La visita
Habían pasado unos días desde que Ali le dió un puñetazo a Violeta y hasta el momento, ninguna de las dos había ido a clase.
El hermetismo era tal, que cuando Oscar le preguntó al director por Ali, este se negó a darle detalles sobre la decisión que había tomado.
Por eso, decidió ir a su casa, y para su sorpresa, no fue el único con esa idea. Luna, Julia y Kai, habían tomado la misma iniciativa, y pronto los cuatro marcharon a casa de Ali en vez de a la sala de juegos.
Determinados, tocaron a la puerta, y Ali los recibió a cara lavada.
Sin maquillaje era aún más bonita, Oscar no pudo evitar sonrojarse al notar sus enormes ojos azules y su nariz cubierta de pecas.
-Hola. Exclamó sorprendida de verlos.
-Vinimos a hablar con tu hermana, pero si tu no tienes novio... Dijo Kay antes de ser interrumpido por Luna
-Es ella tonto, ¿qué no te acuerdas que la vimos así el otro día?
-Sí, soy yo. Dijo Ali riendo también.
-Vinimos a ver cómo estás y a decirte que no vamos a permitir que te sancionen.
La madre de Ali, aún más sorprendida que ella, los hizo pasar inmediatamente. -Hazlos pasar Ali. Gritó con una sonrisa de oreja a oreja. Y en un santiamén, estuvieron todos sentados en la sala, devorando los refrigerios que la madre de Ali acababa de prepararles.
-¿Qué te dijo el director? Preguntó Julia.
-Me dió unos días de vacaciones. Exclamó Ali haciendo unas comillas invisibles en el aire.
-¿Carlo te suspendió? Preguntó Oscar.
-Sí, pero hasta el lunes. Tuvimos una reunión, y les dije que no podía seguir escapando de mis problemas. Y que si la única forma de enfrentarlos era a base de puñetazos... que así sería.
-¿Y qué te dijo el director? Preguntó Luna.
-Que tengo razón.
-Wow. Exclamaron todos en conjunto.
-Todo este tiempo yo… me cerré, busqué alejarme, me cubrí de maquillaje, me cambié el color del pelo, y todos los días al verme en el espejo… básicamente me encontraba con una desconocida.
-Quedas mucho mejor así. Dijo Kai mirándola embobecido.
-Ella es hermosa de cualquier forma. Dijo Oscar un tanto enojado
Ali hizo de cuenta como si nada estuviera pasando y les preguntó si querían conocer a Freddy. Sabía que eso iba a distraer a Kai y a las muchachas, y así fue.
Kai, Luna y Julia comenzaron a alimentar a Freddy, que a pesar de ser un pulpo, y no gustarle la luz, parecía encantado con toda la atención que estaba recibiendo.
Fue en ese momento de distracción organizada, que Ali le agradeció a Oscar.
-Gracias Oscar. Le dijo ella.
-¿Gracias por qué?
-Por haberte preocupado por mi a pesar de que yo… no fui la mejor de las personas.
-No te preocupes por eso. Dijo él con una sonrisa.
-Te dejé solo cuando esos bullies intentaron golpearte, y en vez de pedirte disculpas, me enojé cuando me preguntaste si lo hice por miedo.
-¿Fue por eso?
-Sí, solía creer que pasar desapercibida y gritar eran la solución. Me creé fama de mala, golpeé a uno de los bullies al segundo día de clase cuando intentaron robarme el dinero de mi almuerzo, y de ahí en adelante, me concentré en mantener a todos alejados.
-Por miedo a ser lastimada otra vez.
-Sí. Dijo Ali cabizbaja.
-Lo importante es que nadie más va a lastimarte, ya no tienes que concentrarte en alejar a los demás sino en dejar que vean tu verdadero yo.
-Lo sé, por eso decidí aparecer tal y como soy. No más maquillaje gótico, ni tinta negra para mi cabello.
Oscar volvió a sonrojarse, pero antes de que pudiera decir algo, una de las chicas llamó a Ali para preguntarle si podían darle más comida a Freddy que ahora tenía varios tentáculos fuera del acuario demandando atención.
Frustrado, Oscar la siguió, y se sorprendió al ver que Ali no era la misma chica que había conocido: retraída, de mal humor y siempre a la defensiva; sino alguien dispuesta a hablar con todos y a sonreir.
Ninguno de ellos conocía esta faceta de Ali, y cuando le propusieron ir a la sala de juegos, ella no lo dudó, y salió con ellos.
Ese día, sin Violetta a la vista, Ali se divirtió y bromeó con los chicos, que ahora estaban determinados a no permitir que el director la expulsase.
#6007 en Novela romántica
#1458 en Novela contemporánea
bullying, romance adolescente, secundaria y cambios de personalidad
Editado: 10.03.2026