Sólo Nosotros

Capítulo 19

Capítulo 19

Alex

 

No conozco el asunto con tu ex novia, pero admito que no me cae bien por lo que me contó tu hermano, así que no me siento mal porque hayas terminado con ella.

Cierro los ojos y aprieto los labios juntos, evitando a toda costa reír.

Vine a casa para comer con mis padres y mi abuela y me hallé con la sorpresa de que mi hermano y su novia también están aquí. Sin la familia de Paola porque ellos se quedaron a comer en el hotel.

Ella ha estado parloteando desde que me vio entrar, primero sobre Jazmine y luego pasó a mi ruptura con Cara. Mi hermano es un chismoso, la puso al corriente de, prácticamente, toda mi vida. No hay cosa que esta mujer no sepa ya de mí.

Es que me gusta más Jazmine, ella es sofisticada y le brillan los ojos cuando te ve —continúa chachareando. Empezó hablando inglés y pasó al español para más facilidad y entendimiento entre nosotros, o eso dijo. Aunque estoy seguro de que podemos hablar en ambos idiomas y los dos entenderíamos a la perfección—. Y es amable. Aquella vez que tu ex novia estuvo por aquí, me miraba feo, y a tus primas ni se diga. Fue una falta de respeto de su parte.

No lo niego —admito—. Por eso mi mamá la odió.

Me da una mala mirada.

Tu mamá no es capaz de odiar a nadie. Sí le cayó algo pesada, pero no es odio.

¿Adónde va esta conversación?

La boca de Paola se cierra de golpe y en su frente aparecen unos pequeños pliegues.

Si no quieres hablar conmigo, avísame.

Respiro hondo y le obsequio mi mejor sonrisa.

No es eso, es que me has tenido acaparado para ti desde que puse un pie dentro de la sala. No he podido saludar a mi abuela.

Ay, perdón —pone cara de pena—. Quería que trajeras contigo a Jazmine a la boda, quiero verla de nuevo.

¿Ya he dicho que amo a mi futuro cuñada?

Ella tiene las mejores ideas.

Estaba buscando una forma de invitar a Jaz a algún lado y Paola me ha facilitado el trabajo.

Le diré, pero sería bueno que también se lo digas tú. Ya sabes, extiende la invitación y no dirá que no cuando yo le pida que venga conmigo.

¡Uuuh! —Frunce los labios y mueve las cejas de arriba abajo—. Me salió inteligente el muchacho.

Dile eso a mi mamá.

Suelta una carcajada escandalosa que han de haberla escuchado al final de la cuadra y no tiene vergüenza por ello.

Dame el número de Jazmine y la llamo ahora mismo.

Alzo una mano, pidiendo tiempo.

No hace falta que sea tan rápido.

La pobre necesita tiempo para elegir el vestido que va a traer. Créeme, sé de esas cosas.

Me encojo de hombros y saco el móvil del bolsillo de mi pantalón, busco el número de Jazmine y se lo muestro. Ella lo anota en su teléfono y marca para llamar.

—¡Hola! Soy Paola —saluda poco después en inglés—. Espero que no te moleste que Alex me haya dado tu número, se lo pedí para invitarte a la boda. —Escucha la respuesta de Jaz y su sonrisa se extiende—. Es este fin de semana —le hace saber—. Me encantaría que vinieras, necesito más amigas en este país. —Hace un mohín. Esa afirmación tiene que ser sincera, no voy a soportar que le esté mintiendo—. ¡Genial! Te veo el fin de semana. Seré la de blanco… Adiós.

Cuelga y empieza dar saltitos.

¿Qué te dijo?

Que estaría encantada de venir. —Detiene su momento de felicidad y me encara—. Ahora es tu turno, encárgate de que venga contigo.

Como lo ordene mi capitana.

Hago un saludo militar.

¿De qué hablan?

Paola y yo nos giramos para ver a Andrés acercarse, trayendo un vaso de jugo en una mano y una galleta en la otra.

Acabo de invitar a Jazmine a la boda y Alex hará el grandísimo favor de traerla ese día. Aunque esto último ella aún no lo sabe.

Andrés me mira, divertido.

¿Metiste a mi novia en tus planes de conquista?

Ella se metió solita.

Y es todo un placer —asegura Paola—. Me encanta esa chica, en serio.

Cuidado con querer quitarme a mi chica —advierto y Paola sonríe inocente.

No prometo nada.

Soltando un suspiro, me levanto para ir en busca de mi abuela. He saludado a todos en la casa menos a ella y es como un sacrilegio. La encuentro en la cocina, frente a la estufa, mientras mamá habla de espalda a mí.

Me siento aliviada de que mi niño se haya librado de semejante culebra. Esa chica tenía las uñas guardadas, pero en cualquier momento las iba a sacar, y primero muerta antes que permitir que una pérfida como esa me quite a mi bebé.



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En el texto hay: pasado, romance, amistad

Editado: 15.02.2022

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