Sol de Medianoche

CAPÍTULO 25

Te Vas

El fin de semana pasó como un relámpago entre posteos viralizados de Ali, y decenas de mensajes en su teléfono. Muchos mostraban verdadero interés en ella y querían saber cómo estaba, sin embargo, fueron los pocos mensajes de burla los que marcaron a Ali.

Nadie esperaba que fuera el lunes, y mucho menos que lo hiciera sin maquillaje y habiéndose quitado el tinte negro, pero así fue.

Cuando llegó, nadie la reconoció.

Oscar que había visto una foto de ella antes de que comenzara a usar todo ese maquillaje, tuvo que mirar dos veces antes de decidir acercarse.

-¿Ali? Preguntó sin recibir respuesta.

Todos la miraban y señalaban preguntándose quién sería la chica nueva. Incluso algunos, los más osados, se le acercaron para preguntarle si tenía novio. La respuesta de Ali fue la misma, ignorarlos.

Cuando Ali tenía algo en mente, era casi imposible sacárselo, y cuando vió a Violeta junto a Anna riéndose mientras miraba su celular, no dudó dos veces.

Se acerco con paso firme, le tocó el hombro y espero a que se diera vuelta.

Oscar la seguía de cerca, preguntándose si realmente se trataba de Ali o de una confusión. Pero cuando Violeta se dió vuelta, todas las dudas quedaron aclaradas.

Ali le propinó un golpe de puño que la hizo perder el equilibrio y caer de forma estrepitosa.

-Este lugar es muy pequeño para las dos, te toca irte. Dijo Ali dándose media vuelta sin decir nada más.

Violeta que yacía en el suelo, comenzó a gritar al percibir que tenía la nariz ensangrentada.

-Loca. Me rompiste la nariz. Gritó desesperada viendo como todos la miraban con horror.

Ali no siguió hacia el salón de clase sino que fue hacia la dirección.

Oscar que no daba crédito a lo que había sucedido, la siguió.

-Ali, Ali espera. Gritó corriendo tras de ella.

-¿Esa es Ali? Dijo Kay boquiabierto.

-¿Dónde estuvo toda mi vida? Dijo otro de los chicos colorado como una cereza al marraschino.

-Ali siguio caminando pero enlenteció un poco el ritmo para permitir que Oscar la alcanzase.

-Todo es mi culpa. Dijo él serio.

-No lo es. Tendría que haber hecho eso hace tiempo. Exclamó Ali tratando de esconder la sonrisa que se estaba formando en sus labios.

-Pero ahora vas a tener problemas.

-No me importa. ¿Que no lo ves? ¡soy libre! Dijo finalmente sonriendo.

Al llegar a la oficina del director, golpeo la puerta y pidió para hablar con él, que aún no sabía nada de lo ocurrido.

-Oscar y…

-Alison Parker. Exclamó ella un tanto fastidiada de que no pudieran reconocerla.

-¿Ali? Preguntó el director mirándola de arriba a abajo.

-Sí, ¿no es evidente?

-No, pero pasen y díganme qué los trae por aquí. Dijo antes de que el teléfono de su oficina comenzase a sonar. Era la enfermera del secundario que lo llamaba para informarle que una alumna había golpeado a otra.

-Sí, creo que ya sé quien fue. Dijo el director mirando a Ali seriamente.

-Fui yo. Confesó ella ni bien cortó el teléfono.

-Pero fue mi culpa, yo le insistí en ir a la sala de juegos y…

-Oscar espera afuera. Dijo el director, no dando lugar a más discusiones.

-Pero Carlo…

-Hazle caso. No queremos que tu mamá pierda al novio. Le susurró Ali, haciendo una broma por primera vez desde hacía mucho tiempo.

Oscar esperó afuera, y si bien el timbre de entrada sonó, no le dió importancia.

Pasaron varios minutos, y de no ser porque el timbre del recreo sonó, Oscar no hubiera percibido el paso del timpo.

-Caray, ya llevan una hora ahi dentro, ¿será que va a correrla? Se preguntó llevándose las manos a la cabeza.




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