Solo Yo

Capítulo 28

Capítulo 28

Kurt

 

Despertar y ver a Jordan es lo mejor para comenzar el día. Haber pasado la noche con ella fue hermoso, casi celestial. Antes, cuando estaba confundido y no sabía si estaba enamorado de ella o de Bianca, tenía nada más que buscar en los sentimientos que se despertaban en mí cuando estaba con Jordan de forma íntima. Con Bianca nunca me pasó eso de creer que el sexo era un acto sagrado. No voy a mentir, era bueno, pero no al mismo nivel de Jordan.

Observo su cara con la poca luz del sol que entra por la rendija de la cortina; a sus pestañas descansar bajo sus ojos, a su piel clara y tersa, su cabello alborotado, su espalda subir y bajar cada vez que respira, sus labios regordetes, el inferior más que el superior. Es hermosa, tanto que podría mirarla todo el día y no cansarme; y no es bonita de una forma artificial, forzada, sino natural. Hasta sus imperfecciones son hermosas; sus cejas un poco delgadas, sus pestañas no tan largas, la cicatriz blanquecina en el inicio de su cabello. Toda ella es impresionante.

Suelta un suspiro y sus párpados aletean hasta revelar sus ojos, tan verdes como un bosque en primavera.

Sonrío como tonto.

—Buenos días —saludo.

—Bueno días —responde con voz ronca, bosteza y se gira hasta estar boca arriba—. ¿Qué hora es?

—Las 9 am, tenemos que apresurarnos si queremos llegar a tiempo a la competencia de Haylie.

Me mira, abriendo los ojos, despejándose del sueño.

—¿Es hoy?

—Sí, levántate ahora o no tendremos tiempo de desayunar.

Me levanto y camino hacia el cuarto de baño, Jordan me sigue segundos después.

—Algunas veces me gusta tu actitud mandona, excepto cuando estoy despertando y la somnolencia no ha salido de mi sistema.

—¿Si te digo “por favor” te haría sentir mejor?

Sonríe.

—Absolutamente.

—Por favor —hago un puchero, suelta una carcajada.

—Si hubieses usado el puchero antes, habría ido a dónde sea que me hubieses pedido.

—Lo anoto. Ahora —señalo la ducha—, a bañarse.

—Eres peor que mi madre.

Rodando los ojos, entra a la ducha.

Una hora después, llegamos al instituto donde estudia Haylie. Es grande y grita “¡dinero!” por todos lados. No puedo evitar sentirme un poco celoso, mi padre sí pudo pagar la colegiatura de Haylie en este lugar costoso y mamá tuvo que romperse el lomo para poder pagar la de nosotros. Esto no es en contra de Haylie, es en contra de mi padre. Me alegra que mi hermana menor tenga una buena educación.

—¿Qué estás pensando?

La pregunta de Jordan me saca de mis pensamientos. Parpadeo, enfocando el estacionamiento del instituto.

—Que a papá ha de haberle ido muy bien para poder pagar la colegiatura de Haylie en este lugar. —No puedo evitar la amargura en mi voz. Jordan posa una mano sobre mi hombro, la miro.

—No pienses en tu padre hoy, Kurt, enfócate en Haylie.

Respiro profundo y asiento.

—Trataré de hacerlo, pero a veces es difícil no pensar en ese hombre.

Jordan se estira y besa mi mejilla.

—Hazlo por Haylie, ella se merece que tu atención esté completamente en ella.

Asiento de nuevo.

—Lo haré.

Bajamos del auto justo para ver el auto de Cam estacionarse dos carriles por delante.

Tomo la mano de Jordan y la guío hacia Cam y Blake. Mi hermana sale del auto de su esposo sonriendo sugerente.

—Aquí pasó algo, ¿cierto? —pregunta, siendo una entrometida como siempre—. Los veo felices, radiantes.

Pongo los ojos en blanco.

—No te metas donde no te llaman.

Blake, lejos de amedrentarse, suelta una carcajada.

—Pero qué delicado te has puesto. —Se acerca a Jordan y la toma del brazo—. ¿Cómo te lo aguantas? Es un gruñón.

—¿Y cómo te aguanta Cam? —replico—. Eres una entrometida insoportable.

Agita una mano, restando importancia a mi comentario.

—Cam me ama.

Cam, poniéndose a mi lado, suspira.

—Tiene mis sentimientos como excusa para todo.

—No te quejes, bebé, yo también te amo.

—También toma sus sentimientos como excusa —murmura Cam, solo para que yo escuche.

—Todavía puedes solicitar el divorcio —bromeo.

—Me mata antes de dejarme libre.

Río.

—Eso suena como mi hermana.

Seguimos el flujo de gente que nos guía hacia la pista de carreras, donde hay un número elevado de chicos y chicas haciendo estiramientos. Trato de localizar a Haylie, pero no la encuentro entre el mar de gente. A los alcanzo a ver son Alex y Jazmine junto a las gradas, pereciendo muy incómodos de estar juntos sin nadie que les haga de amortiguador. Al menos no están discutiendo.



#23 en Joven Adulto
#1352 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.