Solo Yo

Capítulo 16

Capítulo 16

Kurt

 

Alex se acomoda en el sofá mientras engulle su hamburguesa. Da la impresión que no ha comido en todo el día si nos guiamos por el afán con que traga. Apareció hace unos minutos en mi puerta con un paquete de Burger King, alegando que teníamos que celebrar que Blake esté embarazada. Celebrar sin la celebrada, hay que agregar. Blake está en casa de mamá dándole la noticia.

Mamá ha de estar plena de la dicha. A ella le encantan los niños, siempre que puede nos lo dice con la connotación implícita para que Blake o yo le demos un nieto.

Bueno, ya mi hermana le ha cumplido el sueño.

—Hace poco más de un año, jamás se me habría pasado por la cabeza que Blake llegara a tener una relación —comenta Alex, limpiando salsa de tomate de su barbilla con una servilleta de papel—. Ahora, está casada y va a tener un hijo.

—A mí también me parece extraordinario lo que ha avanzado mi hermana en un año —concuerdo—. Estoy orgulloso de ella.

Alex me mira de reojo.

—¿Cuándo le contarás sobre Haylie?

—Cuando tenga la oportunidad.

Alex acaba de comer su hamburguesa, yo miro la mía sin terminar sobre la mesa.

—Si te sientas a esperar el momento perfecto, nunca va a llegar.

Odio cuando se transforma en un tipo sabio y me asusta que sus palabras sean semejantes a las de mamá la noche en que volvimos de Boston, cuando hablábamos de Jordan.

—Lo sé, Alex. Blake llegó esta mañana, no podía soltarle la noticia de buenas a primeras. —Tomo la hamburguesa y la examino—. Cuando pase la impresión por lo del bebé, se lo digo.

Le doy un mordisco a la hamburguesa bajo la atenta mirada de Alex.

—Bueno, tienes dos semanas para hacerlo y juntarlas.

Frunzo el ceño.

—¿Cómo sabes que dispongo solo de dos semanas?

—Rose me invitó a la competencia y me dijo que a ustedes los va a llevar Haylie.

—¿Rose sabía que Haylie es mi hermana? —cuestiono.

—Lo supo ese sábado que fuimos a bailar.

No sé qué me asombra más, que Rose lo haya sabido ese día o que Alex tenga esa información. Creo que se lleva mejor con Rose que con la misma Jazmine. No alcanzó a ganarse a una hermana, pero a la otra la tiene en la palma de la mano.

—Bueno, no es una sorpresa, son amigas, es como que Jordan le oculte información a Jazmine o Blake.

Alex toma la lata de Coca-Cola de la que está bebiendo y le da un sorbo.

—Tú y Jordan se están acercando, ¿cierto?

Inconsciente, sonrío.

—Así es —confirmo—. Aun no puedo decir que estamos saliendo, pero esa etiqueta se añadirá pronto a nuestra relación.

Alex sonríe.

—Tardaron menos de lo que creí —comenta Alex.

—¿Cómo así?

—Supuse que esperarían hasta el último minuto, cuando Blake hubiese llegado y ella ya no tendría que trabajar en la tienda.

—De no haber sido por mamá, eso es lo que me habría tomado dar el paso.

Estoy y estaré eternamente agradecido a mamá por su intervención. Si ella no hubiese hablado conmigo aquella noche, yo seguiría esperando que la oportunidad me cayera del cielo.

Gracias, mamá.

—Una mujer sabia, Lucy.

—Totalmente de acuerdo.

Alex se acaba su Coca-Cola y va a la cocina por otra. La cantidad de azúcar y cafeína que ha tomado lo mantendrá despierto por un buen rato.

—Imagino que lo Danger no se lo vas a decir a Blake aun —dice una vez está sentado a mi lado de nuevo.

—Imaginas bien. —Me termino la hamburguesa y dejo la envoltura sobre la mesita—. Temo que, de la impresión, vaya a poner la vida del bebé en peligro.

Alex suelta una respiración audible.

—Es lo mejor —concuerda—. Además, no tenemos por qué involucrarla, podemos resolver esto nosotros.

Es cierto, Alex y yo podemos hacer esto solos, Blake no tiene porqué involucrarse.

De pronto, la puerta se abre y la susodicha entra, las llaves que no me ha querido devolver tintinean mientras las saca del picaporte. Al vernos, y a todo lo que nos rodea, entrecierra los ojos, mirando de Alex a mí.

—A esto se le llama traición —anuncia.

—¿De qué hablas? —pregunto, confundido—. ¿Y qué haces aquí?

Ella entra del todo y cierra la puerta con el pie. Viene hasta nosotros y se lleva las manos a las caderas, una pose que me alerta de un inminente reclamo sin sentido.

—Vine a pasar un rato con mi hermano, y en el camino, mi subconsciente no dejaba de decirme que Alex también estaba aquí. —Me preparo, sé que el reclamo viene a continuación—. Pero no dejaba de decirme: “Ellos no lo harían. No celebrarían mi embarazo sin mí”. Y miren, es justo lo que están haciendo.



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En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

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