Capítulo 23
Jordan
Blake estaba ansiosa, lo noté en el momento en que llegué y la encontré en la cocina gruñendo para sí. Su madre viene en camino con Kurt y Haylie le avisó que estaba por salir hacia acá. Hasta donde tenía entendido, Kurt se iba a encargar de decirle sobre Haylie a Lucy, y aunque yo crea que la señora Hale es una persona compasiva y muy pocas cosas llegan a alterarla, ellos, Kurt y Blake, tienen la certeza que esta es una de esas pocas cosas. En mi opinión, no creo que Lucy se lo vaya a tomar mal, ella es la única de los Hale que habla del padre de los chicos sin rencor, más bien lo hace como si hablara de un viejo amigo al que hace mucho que no ve. A los chicos los pone de malas escucharla, pero yo, siendo sincera, la admiro; Lucy ha llegado a una tregua con su pasado y decidió perdonar. Supongo que tiene que ver con su enfermedad, que no quiere que llegue el día de su muerte y tener el corazón plagado de sentimientos feos. Y la entiendo, yo tampoco querría irme de este mundo odiando a una persona solo porque no quise perdonarla. Sin embargo, también entiendo a los chicos; que un padre, la persona que tuvo que estar para ti siempre, se haya ido sin mirar atrás, ha de doler. Solo con imaginarme estar en esa situación, mi corazón se aprieta. No sé qué haría sin mi padre, él es una de las bases fundamentales para mantenerme en pie y no puedo ni pensar en que él no esté.
Alex llega justo después que yo, y no pierde la oportunidad de bromear con Cam sobre el estado de ánimo de Blake, luego se mete a la cocina y fastidia a Blake con comentarios graciosos y tocando su inexistente panza.
—Si no me dejas en paz, te voy a meter la espátula en el trasero —lo amenaza Blake, provocando que Alex ría a carcajadas, pero la deja en paz. Creo que Alex sabe que Blake estaría feliz de cumplir la amenaza.
Los siguientes en llegar son Adam y Willow, que vienen con Julio y su esposa. Blake pregunta por su hija y Julio gruñe en respuesta, mascullando que se quedó “estudiando”, pero tiene la sospecha que simplemente se escaqueó para no venir. Esa chica es un lobo solitario.
Willow se mete en la cocina con nosotras, junto con Mary, y ambas empiezan a hablar animadas del embarazo. Distraen a Blake, gracias al cielo, porque estaba por halarse los cabellos de la ansiedad. Blake les está contando una anécdota de esta mañana, en la que vomitó fuera del váter y Cam tuvo que limpiar el desastre, por lo que estuvo molesto con ella durante la mañana –mucho tiempo tratándose de mi primo–, cuando llegan Jazmine, Rose y Haylie. Es extraño que llegaran antes que Kurt y Lucy, que ya venían en camino. Jazmine saluda efusiva a Cam y luego se dirige a Blake, ambas adoptando sus expresiones habituales de fastidio cuando están una frente a la otra, y se dan un abrazo rápido.
—Así que estás embarazada —comenta Jaz, Blake rueda los ojos.
—Noticia vieja.
—Tengo una teoría sobre este asunto del embarazo.
Blake entrecierra los ojos.
—A ver, te escucho.
—Te embarazaste a propósito —suelta Jaz, llevándose un dedo el mentón—, para amarrar a Cam.
Blake la mira por un largo tiempo, y espero pacientemente por el insulto que le va a dar a Jazmine, pero no llega. En cambio, empieza a reír como desquiciada. Ríe por tanto tiempo que se le saltan lágrimas de los ojos y se lleva la mano al estómago, doblándose a la mitad.
—Sí —dice entre risas—, ¿cómo lo supiste?
Jazmine sonríe divertida, tratando de mantener su expresión petulante.
—Puedo ver a través de tus mentiras, cariño.
Esta relación de amor-odio entre Jaz y Blake podría asustar a las personas de fuera del círculo, por ejemplo, Haylie y Rose miran la escena con el ceño fruncido, sin entender nada.
—No se preocupen, ellas siempre son así —les digo a las chicas. Blake y Jaz las miran.
—Lo siento, Haylie, tu hermana me robó el prospecto perfecto de hombre y se casó con él, nunca se lo voy a perdonar.
Blake rueda los ojos.
—Te dolió tanto que corriste a acostarte con otro. —Levanta un dedo de forma acusatoria hacia Jaz—. Que, por cierto, era mi antiguo amigo con derechos.
—Ojo por ojo, cariño. —Jaz le guiña.
—¿Algún día van a dejar de sacar el tema a relucir? —pregunta Cam al otro lado de la barra de desayuno, Alex parado junto a él.
—No —responden Jazmine y Blake al mismo tiempo.
La discusión termina cuando llegan Kurt y Lucy, la mujer luciendo una sonrisa amable y Kurt como si acabara de salir de una habitación de tortura. Blake, notando la cara de su hermano, corre hacia su madre y la abraza por un minuto completo en el que Lucy le susurra cosas al oído. Cuando se separan, Blake vuelve a la cocina porque Cam le avisa que algo se está quemando. Observo a Lucy saludar a todos, o a la mayoría, porque no hay rastro de Haylie y Rose, y se queda hablando con Mary.
Camino hasta Kurt y tomo su mano, él me mira y me sonríe.
—¿Cómo fue? —pregunto, y no tengo que especificar de lo que hablo, él lo sabe.
—Bien, con el tema de Haylie.