La decisión
En la primer oportunidad que tuvieron, los chicos fueron a hablar con el director, pero él les dijo que no dependía de él sino de la comisión de conducta, que ya estaba analizando el caso de las dos chicas.
-Ali tiene que quedarse, es buena chica. Protestó Oscar.
-Y es nuestra mejor jugadora. Acotó Kai
-Y tiene un pulpo de mascota, eso la hace especial ¿verdad?. Dijo Julia
-¿Un pulpo?… Bien, sé que Ali es… diferente, y que es nuestra mejor jugadora y la necesitamos para el partido debut. Pero ya les dije que no depende de mí, es la comisión quien debe tomar una decisión, y probablemente ya lo hayan hecho.
-¿Y podemos hablar con ellos? Preguntó Oscar.
-Creo que es una buena idea. Exclamó el director, llamando a uno de los miembros de la comisión por teléfono para explicarle que los chicos querían hablar con ellos antes de que tomaran la decisión.
Minutos después, los cuatro estaban en presencia de los miembros de la comisión que escucharon pacientemente todos y cada uno de sus argumentos.
-Esa chica venía acosando a Ali desde hace años, por eso ella dejó su antigua secundaria y vino a Holly Valley. Imaginen su horror cuando la encontró aquí.
-Ella publicó cosas horribles de Ali. Dijo Luna señalando su celular.
-Lo sabemos. Dijo un hombre de unos cincuenta que integraba la comisión y que enseñaba física a los del último año.
-Le arrojó jugo para que resbalase y todos comenzaron a reirse y filmar. Dijo Oscar.
-También lo sabemos.
-Yo le hubiera arrancado la cabeza si me hubiese hecho algo así, Ali fue generosa en solo darle un puñetazo. Dijo Julia furiosa.
-¿Les parece que hizo lo correcto? Preguntó uno de los miembros de la comisión.
-Sí. Dijeron todos al unísono.
-Es que luego de tantos años de soportar esa clase de malos tratos cualquiera reaccionaría de esa forma. Dijo Oscar de forma solemne.
-Bien. Ya habíamos llegado a una decisión, pero luego de escucharlos, creo que tendremos que tomarnos unos minutos más. Dijo el presidente de la comisión.
Ese lunes, tendrían práctica luego del horario escolar. Sería la última antes del partido. Sin embargo, nadie podía concentrarse en lo lo que tenía que hacer.
Todos los ojos estaban puestos en la puerta, expectantes.
De pronto, el celular del director sonó y anunció que la comisión ya había tomado una decisión y que las muchachas ya habían sido notificadas.
-¿Qué decidieron? Preguntó Oscar nervioso.
-Que puedo quedarme, pero solo si ganamos el partido. Dijo Ali acercándose.
Todos, incluso Anna, le dieron la bienvenida de nuevo, y muchos quedaron absortos al verla sin maquillaje y con su cabello natural.
-Quizás tengamos que volver a maquillarte y ponerte una peluca negra, me parece que me vas a distraer a más de uno. Le dijo el director al oído, palméandole la espalda.
-Ya escucharon, tenemos que ganar. Gritó Kai poniéndose en posición.
Todos lo siguieron y comenzaron a entrenar para el partido, y a decidir cómo iban a hacer el ataque y la defensa.
En un momento de la práctica, Oscar se acercó a Ali.
-¿Podemos hablar cuando termine la práctica?
-Claro. Respondió ella con una sonrisa.
Ni bien terminó la práctica, Oscar le hizo una seña a Ali para que se subiese a su moto.
-¿A dónde vas a llevarme?
-Es una sorpresa, vamos sube y sujétate fuerte. Dijo él encendiendo su moto.
El paseo fue perfecto, parecía que todas las luces de los semáforos se habían puesto de acuerdo para estar en verde y permitir su paso, y en cuestión de minutos, Oscar estacionó la moto frente a un edificio que Ali nunca había visto.
-¿Qué tal el paseo en moto?
-Fue muy divertido, ¿pero donde estamos?.
-Ven, tengo que mostrarte algo. Dijo tomándola de la mano.
El lugar parecía cerrado al público, pero de alguna forma, Oscar conocía a todos allí, y los dejaron pasar sin problema.
El lugar era nuevo y muchas de las paredes aún tenían carteles de pintura fresca, pero fue uno de los carteles, el que más llamó la atención de Ali: ACUARIO en letras neón y peces acompañando.
-¿Un acuario? ¿tiene pulpos? Preguntó Ali entusiasmada
-Por supuesto que tiene pulpos.
-¿Pero cómo…?
-Nosotros les vendimos parte del equipo. Dijo Oscar con una sonrisa.
-Vaya! ¿Y ya tienen a los animales aquí?
-Sí, ven. Dijo llevándola a lo que parecía un mundo submarino.
Cientos de peces de colores que Ali nunca había visto, tiburones, cangrejos y por supuesto, pulpos, grandes, pequeños y aterrorizantes.
-Freddy no duraría dos días aquí, míralos, parecen pulpos con esteroides. Dijo Ali señalando a uno de los animales.
-Te debe haber escuchado porque acaba de arrojar tinta. Dijo Oscar entre risas.
-Los pulpos no escuchan, sienten vibraciones.
-Entonces tu le diste malas vibras. Dijo Oscar
-¿Yo? Debe ser que te vió como un predador con ese cabello celeste que llevas.
-Los pulpos solo ven en escala de grises.
-Pensé que iba a engañarte con esa última. Dijo Ali entre risas.
-¿O sea que buscabas hacerme de tonto? Preguntó acercándose.
-Más o menos. Dijo Ali entre risas.
Oscar se acercó aún más y sin que Ali pudiese preverlo, la besó.
El beso duró a penas unos segundos pero para Ali pareció durar mucho más.
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Editado: 10.03.2026