Sol de Medianoche

CAPÍTULO 22

El protector

Ali sentía que su cabeza daba vueltas, por un lado, la pesadilla parecía comenzar otra vez, y por el otro, alguien la estaba defendiendo.

Eso nunca le pasado, porque simplemente, nadie se había tomado el tiempo en hablar con ella, y los que lo habían hecho, no habían sido tan honestos como Oscar.

Antes de que pudiera seguir pensando, Oscar le tocó el hombro para indicarle que el timbre había sonado y luego la tomó del brazo.

Ali lo miró incrédula pero no dijo nada, por primera vez sentía que alguien la estaba cuidando y no sabía si lo que sentía era rabia o alivio.

-Vamos dijo él, canasta con un tejido y agujas en mano

-¿Vas a enseñarme a tejer?

-Si gustas.

-Tal vez una soga para colgarme.

-No bromees con eso. Dijo Oscar serio, llevándola a un rincón del patio donde comenzó a mostrarle como tejer.

Anna estaba furiosa como nunca antes.

-¡No puedo creerlo! ¡Míralos! No es justo. He pasado semanas enteras enviándole mensajes, yendo al estúpido pet shop, llenándome de pelo de perro y ahora están ahi juntos como si nada.

-Seguramente no vió lo que postee de ella, pero no te preocupes, pronto lo hará al igual que el resto, y Ali no tendrá escapatoria. Va a tener que irse como se fue de Pure Heart. Dijo Violeta con una sonrisa.

-¿Por qué la odias tanto? Preguntó Luna un tanto asustada.

-Por que siempre se creyó superior, siempre tuvo ese aire de princesa intocable. Respondió Violeta con una furia que le traspasaba los ojos.

-¿Pero es verdad que fue novia de todos los chicos de su clase en Pure Heart?

-No, pero nadie tiene por qué saberlo, y es más, voy a poner su número para que todos lo tengan. Dijo Violeta acomodando su cabello entre risas.

-Pero… inventar eso, y poner su numero para que la llamen es…

-Ya déjate de tonterías Luna. Violeta tiene razón, Ali siempre se creyó superior y ahora no deja en paz a Oscar.

-En realidad es él quien la busca ella siempre ha sido muy retraída y...

-Cállate Luna. Gritó Anna.

-Si te agrada tanto vete con ella, eso sí, más vale que no digas ni una palabra porque me voy a encargar que hagan contigo lo que hicieron con esa tonta. Dijo Violeta jalándole el cabello.

A la distancia Ali y Oscar observaban.

-Parece que tuvimos una pequeña rebelión. Dijo Ali volviendo al tejido.

-No puedo creer que esa chica! Dijo Oscar levantándose.

-¿Qué haces?

-Voy a pararlas. Dijo Oscar.

-Espera… voy contigo dijo Ali.

Ni bien Oscar se acercó, Violeta dejó en paz a Luna que lo único que hacía era llorar.

-¿Estás bien? Le preguntó Oscar.

-Solo estábamos jugando ¿verdad Luna?. Dijo Violeta sonriendo.

-¿Te gustaría que yo te jalara el cabello? Preguntó Oscar mirándola serio.

-¿Tu a mi? Preguntó Violeta riendo

-Ya diles que no es nada Luna. Dijo Anna nerviosa.

-Estoy bien. Dijo Luna mirando al suelo.

Ali sacó un paquete de pañuelos descartables y se lo dió a Luna que sin decir nada lo tomó y se excusó.

-¡Debería darles vergüenza! Dijo Oscar

-A tí debería darte vergüenza andar con esa zombie. Dijo Violeta

-Me visto así porque quiero, no porque sea mi cara natural... como en tu caso. Dijo Ali mirándola fijo.

-Vámonos. Dijo Oscar tomándola del brazo.

-Oscar espera. Gritó Anna que fue silenciada casi automáticamente por Violeta.

-Déjalo. Pronto estar junto a Ali va a ser un suicidio social, y va a dejarla de lado como cualquier ser pensante. Exclamó Violeta furiosa.

-Iré a ver si encuentro a Luna le dijo Ali a Oscar que asintió.

En el camino, se encontro con dos chicos del grado superior que se pusieron frente a ella y no la dejaron pasar.

-Nos contó un pajarito que las góticas son fáciles así que por qué no vamos a algún lado. Dijo uno de ellos mientras el otro reía.

Furiosa Ali le dió una patada en las partes a uno y un puñetazo al otro.

-Al único lugar al que iremos será al infierno, imbécil. Gritó temblando de rabia.

-Ali, Ali, ¿estás bien? Dijo Oscar corriendo hacia ella.

-¡Voy a matarlos! Dijo limpiándose las lágrimas que comenzaban a salirsele.

-No era para tanto, fue una broma.

-¿Qué le dijeron animales? Preguntó Oscar antes de que Ali saliera corriendo al baño de mujeres.

-¡Maldita sea! Dijo llorando, sin percibir que Luna estaba escondida en uno de los compartimientos haciendo lo mismo.

Al escucharla llorar y maldecir, salió y le ofreció el mismo paquete de pañuelos que Ali le había dado hacía unos minutos.

-Oh! Exclamó sorprendida.

-¿Leíste lo que escribieron? Preguntó Luna.

-No, rompí mi teléfono. Confesó Ali

-Es muy feo. Dijo Luna

-Que soy fácil y tonta junto con mi número de teléfono.

-¿Lo sabes?

-No es que Violeta tenga mucha creatividad que digamos...

-¿Entonces no lloras por eso?

-Dos tontos evidentemente leyeron el posteo y lo creyeron.

-¿Se metieron contigo? Preguntó Luna preocupada.

Ali asintió y se secó las lágrimas que habían hecho correr su maquillaje.

-¡Deberías decirle al director!

-Ya me encargué de esos tontos, el problema es que ahora parezco salida de una película de terror. Dijo Ali comenzando a reír.




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