Sol de Medianoche

CAPÍTULO 9

La velada en casa de los Parker

La cena en la casa de los Parker transcurrió con suma familiaridad. A las 8:00 llegó la señora Campbell con sus tres hijos y pronto los adultos comenzaron a tomar unas copas y entremeses mientras los niños pasaban del cuarto de Ali para ver al pulpo a jugar en el jardín.

-Le traje un regalo a Freddy. Dijo Oscar señalando una bolsa

-Wow… gracias. Exclamó Ali sin saber exactamente qué hacer.

-Están fresquísimos así que si no pasó su hora de comer…

-Muere de ganas por darle de comer al pulpo, según dice... dijo Beatriz Campbell entre risas codeando a la madre de Ali.

-Ahh… claro, ven. Dijo Ali conduciendo a Oscar a su habitación.

-Le traje cangrejos pequeños, almejas y sardinas.

-Vaya! Eso será un festín. Quizás hasta te los quite de la mano. Dijo Ali mostrándole como Freddy sacaba sus tentáculos para tocarla.

-Recórcholis!

-Mira esto. Dijo ella dándole una almeja, que el pulpo abrió sin mayor problema para comerla.

-Woooow. Deberías crearle una cuenta y subir fotos y videos.

-Estoy muy ocupada para eso. Tengo que revisar mi ensayo y estudiar.

-¿Escribiste sobre él?

-Claro que no!

-Ahhh qué lástima porque sería muy interesante, dijo Oscar dejando deslizar un pequeño cangrejo en el acuario.

-¿Y tú sobre qué escribiste?

- Tamagochis, tengo una colección enorme, un día podrías venir a mi casa a verlos.

-Tama qué?

Oscar sacó uno de su bolsillo. El pequeño objeto de plástico con la forma de un huevo aplanado comenzó a sonar, y Ali vió que se trataba de una especie de juego que tenía un pequeño animal.

-El objeto es no dejar que tu mascota muera. Tienes que alimentarlos, bañarlos, jugar con ellos, etcetera.

-¿Y juegas con todos?

-No, no. Pero tengo unos 15 activos. Admitió entre risas.

-¿15?

-Sí,son muy divertidos. Toma te lo regalo, dijo sacando otro de su bolsillo.

Ali notó que hacía juego con el que él tenía e intentó pensar rápido para no tener que aceptarlo:

-Pero rompería tu colección! Dijo como si realmente le preocupase.

-No importa. Dijo él sonriendo.

Ella lo aceptó y lo miró con desconfianza. Una parte de si le decía que Oscar era un chico sumamente dulce que por alguna razón buscaba excusas para acercársele.

Pero otra parte, la que siempre estaba vigilante en modo alerta, le decía que probablemente se estaba burlando de ella. Que al día siguiente les hablaría a todos de lo tonta que era, y de cómo la había hecho quedarse con algo que le quitaría el tiempo.

Durante la cena, no pudo dejar de pensar en lo ridículo que era que él fuese a escribir sobre tamagorchis o como fuese que se llamaban, por lo que seguro le estaba mintiendo.

-¿Pero para qué le mentiría? Se preguntó mientras se llevaba el tenedor lentamente a la boca.

Quizás buscaba que ella escribiese sobre algo tonto para que perdiese la competencia.

Lo miró con un ceño fruncido, pero su respuesta fue como siempre: sonreir.

Parecía que nada le afectaba, es más, le parecía alguien intelectualmente inferior, por lo que se preguntaba cómo diablos hacía para que le fuera tan bien en la escuela.

Oscar parecía estar en todos los lugares al mismo tiempo: en la escuela, en el pet shop trabajando, en la sala de juegos, jugando al fútbol, volley, etc.

¿Cómo podía hacer todo eso y ser tan inmaduro? ¿cómo ella siendo tan centrada, sentía que el tiempo nunca le rendía? ¿Cómo…

-Ali, ¿irás al campeonato este fin de semana, no? Preguntó la señora Campbell sacándola de su estupor.

-¿Cómo?

-El campeonato contra esa otra escuela… ¿cuál era hijo?

-Pure Heart- respondió él en voz baja sabiendo que ese nombre había puesto de muy mal humor a Ali el otro día.

De repente hubo un silencio sepulcral por parte de los Parker que quedaron mirando a Ali.

-¿Pure Heart? ¿Van a jugar contra esos malandros? Preguntó el señor Parker rompiendo el incómodo silencio.

-Si- dijo Oscar sin quitarle la vista a Ali.

-Esos engendros horrendos le hicieron bullying a Ali, por eso tuvimos que cambiarla de secundario.

-¡Madre!

-Lo siento hijita.- No le gusta que hablemos de eso susurró.

Oscar no se atrevió a preguntar nada, y pronto el tema de conversación cambió en dirección al más pequeño de la casa, lo que hizo que todos volviesen a sentise a gusto.

El resto de la velada transcurrió con normalidad y cuando fue la hora de irse, Oscar se despidió de todos con un estrechón de manos, y de Ali con un abrazo.

Ella que ya había preparado la mano, se vió invadida por un abrazo que la incomodó en extremo. Intento actuar con naturalidad pero esa pretensión solo hizo que su madre terminase riendo.

-Vaya noche! Se dijo cuando los Campbell se fueron.

-Vaya noche si, pero tu no te creas que porque no te dije nada por el condenado pulpo y el cráter que le hiciste a mi tarjeta comprándole juguetes a tu mascota, puedes hacer lo que quieras. Ya te dije que no puedes tener novio hasta que cumplas 18. Dijo su padre mirándola serio.

-Ali no tiene un novio. Tiene 3 Dijo Pedro comiendo un pedazo de torta que había sobrado del postre.

-¿Tres?

-Sí padre, todos los hombres de la familia Campbell, ¿ o no notaste como el pequeño me tiraba besos? Dijo ella riendo.




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