No es tan mala
Los días pasaron y de a poco, Ali comenzó a sentirse como nunca antes, a gusto.
Fue una sensación completamente nueva, por primera vez en su vida, no tenía que estar en estado de hipervigilancia, y eso era sencillamente maravilloso.
Aún tenía dudas, aún se sentía insegura pero jugar al fútbol, le había dado una camaradería que nunca antes había tenido.
Al llegar todos la saludaban, y refugiarse en el viejo árbol ya no era una opción puesto que ocupaba el tiempo del recreo en discutir sobre futbol.
Ali siempre repetía que no le gustaba pero desde que había comenzado a entrenar, y estaba conociendo a sus compañeros de clase, ya no le parecía tan mala idea.
Un día de la nada, Kay la frenó y le dijo:
-Tú eras el jugador estrella de Pure Heart ¿no es así?
Oscar se río y se llevó una mano a la cabeza- ¿Recién te das cuenta? Dijo sin poder contener la risa.
Ali comenzó a reir también.
-Yo no diría que estrella, pero jugué hasta que me lesioné- dijo señalando el pie donde tenía un candado en la bota.
-¿Qué te pasó, te caíste? Preguntó Kay
-Me negué a jugar y… sufrí un accidente. Eso es todo, dijo ella evidentemente incómoda.
Oscar frunció el ceño preocupado pero no dijo nada.
-¿Qué accidente? Volvió a insistir Kay
-Me caí de una escalera y me rompí la pierna, una tontería. Dijo Ali aún más nerviosa.
-¡Qué mal!. Dijo Kay sin percibir que Ali estaba por comenzar a llorar.
En ese momento, ella se disculpó diciendo que tenía que ir a devolver un libro y los dejó a solas en el patio.
A los pocos minutos se encontró sola en un pasillo y comenzó a llorar sentada en un rincón, sin percibir que Oscar había ido tras de ella.
-Nadie va a volver a hacerte daño dijo tocándole el hombro para luego abrazarla.
-No me toques. Dijo ella asustada.
-Lo siento.
-No te atrevas a decirle a nadie lo que sabes, ni que me viste llorar, o voy a hacerte picadillo.
-¡Por favor, no me lastimes! ¡Te lo ruego! Dijo Oscar sobreactuando como si estuviera asustado.
-¡Basta! Dijo Ali intentando no reir.
-¡Si me vas a lastimar, no dañes mi bello rostro! Dijo Oscar cubriendose con las manos.
Ali comenzó a reír, y solo dejó de hacerlo cuando escuchó unos pasos aproximándose. Se trataba de Anna que estaba como de costumbre, buscando a Oscar.
-Tu novia. Dijo Ali señalando en dirección a Anna.
-No es… llegó a decir Oscar antes de que Anna se acercase.
-¿Qué están haciendo aquí en el piso? Preguntó impaciente al tenerlos frente a frente.
-El piso estaba sucio y decidimos darle una limpieza, ¿quiéres colaborar? Dijo Ali.
Oscar comenzó a reír sin parar mientras Anna fingía una sonrisa.
-Muy graciosa Ali, dijo Anna con una sonrisa falsa.
-Creo que como ya quedó limpio es hora de irse. Dijo Ali levantándose.
Oscar lamentó que se fuera pero no dijo nada. Anna inmediatamente aprovechó la oportunidad para sentarse a su lado y comenzar a hablarle de un nuevo manga de romance que estaba leyendo.
No queriendo ser descortés, Oscar la escuchó como de costumbre pero no pudo evitar bostezar de tanto en tanto.
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Editado: 06.03.2026