Solo Yo

Capítulo 6

Capítulo 6

Kurt

 

—¿No te parece que este lugar se siente vacío sin Blake?

Le lanzo una mirada a Alex sobre la lata de cerveza de la que estoy tomando.

Me ha hecho esa pregunta un millón de veces en el último año y cada vez que lo dice quiero golpearlo.

¿Hace falta que me lo recuerde constantemente?

No hago caso a mis deseos por una razón: él también la extraña. Alex no lo dice, pero yo puedo verlo. Para él también fue un golpe duro que Blake se haya ido a vivir con Cam. Antes, los tres pasábamos juntos mucho tiempo, más del que me gustaría admitir. Luego de que se fuera, nuestros momentos de tres se convirtieron en momentos de dos y, si teníamos suerte, de cuatro, cinco o seis, dependiendo del tipo de reunión.

Quisiera no resentirme por ello, dejarlo pasar, pero es difícil cuando has estado acostumbrado a pasar todo el tiempo con una persona y ella se va a hacer su nueva vida.

Es una suerte que Alex y yo sigamos teniéndonos el uno al otro.

—No te vayas a poner a llorar, no estoy para aguantar tus lloriqueos hoy —bromeo, poniendo la lata de cerveza sobre la mesa de centro.

Alex me lanza un golpe en el brazo que logro esquivar y me echo a reír.

—Si yo lloro, tú también vas a llorar —señala—. Mira que a mí no me puedes ocultar la falta que te hace Blake.

No respondo, no puedo negarlo, pero tampoco voy a confirmarlo. Mi silencio es suficiente repuesta para él.

—Nápoles —suspira unos minutos después—. ¿Quién diría que a la niña berrinchuda le gusta Europa?

Me dejo caer en el sofá y clavo mis ojos en el partido de beisbol que se lleva a cabo en este momento.

—Yo creo que la idea fue de Cam, a él sí puedo verlo amando Europa. —El equipo contrario batea un hit al campo derecho y hago una mueca cuando no atrapan la pelota a tiempo—. Imagino la discusión que han debido tener eligiendo el lugar de la luna de miel. Blake seguro pidió no irse de luna de miel, Cam le ha de haber dicho que está loca por no querer irse de luna miel, Blake habrá escogido un lugar en el país para que Cam no creyera que no tenía interés, luego Cam argumentó que esos lugares están muy trillados, que necesitan irse a un sitio más exótico, Blake le pidió elegir y Cam eligió Nápoles, Blake discutió porque le perece demasiado ir a Italia y luego Cam la convenció de ir.

Alex permanece en silencio por tanto tiempo que creo que se ha quedado dormido. No es así, solo me está mirando pasmado.

—Es escalofriante la forma en la que los conoces, tanto a Blake como a Cam.

Ruedo los ojos.

—He vivido con Blake 24 de los 25 años que tengo.

—Sí, pero a Cam solo lo conoces desde hace un año.

Me encojo de hombros.

—He tenido el tiempo suficiente para aprender la manera en la que su relación fluye.

Tampoco es que la relación de ese par sea un código indescifrable, salta a la vista que Blake trata de hacerse la dura, pero con una mirada y un puchero de parte de Cam, se derrite. Y, bueno, Cam siempre hace lo que Blake quiere, eso lo sabe hasta el perro.

—Ojalá fueses tan buen observador con respecto a cierta pelirroja —comenta Alex.

Lo miro, él tiene sus ojos puestos en el partido, aunque sé que no le está prestando atención.

Alex muy poco habla de mi relación con Jordan, sabe que si él se mete en ese terreno, yo le devolveré el favor hablando de Jazmine. Sin embargo, de vez en cuando, hace comentarios sueltos como este, uno que intuyo dónde va ir a parar.

—¿Qué estás tratando de decir? —inquiero, entrecerrando los ojos.

Alex respira profundo antes de encararme.

—Mira, no quiero que te enojes conmigo, solo digo lo que está a la vista. —Asiento lentamente—. Bien. A Jordan se le nota que le sigues gustando, solo que no hace nada porque cree que sigues de duelo por Bianca.

Frunzo el ceño. Esto sí que no me lo esperaba.

—¿De dónde sacas esa teoría?

Alex aparta la mirada para ponerla de nuevo en el televisor.

Está evitando verme a los ojos.

—Blake me lo dijo.

—¡Ay, por Dios! —Pongo los ojos en blanco—. No se puede confiar en las creencias de Blake.

—No está alejada de realidad —resopla Alex, defendiendo a mi hermana.

—Jordan sigue enojada conmigo por haber terminado con ella antes de que todo ocurriera, ella no cree que sigo de luto por Bianca.

Alex vuelve a mirarme.

—¿Y tú de dónde sacas eso? —increpa y no deja que responda, sigue hablando—. ¿Ella te lo dijo?

—No —admito—, no lo ha dicho. Pero es más probable que esté enojada conmigo a que crea que sigo de luto.

Es tan loco que piense de esa manera. No he mostrado en mucho tiempo estar deprimido por la muerte de Bianca. Al principio, sí que estuve triste, yo la amaba, tal vez no como ella quería, pero sí como una amiga, como alguien que estuvo con nosotros por mucho tiempo. Luego volví a ser yo, el mismo tipo de siempre. La extraño, siempre la voy a extrañar, pero no lloro cada noche por ella ni nada parecido.



#23 en Joven Adulto
#1352 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.