Solo Yo

Capítulo 18

Capítulo 18

Kurt

 

Odio ser tomado por sorpresa, no tener al perro tomado por la correa, no estar en control de las cosas. Necesito tener mi entorno bajo control, seguro de que todo está bien y los que me rodean están fuera de peligro.

Sueno como un obseso del control, lo sé, pero no es de esa manera, es que me gusta mantener el orden de mi entorno y a mis amigos y familiares seguros.

El escenario no es tan tétrico como lo hago sonar, es una situación solo un poco… volátil.

Todo porque Blake decidió, como siempre, salirse del guion y perturbar el relativo orden de las cosas.

¿Por qué, Dios, me diste una hermana difícil?

El restaurante al que vinimos a esperar a Cam está en el centro comercial, una planta debajo de en la que está el cine. Falta tan solo media hora para que la función comience, pero a Haylie no parece importarle ni un poco. Creo que se siente intimidada por Blake.

¿Y quién no lo haría?

Lo más extraño es que mi hermana del medio se está comportando de una manera poco común en ella con los adolescentes. Blake siempre ha sido de las personas que ignora a los chicos más jóvenes porque dice que odia su forma de ser; bulliciosos, mantienen la creencia que son los dueños del mundo, haciendo tonterías a cada nada, entre otros defectos. Sin embargo, con Haylie ha estado hablando de forma amena –ella hablando y Haylie respondiendo con monosílabos, mejor dicho– y verdaderamente interesada en lo poco que responde la chica.

¿Debo emocionarme?

¿Es este un buen presagio?

No lo sé, con Blake no puedo apostar a nada porque no se sabe la forma en que va a reaccionar, y es precisamente eso lo que odio, no saber qué va a pasar.

—…y Cam, tonto como siempre —relata Blake una historia de la luna de miel—, dejó caer la soga al agua. Tuvo que lanzarse al mar para tomarla de nuevo.

Jordan y Haylie ríen, mi hermana pequeña silenciosamente y Jordan con una risita tintineante.

—Tenías que grabarlo y mandarme el video —dice Jordan, aun riendo. Blake bufa.

—¿Y que se me cayera el teléfono al agua? No gracias. —Su expresión toma un matiz de superioridad—. No iba a sumarme a la lista de gente tonta como Cam.

—Dejando mi nombre por el suelo siempre, ¿no Blake?

Los cuatro nos giramos hacia Cam mientras este se detiene junto a Blake. Ella le sonríe inocente.

—Estaba contando la vez que dejaste caer la soga al océano y tuviste que ir a rescatarla.

—Dicho así, das a entender que fui buena persona al no dejar en el agua un objeto que podría ser dañino para el ecosistema acuático. —Toma una silla de la mesa contigua que está vacía y se sienta al lado de su esposa—. Pero, escuchando la última parte de la historia, sé que me dejaste como un estúpido.

Blake, haciéndose la desentendida, mira a otro lado.

—¡No, qué va! —Agita la mano, restando importancia al asunto—. Sabes que para mí, siempre eres el héroe.

Volviendo su atención a Cam, se inclina hacia él para dejar un beso casto en la boca. Beso que él acepta con desconfianza. Blake vuelve a besarlo y esta vez él sonríe.

Ah, el amor.

Mirando alrededor de la mesa, Cam nota a Haylie.

—Bueno, bueno, ¿decidieron adoptar una hija mientras no estuvimos? —bromea, sonriendo amable a Haylie.

—No, les dejamos a ustedes eso de los hijos por el momento —intervengo por primera vez en varios minutos, ganándome una mirada de cejas alzadas de parte de Jordan, supongo que por eso de “por el momento”—. Ella es Haylie…eh, mejor amiga de Rose, la hermana de Jazmine.

—Pero Jordan se la quiere quedar —agrega Blake—. Y yo también.

Los ojos de Haylie caen en mí, con la clara pregunta de cuándo le diremos a Blake la verdad.

Por mí, la confesión puede tardar unos días más, pero Haylie no parece pensar lo mismo y ella ya tomó la decisión de soltar la bomba. La cuestión es: ¿Lo decimos ahora o luego de la película?

La mano de Jordan se posa en mi muslo y da un suave apretón, dándome la respuesta a mi pregunta.

Ahora será.

—¿Y Alex? —inquiere Cam—. Me hace sentir mal que estemos aquí reunidos y él no esté presente.

—Se nos olvidó avisarle —contesto—. De igual forma, creo que iba a salir tarde del taller.

—Lástima —chasquea Cam—, quería presumirle mi bronceado.

Pese a que los nervios me carcomen, río. Cam no está ni de cerca tan bronceado como el color natural de Alex.

—Puedo asegurar que, en vez de molestarlo, se habría reído —dice Blake, provocando otra risa de mi parte y ganando una mirada de reproche de parte de Cam—. No me mires así, cariño, estoy diciendo la verdad.

—Yo secundo sus palabras —tercio.

—Como siempre. —Cam rueda los ojos.



#23 en Joven Adulto
#1352 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.