Capítulo 21
Jordan
Al segundo en que subo a la camioneta de Kurt a la mañana siguiente, sé que algo le pasa. Tiene ojeras enormes y la forma en que me sonríe es forzada. El cansancio es notorio, como si no hubiese dormido en toda la noche.
—¿Ocurrió algo? —le suelto como saludo.
Kurt aparta la mirada, llevando su vista a la calle que se extiende frente a nosotros.
—Nada, solo tuve un pequeño caso de insomnio.
Quiero exigirle la verdad, pero no sé si tengo derecho de hacerlo. Sí, nos besamos anoche, pero eso no me convierte automáticamente en su novia ni me da permiso a entrometerme en su vida. Así que lo dejo estar y cambio de tema. Él se nota aliviado de que no insista y me felicito por dejar el tema correr.
Kurt no es un chico comunicativo, él prefiere tragarse sus asuntos y solucionarlos por su cuenta, o con Alex, su secuaz nunca lo deja solo. Blake, antes de iniciar una vida con Cam, también se les unía, aunque a Kurt no le gustara. Ella es una chica grande con la capacidad de ayudar a solucionar las complicaciones que se les presentaban, pero Kurt siempre la vigilaba mientras lo hacía, asegurándose que no se hacía daño.
Recuerdo esa noche en que murió Bianca. Cuando llegamos al hospital y vi a Kurt en esa camilla, quise correr a abrazarlo y mirar por mí misma de cerca que estuviese bien. No lo hice. En cambio, permanecí a una distancia prudencial, mirando de su herida a él. Creo que era evidente para los demás mi anhelo por abrazarlo, incluso para él, pero no me acerqué. No, yo hui como una cobarde y me refugié en mis sábanas, añorándolo toda la noche.
Muchos me llamarán tonta, lo sé, yo a veces también me lo digo, pero tenía mis razones. Seguía con el corazón roto y no creía que Kurt estuviese listo para aceptarme con la muerte de Bianca tan reciente. Es un tema que no hemos hablado, y espero hacerlo pronto porque todavía hay dudas en el fondo de mi mente que surgen de vez en cuando para recordarme que este hombre perdió a la mujer de la que estaba enamorado.
Es difícil pelear por el corazón de alguien que ama a otro, pero es imposible hacerlo cuando tu rival está muerta. Dirán que no, que mi camino está libre ahora, pero la realidad es que un corazón roto por una muerte es difícil de sanar y no siempre vuelve a amar.
Pese a todo, quiero intentarlo. Kurt lo vale y él se está esforzando por hacer las cosas bien conmigo, no puedo quejarme. No voy a quejarme.
Cuando llegamos al estacionamiento, le doy un vistazo a mi auto para cerciorarme que esté bien y luego tomo la mano de Kurt para dirigirnos juntos a la tienda. Nos encontramos con Willow en la puerta, que mira a nuestras manos entrelazadas con la boca abierta.
—¡Al fin! —grita, llamando la atención de los transeúntes—. ¡Pensé que nunca vería este día!
Es una exagerada… y está loca.
Kurt, haciéndola a un lado, abre la puerta de la tienda y me lleva con él dentro. Willow nos sigue.
—Miren qué tenemos aquí —dice Adam cuando nos ve, aplaudiendo, sonriendo y negando con la cabeza. Julio, que está de espalda a la puerta, se gira para ver de qué habla Adam—. El cielo ha escuchado nuestras plegarias y este par están juntos por fin.
—¿Ven que no soy la única feliz con la noticia? —nos dice Willow al pasar por nuestro lado.
Kurt bufa.
—¿Qué somos? ¿La pareja más anhelada?
—¡Sí! —afirman Adam y Willow al mismo tiempo.
Me es imposible no reír por su comportamiento, son como los gemelos gorditos de Alicia en el país de las maravillas, asintiendo y hablando al mismo tiempo.
—Bueno, voy a concordar con los chicos —declara Julio, Kurt y yo lo miramos—. Los he visto hacerse ojitos desde la distancia mientras el otro no estaba viendo y quería reprenderlos por ser tan tontos y no decir de una vez por todas que sienten cosas el uno por el otro.
—Dicho así, me hace sentir estúpida.
—Lo eres —vuelven a decir Adam y Willow al unísono.
—Vaya, gracias.
Soltando la mano de Kurt, rodeo el mostrador y pongo mi bolso a un lado.
Los chicos inician una disputa, Willow y Adam dando detalles de “nuestra estupidez” –así lo están llamando– y Kurt rebate sus palabras. Debería entrar a la discusión, después de todo, también estoy involucrada, pero un mensaje de Jazmine me distrae. Quiere que nos veamos esta noche en la cena para ponerla al corriente de los últimos acontecimientos. No estoy segura de que Cam le haya dicho del bebé, así que puede que sea la portadora de las noticias. Agregando también la revelación del origen de Haylie y mi beso con Kurt.
Hay mucho de qué hablar.
Le respondo, pidiendo el nombre del restaurante donde nos vamos a ver, pero ella dice que va a venir por mí para ir a un restaurante cercano. Envío el último mensaje aceptando y luego dejo el teléfono sobre la encimera, dirigiendo mi atención a la discusión.
No sé cómo sucedió, pero ahora quien ríe es Kurt, Willow está roja como un tomate y Adam parece incómodo.