¿Qué le ve a esa chica?
El lunes siguiente, Holly Valley se vio inundada de fotos de los muchachos y carteles de felicitaciones.
-Uff, ¡cuánta dulzura! Bufo Ali en tono irónico mientras cerraba su casillero.
Justo cuando terminaba de decir eso, vio correr a un pequeño que era perseguido por el grupo de bullies del último año.
-¡Ven aquí cucaracha! Gritaban jadeantes de correr por escaleras arriba.
-Eso sí se parece un poco más a la normalidad.
-¿A qué juegan? Preguntó Oscar tomándola por sorpresa.
-¿Jugar? Ali lo miró con descrédito.
-¿Acaso no estaban jugando?
-Sí, a la cacería. Si se deja atrapar pierde el dinero del almuerzo y algún que otro diente. Si no se deja atrapar, lo esperan a la salida y además se gana un ojo morado. Dijo Ali con ironía.
-¡Mentira!
-Cree lo que quieras. Dijo ella dejándolo solo en el pasillo.
Comenzó a seguirla incrédulo, pero se encontró con algunos de los muchachos y comenzaron a hablar del partido. Por un momento Oscar se olvidó de todo lo que había visto hasta que escuchó el llanto de muchachito al que perseguían.
-Es verdad, se dijo corriendo hacia él para preguntarle lo que había pasado.
El muchachito le explicó como pudo antes de volver a ponerse a llorar. Los otros muchachos le dijeron a Oscar que era mejor no meterse, pero al ver su obstinación, se quedaron sin pronunciar palabra alguna.
-¡Tenemos que decirle al director!
-No dijo el pequeño llorando.
-No tengas miedo, ya no te van a atacar dijo conduciéndolo por la mano.
-Está loco! Dijo uno de los muchachos entrando a clase
-Definitivamente perdió la cabeza! Dijo otro
Ali sintió curiosidad pero no se atrevió a preguntar. Al fin y al cabo, no era asunto de ella. Había pasado el fin de semana puliendo su ensayo, y lo había puesto en una carpeta negra que lo dejaba aún más profesional.
Ni bien llegó el profesor, fue hacia su escritorio y le entregó el ensayo, complacida con su trabajo.
Pronto los otros comenzaron a hacer lo mismo, pero aún no habían señales de Oscar.
-¿Será que habrá hecho algo estúpido? Se preguntó mirando a la puerta, esperando que llegara.
-Falta Oscar, ¿alguien sabe donde esta?. Preguntó Anna como si su pensamiento estuviese coordinado con el de Ali.
-Fue a acompañar a un alumno a la oficina del director dijo uno de los muchachos.
Fue en ese mismo instante que Oscar golpeó la puerta y pidió permiso para entrar a clase, y el profesor se interesó más por lo que había pasado que por dar clase.
Como de costumbre Oscar volvía a ser el centro de atención, y no solo eso, un ejemplo a seguir para frenar las conductas abusivas de otros alumnos.
Acostumbrada a esa clase de charlas y a la falta de resultados, Ali comenzó a hacer esquemas para otras materias.
-No voy a perder el tiempo escuchando palabras vacías, y a un muchacho que se auto nominó para carne de cañón. Pensó Ali mientras sacaba el libro de otra materia, sin la menor intención de ser discreta.
Mientras todos discutían formas de acabar con el bullying y relataban sus experiencias, Ali seguía escribiendo como si nada.
Finalmente el profesor se acercó a Ali y le preguntó si le aburría el hablar de lo que estaba pasando en la escuela con esos chicos que se dedicaban a hacer bullying.
-Mucho. Dijo sin dudarlo dos veces.
-¿Preferirías que hablemos del tema de hoy? Preguntó el profesor a lo que todos abuchearon.
-No soy yo quien decide eso.
-En efecto, por eso creo que ya que te aburre este tema, voy a continuar con la lección. Exclamó el profesor antes de que una oleada de quejas y abucheos invadiera el salón.
Todos quedaron mirando a Ali con rabia, pero nadie se atrevió a decirle nada.
Al finalizar lo que quedaba de lección, el profesor tomó los ensayos y se fue sin si quiera despedirse, su frustración era evidente.
-¿Oye qué te pasa? Preguntó uno de los muchachos desde la puerta.
-Arruinaste una buena hora libre gritó uno que no se quedó a confrontarla.
-¡Vaya grupo de cobardes holgazanes! Exclamó Ali evidentemente enojada.
-Esto debe de afectarte mucho- le dijo Oscar en voz baja acercándose.
-¿Afectarme? Si a mi nadie me hizo nada, ¿por qué habría de afectarme?.
-Por lo que pasaste le dijo Oscar haciéndole una seña a los demás para que lo esperaran afuera.
-¡Yo no pasé por nada!
-Tu madre dijo…
-Se equivoca- Dijo interrumpiéndolo, yéndose del salón.
-Espera, está bien si no quieres hablar de eso.
-Óyeme bien, si tu crees que con palabras bonitas y charlas estúpidas podrás conseguir algún cambio, allá tú, pero a mi no me metas en tu cruzada contra molinos de viento.
-El director me aseguró que no volverá a suceder…
-¿Acaso crees que no sabe de esto? ¿Piensas que con todas las cámaras, consejeros, etc, es posible que no sepa?
-Yo… creo que esta vez no podrá no hacer nada.
-Cree lo que quieras, solo no me molestes más. Dijo yéndose en dirección a su árbol sin si quiera mirarlo.
Pronto todos se agruparon al rededor de Oscar para preguntarle qué era lo que había estado hablando con Ali.
-No entiendo qué le ve a esa chica. Dijo Luna que esperaba afuera con Anna
-Oscar no ve nada en ella, simplemente quiere hacer una obra de bien. Dijo Anna con tono de maestra de escuela.
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bullying, romance adolescente, secundaria y cambios de personalidad
Editado: 06.03.2026