Solo Yo

Capítulo 17

Capítulo 17

Jordan

 

La concurrencia esta tarde en Ink Body es poca. Ha sido una tarde ligera en la que las citas se programan rápido y solo se quedan los que vienen a hacerse un tatuaje. El ambiente es relajado y no ha habido inconvenientes.

¿Se puede pedir más de un empleo?

Lástima que no sea mío.

Suertuda Blake.

A eso de las 3 pm, Haylie llega a la tienda, dirigiéndose directamente hacia mí. Mientras se acerca, le sonrío, aunque estoy extrañada de verla aquí.

—Hola, cariño —saludo—. ¿Qué haces aquí?

Haylie y yo nos damos un abrazo sobre el mostrador.

—Vine a invitarlos a Kurt y a ti al cine —mi informa—. Se supone que iba con Rose y otra amiga, pero ellas no pueden salir hoy y ya compré los boletos.

—¿A qué hora es la función?

—A las 8 y termina a las 10, tiempo suficiente para regresar a casa antes de mi toque de queda.

Una chica responsable, ¿puede ser más perfecta?

—La última cita de Kurt termina a las 6:30, tendríamos tiempo de llegar al cine, ¿no? —Haylie asiente enérgicamente—. Bien, espera a que salga de la cita con la que está ahora para que hables con él.

Haylie se ruboriza.

—¿Puedes decírselo tú?

Sonrío.

Entiendo que aún le tenga algo de temor a Kurt a la hora de hablar con él, pero es algo que ella tiene que superar. No será la primera ni la última vez que salgan juntos, por lo que tiene que acostumbrarse.

—No, señorita —niego—. Tendrás que decírselo tú misma.

La réplica que Haylie iba a darme muere con el sonido de la puerta abriéndose y un sonoro saludo de parte de la persona recién llegada.

—¡Hola, hola! —grita Blake, provocando que todos en la sala nos giremos a verla—. ¿Cómo está todo por aquí?

Su pregunta va dirigida hacia mí, mientras camina hacia el mostrador.

—¿Qué haces aquí? —inquiero, mirando a Haylie de reojo. La pobre chica se ha quedado pasmada.

Blake alza una ceja.

—¿Disculpa? —Se lleva una mano a la cadera—. ¿Quién te ha dado el derecho a cuestionar mi presencia en mi lugar de trabajo? Te recuerdo que si estás aquí, es por mí.

Ruedo los ojos.

—Pregunto porque se supone que tienes una semana libre todavía.

Blake gime.

—¡Es culpa de tu primo!

—Tu esposo —agrego, ella agita la mano, desechando mi comentario.

—El muy idiota se ha ido al hotel a arreglar un “problema urgente” —hace comillas con los dedos. Se queda callada para luego mirarme con los ojos entrecerrados—. Si lo pienso bien, esto es tu culpa.

—¿Qué? —Frunzo en ceño—. ¿Por qué mi culpa?

—Por no tomar tu cargo en el hotel de tus padres, Jordan —dice obvia—. Si tú estuvieras a cargo del hotel, no lo habrían llamado.

¡Se volvió loca!

—¿El sol de Nápoles te afectó en el viaje? —cuestiono, entrelazando mis dedos al tiempo que me dejo caer en mi silla… Bueno, su silla—. Creo que el exceso de luz solar te ha freído el cerebro.

—Mi cerebro se encuentra en perfectas condiciones.

—No lo creo.

—Cree lo que quieras creer. —Pone su bolso sobre el mostrador y se inclina sobre esta, fisgoneando—. ¿Tienes algo para comer por allí? Me muero de hambre.

—No tengo nada de comer aquí. —La empujo por la frente hasta que está de nuevo por completo del otro lado—. Bien puedes ir a la cafetería que está a media cuadra.

—Nah —chasquea—, Willow siempre tiene comida en su cubículo.

—Con razón están tan locas, ¡esa comida debe estar infestada de sulfuro de mercurio!

—Yo también estoy cubierta de sulfuro de mercurio y no me he muerto. Además… —Su comentario queda a medias cuando nota a Haylie, que lleva todo el rato parada en su sitio, mirándola—. Cariño, ¿qué haces aquí? No creo que tengas edad suficiente para obtener un tatuaje.

—No la tiene —confirmo, Blake me mira—. Es una suerte que no esté aquí para eso.

—Entonces, ¿a qué vino? —Regresa su atención a Haylie—. Si pretendes venir a seducir a uno de nuestros chicos, tengo que bajarte de la nube. Esos hombres, aunque sexys, son mayores para ti.

Haylie abre la boca, pero nada sale de ella, por lo que la vuelve a cerrar. Pobre, vino a conocer a Blake en su faceta habladora. Siempre es mejor que su faceta enojada, sin embargo.

—Ella no está aquí por los chicos.

Bueno, está por uno de los chicos, pero no como Blake cree.

—¿Eres familia de Julio, Adam o Willow? —Blake continúa con el interrogatorio y Haylie de piedra.

—¿Puedes dejarla en paz? —Hago a la pelinegra retroceder—. La estás asustando.



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En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

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