Sólo Nosotros

Capítulo 43

Capítulo 43

Alex

 

—Eres un mal amigo —vuelve a decir Kurt por quinta vez en lo que va de noche.

Como las chicas no dan señales de querer salir de esa habitación, los chicos quisieron venir y pasar el rato. Desde que llegaron no ha dejado de molestar con que no les dije nada de ir anoche a ver a esos tipos. Adam es el único que no se mete en la discusión porque fue el único que tuvo una señal mía, cosa que Cam y Kurt no saben.

—No te voy a perdonar que te fueras sin avisarle a nadie —tercia Cam, por quinta vez, también. Que se unan contra mí es algo nuevo, no había ocurrido algo así antes—. Al menos debiste dejar un mensaje.

No puedo evitar mirar a Adam y él a mí. Cuando regreso mi atención a los otros dos, ambos nos miran con sospecha.

—Hay algo pasando aquí de lo que me estoy perdiendo —señala Kurt entre Adam y yo—. ¿Ahora tienen secretos ocultos de mí? —Sacude la cabeza, fingiendo estar decepcionado—. No creí que me harías algo así, Alex.

—Sí, Alex —concuerda Cam, echándole leña al fuego—, no creímos que le harías algo así a tu mejor amigo del alma.

Ruedo los ojos.

—Están actuando como idiotas —murmura Adam y los ojos de Jurt se entrecierran.

—Has confirmado que están ocultando algo al defenderlo —deduce Kurt—. ¿Van a hablar o tengo que sacárselos a golpes?

—Somos dos —replico—, no será fácil vencernos.

—Nosotros también somos dos —interviene Cam, cuadrando los hombros—. Puedo cobrarme el que hayas tocado a mi esposa en aquella fiesta a la fuimos en nuestro último año.

—Todavía no eran ni amigos —le recuerdo, él se encoje de hombros.

—Sigo teniendo esa espina clavada. —Luego señala a Adam—. Y a ti también quiero cobrarte el que veas a mi esposa con ojos de cachorrito.

Mis ojos se abren al mismo tiempo que los de Kurt. Ese es un tema que no tocamos, por Cam y Willow. No creo que a ninguno de los dos les guste escuchar eso. Pero supongo que a Cam no le pasado desapercibido.

¿A Willow tampoco?

Me preocupa la respuesta a esa pregunta.

Kurt y yo alternamos miradas entre Cam y Adam, esperando la reacción de este último. Él permanece impertérrito, sin mover ni un músculo. Creo que está sopesando sus opciones, aunque no creo que pueda salir de esto así de fácil.

De pronto, Adam suelta una carcajada estrepitosa y Cam lo sigue. Frunzo el ceño, mirando a Kurt. Él me mira de vuelta, una de sus cejas alzadas. Está igual de confundido que yo.

¿Qué acaba de ocurrir?

—¿Alguno de los dos pueden explicar el chiste? —exige Kurt, pasando de confundido a exasperado.

Los dos continúan riendo, como si no estuviésemos presentes. Vaya, ahora me siento fuera de lugar, como si ellos fueran amigos confidentes y nos dejan fuera de sus asuntos.

Ahora entiendo cómo Kurt y yo hacemos sentir a otros que han intentado ser nuestros amigos.

Una lección que me faltaba aprender, supongo.

—Fueron épicas sus caras —jadea Cam en medio de su risa incontrolable.

—Sí —coincide Adam, tomando respiraciones profundas para calmarse. Cuando lo logra, suelta un suspiro—. Ah, fue genial.

—Sí, muy genial —mascullo y Cam sonríe, al fin dejando de reír como foca epiléptica.

Extiende los pies frente a él y pasea la vista entre Kurt y yo.

—Queremos dejar claro algo —anuncia y se aclara la garganta—; Adam y yo no tenemos ningún problema sucediendo entre nosotros.

—Al menos, no ahora —agrega Adam y Cam asiente.

—Hablamos y hemos dejado las cartas boca arriba. Él no tiene sentimientos por Blake y le creo. Es hora de que los demás lo hagan.

Bueno, eso es un alivio. Siempre hubo tensión entre ellos por la creencia común de que Adam seguía enamorado de Blake.

—¿Cuándo se llevó a cabo esta conversación? —indaga Kurt, sacando a colación una pregunta que a mí ni se pasó por la cabeza.

—Hace un tiempo —contesta Adam, evasivo—. Ustedes han estado muy ocupados para ponernos atención, por eso no se enteraron de nada.

—Perdón por poner mi entera atención en mi prometida embaraza —farfulla Kurt—. No vuelvo a perderlos de vista.

—Yo no voy a pedir disculpas por haber estado perdido, tenía mis razones —declaro.

—Razones que nos ocultaste —señala Kurt, volviendo a mirarme ceñudo.

—Kurt tiene razón, debiste hablarnos de lo que pasaba justo en el momento en que inició todo —concuerda Cam, luego nos señala a Adam y a mí—. Ahora, expliquen por qué parecía que nos ocultaban algo hace un minuto.

Miro a Adam y él se encoge de hombros, como diciendo “¿Ya qué?”. Suelto una exhalación, regresando mi vista a Kurt y Cam.

—Esa noche, cuando estaba entrando al depósito, le escribí para que supieran dónde buscarme si no aparecía.



#63 en Joven Adulto
#2281 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, romance, amistad

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.