¿Puedo ver tu pulpo?
Al otro día toda señal de interacción con sus compañeros, se había desvanecido. Ali pasó de largo como de costumbre, dando a entender que cualquier atisbo de calidez, no era más que una impresión incorrecta.
Kay y Anna que discutían como siempre, hicieron de cuenta que Ali no estaba allí y tampoco le mencionaron a nadie su encuentro en el pet shop, pero con Oscar, las cosas eran diferentes.
-Hola, ¿encontraste comida para Freddy?
Sorprendida, Ali se limitó a asentir con la cabeza.
-¿Y comió?
-Sí, es muy hábil abriendo caparazones, por un momento creí que iba a tener que hacerlo por él. Dijo un tanto más descontraída.
-¡Vaya! Me gustaría poder verlo, ¿tienes fotos?.
-¡No!
-No le tomaste ni una sola foto?
-Sí, pero en mi cámara instántanea con una nota al pie que dice: No tocar, no comer.
Oscar comenzó a reír, lo que hizo que Anna y otros se acercasen, atónitos ante lo que estaban presenciando.
-¿De qué hablan? Preguntó Anna intentando sonar casual.
-De nada. Respondió Ali cortante.
-De fotos. Dijo Oscar con su sonrisa usual.
-¡Me encantan las fotos! Dijo Anna con una sonrisa mirándolos a ambos.
En ese momento, sonó el timbre y Ali se sintió inmediatamente aliviada de no tener que seguir interactuando con ellos. No estaba tratando de ser amable ni graciosa pero ese muchacho tonto parecía no entender las indirectas ni la frontalidad.
-Ya se olvidará de todo y se aburrirá como el resto, se dijo intentando calmarse.
Lo menos que quería era llamar la atención del más popular, y teminar con Anna de enemiga, no porque le tuviera miendo, sino porque no quería drama.
El resto del día pasó con una rápidez nunca antes vista, y en un abrir y cerrar de ojos, Ali estaba camino a casa.
Al llegar se cambió, almorzó y cuando se disponía a ir a su cuarto a estudiar, encontró con su hermano intentando entrar a su habitación.
-¿Qué estás haciendo?
-Le traje comida- dijo el pequeño con una sonrisa.
-Freddy no come papitas fritas.
-Quiero verlo
-No
-Por favor!
-Bueno, un ratito pero no intentes tocarlo ni darle papas fritas. Le advirtió Ali seria.
Al entrar, Freddy los recibió sacándo un tentáculo de la pecera.
-Ewww ¡qué feo es! Dijo el niño metiéndose un puñado de papas fritas en la boca.
-Se parece mucho a ti, por eso lo traje. Dijo Ali con una sonrisa malvada.
-¡Mentira! Se parece a tí!
-A tí
-No a tí
-A ti, hasta pensé en ponerle Pedro de lo tanto que se parecen.
-Mentirosa
Ambos siguieron discutiendo hasta que escucharon una risa. Al darse vuelta, Ali vio a Oscar y a otro muchacho cargando el nuevo acuario para su pulpo.
Sorprendida, tomó a su hermano por el brazo para darles espacio para que dejaran el nuevo acuario en un lugar que ella ya había reservado.
-Hola dijo él con su sonrisa habitual
-Hola- dijo Ali avergonzada de que él hubiera visto esa escena doméstica con su hermano.
-¿Es tu novio? Le preguntó el niño con la boca llena de papas fritas.
-No, claro que no, cállate. Dijo ella poniéndose colorada.
-No te preocupes, yo también tengo hermanos. Uno de 8 y otro de 2
-¿El pequeño que me tiraba besos?
-Sí. Dijo Oscar riendo.
-¿Eres novia de su hermano menor? Preguntó el niño inspeccionando el acuario.
-Sí, soy novia de toda la familia.
-Ah bueno.
Oscar no paraba de reír, pero cuando vió a Freddy, se acercó a toda prisa a mirarlo.
-¡Vaya, es increíble! Mira cómo se mueve, y cuando lo pongas en su acuario nuevo, seguro va a poder estar a sus anchas.
-Eso espero. Dijo Ali bajando la guardia.
-Pero primero tiene que aclimatarse, dijo la mujer del pet shop entrando con su madre.
-Me aseguraré de mirar un video- Dijo Ali
-Nada de videos, Beatriz nos va a explicar todo con lujo de detalle. ¿Puedes creer que fuimos compañeras del secundario, y cuando ella viajó al exterior, nos perdimos la pista? Dijo la madre de Ali con una sonrisa.
-Vaya
-Pero ya no más, esta noche vendrán a cenar con nosotros así que ustedes dos compórtense. Dijo la madre de Ali
-¿Cenar? Preguntaron Ali y Oscar al mismo tiempo.
-Sí, pulpo a la portuguesa. Dijo la madre de Ali riendo.
-Podrías preparar niños envueltos así vuelvo a ser hija única- Dijo Ali señalando a Pedro.
-Yo puedo aportar otros dos. Dijo Oscar riendo sin parar.
-Sí, si claro. Vamos Lisa, creo que puedo aceptar ese café que me ofreciste antes de regresar al pet shop.
Ali y Oscar se quedaron a solas en su habitación y justo cuando ella pensó que iba a haber un silencio sumamente incómodo, Oscar sacó su teléfono y le preguntó si podía filmar a Freddy.
-Solo… no le digas a nadie que es mío, y no lo apuntes con el flash, son criaturas del fondo del mar, les gusta la oscuridad.
-Como a ti, dijo él señalando el papel tapiz que una vez había sido de flores rosa pero que Ali se había encargado de pintar una a una, de negro.
Ali se sorprendió por lo que acababa de decirle pero intentó aparentar indiferencia, asintiendo con la cabeza.
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Editado: 06.03.2026