Solo Yo

Capítulo 14

Capítulo 14

Kurt

 

Estoy muy –extremadamente– frustrado.

¿Motivo?

Jordan me ha estado evitando todo el día.

Entiendo que estuviera molesta ayer viéndome con Blair –aunque no hice nada de lo que me acusan–, yo también me hubiese puesto celoso si un tipo la tratara cariñoso frente a mí. Pero, ¿saben lo que nos diferencia a Jordan y a mí en este caso? Que yo la escucharía, ella a mí no.

He intentado en la medida de lo posible hablar con ella, pero esa terca mujer ni siquiera me ha volteado ver. Por lo que he tomado la determinación de hacer que me escuche ahora que ha acabado el día, quiera ella o no.

Sin embargo, mi poca paciencia desaparece al escuchar que tiene una cita.

¡Sobre mi cadáver!

Y aun estando muerto, y si los fantasmas fuesen reales, les aparecería en medio de la cena, espantando a todo el mundo, pero haciendo hincapié en el idiota que cree que puede robarme a mi chica.

Una vez encerrados y sin que tenga una oportunidad de escarparse, digo lo que debí haber dejado claro desde hace muchísimo tiempo; que no hay mujer para mí, aparte de ella. Y no sé si sentirme ofendido por su cara de sorpresa o si tomarlo como que he ocultado de forma perfecta mis sentimientos por ella.

Me voy por lo segundo.

—No inventes tonterías para salirte del embrollo —me acusa, señalándome con su dedo.

—No estoy inventando nada, Fresita. —Suavizo el tono, hablando fuerte no vamos a llegar a ningún lado—. Estoy siendo sincero.

Cierra la boca de golpe y da un paso hacia atrás, saliéndose de mi agarre. Vuelvo a cerrar el espacio entre nosotros.

—Willow ve cosas donde no las hay —continúo—. Y admito que Blair sí que estaba coqueteando conmigo, pero no fui más que amable con ella, lo juro.

Jordan duda, pero estoy diciendo la verdad. La chica está buena, lo voy a admitir, pero no es mi tipo de mujer. Además, me hace recordar, con sus palabras y forma de ser, a una vida que dejé atrás. A ella le gustan las peleas y carreras clandestinas, me lo dijo mientras le hacía el tatuaje, creyendo que yo hacía ese tipo de cosas todavía.

—Le dijiste que la ibas a llamar —murmura, bajando la vista.

—Fue simple cortesía, no pensaba cumplirlo. —Llevo mis dedos a su barbilla y alzo su cara, sus brillantes ojos esmeraldas me regresan la mirada—. No quiero llamarla, ni a ella ni a nadie. Sólo a ti.

Un lado de su boca se alza un poco.

—¿Sólo yo?

Sonrío.

—Sólo tú.

Apoyo mi frente en la suya y suspiro, rozando sus labios. Voy a besarla y nadie va a detenerme. Jordan cierra los ojos, a la espera de lo que tanto anhelamos. Necesito saborearla de nuevo, probar sus labios, beber de ellos. Por fin, luego de un año de separación, voy a hacerlo.

Cierro los ojos, tomo una respiración profunda y…

 …su teléfono suena.

¡Maldita sea!

Jordan se aparta de mí para sacar el móvil de la cartera. Hace una mueca al ver el nombre en la pantalla y atiende.

—Hola, Daniel… —Mis ojos se vuelven rendijas cuando escucho el nombre del idiota que me la quiere quitar—. ¿Ya estás en el restaurante?... Oh, bueno, en realidad, estaba por llamarte… Se me presentó un inconveniente y no voy a ser capaz de llegar… —Jordan sonríe al tiempo que se gira, dándome la espalda—. De verdad lo siento… Sí, será otro día… —Antes muerto, enterrado y encerrado en el infierno—. Gracias por entender y, de nuevo, lo siento.

Finaliza la llamada.

—Está muy equivocado si cree que va a tener una oportunidad contigo —mascullo, tomando sus hombros y enfrentándola.

—Voy a tomar tus palabras: “Fue simple amabilidad”.

—Lo sé —sonrío—, lo sé.

Bajo la cabeza y deposito un beso en su frente.

—Ahora, Sr. Cavernícola, me debes una cena —me dice con falso tono de reproche.

—Todo lo que tú quieras.

Se ajusta la cartera en el hombro y me rodea para ir hacia la puerta, la sigo.

—Y más te vale que sea una excelente cena, mira que he perdido la oportunidad de ir a un restaurante cinco estrellas por quedarme contigo.

Bajo la atenta mirada de Julio, Adam y Willow, esta última nos sonríe como si supiera algo que nosotros no, caminamos hacia la salida.

—Adiós, chicos. —Me despido al tiempo que abro la puerta para Jordan y ella se despide con un movimiento de la mano—. Bueno, no sé qué hizo mamá de cena hoy, pero puedo asegurar que está bueno.

Sus ojos brillan y da un saltito de emoción.

—Amo todo lo que tú mamá cocina, de verdad.

—Todos aman lo que mi mamá cocina.

 

***

 



#23 en Joven Adulto
#1352 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.