¿Acaso creías que iba a ser fácil?
Ali salió de la reunión sintiéndose derrotada pero no se iba a rendir tan pronto.
Podría no haber dicho nada, pero de ninguna forma iba a presentarse sin maquillaje y sin el candado que llevaba en su bota.
Durante todo el camino había tenido que soportar una letanía interminable por parte de sus padres y al llegar a casa, ya no quería llorar sino luchar.
Ya lo había hecho antes, no tenía miedo a los reproches del director, y sabía que no se atrevería a expulsarla a esa altura del año por lo que no iba a dare por vencida.
Al otro día salió de casa sin maquillaje pero en el camino se lo aplicó y se puso el candado en su bota, minutos antes de que el autobus llegase a la parada donde se tenía que bajar.
Determinada, caminó en dirección al colegio y vió pasar a Oscar en su moto junto a Anna.
Por un momento se quedó como paralizada mirando esa escena sin poder creer lo que veía.
-¡Increíble!ojalá esos inútiles que se hacen llamar fotachones le hubieran dado una paliza! Dijo Kay exasperado mirando a Ali.
Ali no dijo nada, simplemente lo miró y luego de unos segundos siguió su camino hacia Holly Valley.
-Espera, no quiero entrar solo. Entremos juntos como si no nos hubiese afectado en lo más mínimo.
Ali se detuvo y volteó repentinamente. ¿nos?, preguntó con el ceño levantado.
-Bueno, me callo, pero por favor esperame, no quiero que Anna me vea afectado.
-Esta bien. Gruñó Ali.
Actuaba como si estuviese molesta pero en realidad estaba feliz. Ella tampoco quería que la vieran afectada.
-Y… ¿Qué castigo te dieron por escaparte? Preguntó Kay pasándole el brazo por el hombro.
-Si no quitas ese brazo de ahí, te lo arranco.
-Lo siento, lo siento. Pero dime, cómo te escapaste y qué castigo te dieron.
-Me fui por la puerta porque tenía calor y mis abuelos tienen piscina. Dijo Ali sin pestañear dos veces.
-¿Por la puerta?... ¿Por la puerta? ¿Así de fácil?.
Ali no dijo nada y luego de acomodar sus cosas en el casillero, ambos marcharon rumbo al salón de clase.
-¿Y no te pusieron castigo?
-¿Por qué habrían de castigarme? Preguntó Ali con una sonrisa pícara dejando a Kay boquiabierto.
Pronto todos en le colegio sabían lo que Ali le había contado a Kay,y eso era justamente lo que ella quería.
Si los demás creían que no había recibido castigo, y que podía hacer lo que quisiera como si fuera la dueña del lugar, su reputación de intocable se mantendría intacta.
Claro esta que nadie creía que se había escapado porque tenía calor, pero el hecho de que estuviese ahí sin castigo aparente, era la confirmación de que no había recibido castigo alguno.
-¿Por qué ella puede hacer lo que quiere y no pasa nada? Murmuraban al verla pasar
Ali se sonrio mostrándose triunfal pero la verdad es que todo lo que había sucedido en el día de ayer la había afectado. De tanto en tanto Oscar la miraba sin decir nada. Era imposible no hacerlo, todos la señalaban y especulaban sobre lo que realmente había pasado el día anterior.
-Todo lo que le dijo a Kay es mentira, no se escapó por la puerta, escaló el muro y si le pusieron castigo. Dijo Anna enojada.
-Sí, ¡es imposible que salga por la puerta como si nada y no le pongan castigo!. Exclamó Luna igual de enojada.
Ali suponía que estaban hablando de ella porque la miraban mientras lo hacían, pero ella tenía algo más importante que hacer en el receso:
Ir a hablar con la psicóloga escolar para convencerla de que no la obligaran a ir. No solo la convenció de eso ya que ella no se sentía preparada para hablar de ciertas cosas, sino que además la convenció de que el maquillaje era parte de su identidad.
Sumamente feliz, salió de la oficina de la psicóloga escolar sintiendo que podría convencer a cualquiera de lo que quisiera. A cualquiera menos a los de su propia edad.
Era más fácil tratar con adultos, solo tenía que explicar tranquila las cosas, poner ojos de venado bebé y listo. Había aprendido ese truco yendo al médico, fingiendo sentirse mal para no ir a clase cuando aún estaba en Pure Heart.
No obstante, la situación en casa fue otra. Su padre ya había constratado a una psicóloga particular y Ali tendría que ir a las sesiones dos veces por semana.
Ali lloró, rogó y usó todos los trucos en los que pudo pensar pero su padre no cedió ni un milímetro.
-Eres la única adolescente que conozco que se la pasa todo el día encerrada sin amigos.
-¡No tengo amigos por que no quiero!
-Pero hijita, no es normal que no tengas amigos. Yo aún me reuno con todos mis ex compañeros del secundario y también con los de la universidad. Acotó su madre
-También tienes dos hijos y un marido, no puedes pretender que estemos en igualdad de condiciones. Dijo Ali cruzándose de brazos.
-No te creas graciosa. Le dijo su padre más enojado que antes.
-Bueno, ¿por qué no empezamos con pasitos de bebé? Apróntate así vamos a pasear con tu hermano.
-¿Después de su actitud y la forma en que nos habló vas a sacarla a pasear?
-Cariño, el problema es que se la pasa encerrada y no tiene amigos!. Vamos niños, al auto.
-Prefiero querdarme en…
-Nada de peros señorita.
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Editado: 06.03.2026