Sólo Nosotros

Capítulo 21

Capítulo 21

Alex

 

La sexta copa de Martini de Jaz se acaba y le hace señas a la chica para que traiga otra. Dejé de tomar en caso de tener que llevarla a casa, que es lo más probable que pase dado su creciente estado de embriagues. No entiendo cómo ese idiota novio que tiene pudo dejarla sola, cualquiera podría aprovecharse de ella en este momento.

—¿No crees que debes parar de beber? —cuestiono y suelta una risa nasal.

—No, estoy bien —asegura, aunque está empezando a arrastrar las palabras.

—Es tarde, deberías irte a casa.

Hace una mueca.

—No quiero irme a casa. —La mueca pasa a ser un puchero—. ¿Te estoy molestando?

—Eso no es ni remotamente posible —murmuro, mi voz tornándose ronca.

Una lenta sonrisa curva sus labios y sus ojos brillan. Mi lado ilusionado me dice que el brillo se debe a que le gusto y mi lado defensivo me dice que solo está ebria.

No sé a cuál creerle.

—Eres tan tierno —suspira—. Nada parecido al tonto este que me dejó sola.

Frunzo el ceño.

—No me gusta que me compares con tu novio, me parece insultante.

—¡Pero no puedo evitarlo! —chilla y se lanza a reír—. Siempre los estoy comparando; que si tú harías esto diferente que él, que si él es el hombre que siempre soñé tener y tú eres muy diferente, que si soy compatible con él y contigo no…

Hay que darle el premio a la más confusa a esta mujer, no hay nadie que me ponga la cabeza patas arriba como lo hace ella. Y no es cosa de ahora, antes también lo hacía. Mientras tuvimos nuestro no-romance, me volvía loco con sus cambios de humor. Un momento estaba bien conmigo y al siguiente me quería lejos, un día se ponía celosa hasta de la mujer que me atendía en la cafetería de la universidad y al siguiente no le importaba si una chica me manoseaba en medio de un pasillo atestado.

Esto solo revela lo loco que estoy. Querer continuar en este estira y afloja con ella sería un martirio, pero heme aquí, feliz de tener, por lo menos, un momento con ella.

—Tu explicación solo hace que odie aún más la idea de que me compares con él —declaro, mirando a sus ojos.

La culpa la invade y debo decir que me gusta la Jaz ebria porque no esconde ninguno de sus sentimientos. El arrepentimiento está por toda su cara.

—Tienes razón, no volveré a hacerlo.

Poco aliviado con su respuesta, asiento.

La camarera llega con una nueva copa de Martini y aprovecho para pedirle cuenta. Jaz me mira mal.

—No me voy, si quieres vete tú, yo me quedo.

—No te voy a dejar sola y creo que has tomado suficiente por el día de hoy, peso ligero.

Alza la barbilla.

—Soy muy tolerante al alcohol.

—No lo eres, te he visto ponerte borracha más veces de las que puedo hacer alarde.

Arruga la nariz, sin argumentos. Sabe que tengo razón, en el tiempo que estuvimos “juntos”, la vi ponerse borracha con solo unos pocos chupitos de tequila. Incluso luego de comer le pasaba lo mismo, justo como hoy.

—Bien, pero no quiero ir a mi casa.

—Podemos caminar un rato hasta que bajen los niveles de alcohol en tu sangre.

—Eres peor que mi padre —refunfuña, arrugando el entrecejo y entornando los ojos.

La camarera regresa con la cuenta y me apresuro a darle mi tarjeta de débito antes que Jazmine. Me lanza una mirada acusadora y yo le sonrío, agitando las pestañas.

—Fuiste lenta.

—Como sea.

Firmo la factura y me levanto para ayudar a Jazmine a ponerse de pie y a colocarse la chaqueta sobre los hombros.

—Vamos, demos una vuelta.

—Caminando —me recuerda—, me lo prometiste.

—Lo sé, no hice promesas, pero lo sé.

Afuera, pongo un brazo en sus hombros cuando se tambalea y suelta una risita, como si casi caerse de bruces en la acera fuese gracioso.

Está más allá del punto de retorno.

Su brazo rodea mi torso y su otra mano se posa en mi pecho.

—¿Cuándo te pusiste tan bueno? —pregunta, palpando mis pectorales.

—Cuando empecé a hacer el trabajo duro.

Continúa si exploración hasta cansarse y deja la mano en mi estómago.

—Pero peleabas, tenías que entrenar para ello.

—No lo hacía con frecuencia, ese trabajo lo hacía mejor Kurt.

Su expresión cae, su frente arrugada en concentración.

—Me siento mal por ustedes y todo lo que tuvieron que pasar.

—Los chicos más que yo.

Me ignora.

—¿Están mejor ahora?



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En el texto hay: pasado, romance, amistad

Editado: 15.02.2022

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