Solo Yo

Capítulo 29

Capítulo 29

Jordan

 

El camino a casa de Kurt transcurre en silencio. Él está pensativo y no digo nada porque no sé muy bien qué decir. Estoy en shock, nunca creí que nos encontraríamos con el padre de Kurt y Blake. En mi mente, sabía que tenía que pasar eventualmente, pero no pensé que ocurriría tan pronto y sin aviso. Haylie nos invitó a verla hoy porque aseguró que sus padres no estarían, aunque no creo que haya sido una treta de su parte, parecía tan sorprendida por la aparición de sus padres como nosotros.

Reproduzco en mi mente el momento en que el hombre se nos acercó en el estacionamiento y me enfoco en recordar lo mejor que puedo su aspecto. Definitivamente él es el de los genes fuertes. Fue como ver a Kurt en unos años. De los tres, Kurt es el que más se parece a su padre, supongo que porque es el hombre. Blake y Haylie también lo hacen, pero no tanto como Kurt.

Y si así será mi novio cuando esté mayor, admito que seguirá siendo algo muy bueno qué ver.

Sacudo la cabeza, reprochándome mis pensamientos en un momento como este. Kurt está sufriendo –o eso creo, porque no es que haya dejado ver sus sentimientos en los últimos minutos– y yo pensando en lo bien que se verá cuando sea mayor.

Bueno, soy una chica, se me permite tener pensamientos como ese.

Una vez en el apartamento de Kurt, él se mete a la cocina y empieza a sacar alimentos de la nevera, sin decirme absolutamente nada. Este silencio me está preocupando, Kurt no es de muchas palabras, pero tampoco es de silencios absolutos.

¿Debería hacer algo? ¿Tratar que me diga cómo se siente? ¿O llamar a alguien?

Lucy está descartada, si me voy por la última opción, no puedo soltarle la bomba de haber visto al padre de los chicos así como así. Blake no tiene la capacidad mental en este momento para tratar solucionar los problemas de su hermano cuando ella tiene los suyos propios. ¿Alex, tal vez? Es su mejor amigo y estoy segura que no es la primera vez que lo acompaña en un momento parecido a este.

Sí, Alex será.

Dejo a Kurt solo en la cocina y me dirijo al cuarto de baño. Necesito privacidad, no quiero que Kurt sepa que estoy llamando a Alex.

En el lavabo, pongo el pestillo lo más silenciosa que puedo y saco el teléfono de mi bolsillo. Marco a Alex y espero.

Jordan —contesta al segundo timbre—. ¿Ocurrió algo?

Suspiro antes de responder:

—Sí, el papá de los chicos reconoció a Kurt y nos siguió hasta el estacionamiento.

Alex maldice.

¿Dijo algo?

—Básicamente, que quiere hablar con ellos.

¡Vaya! —Respira profundo. Se escucha sonido de fondo, como si estuviera en la calle—. Se cerraron en banda a hablar con él, ¿verdad?

—Sí, eso hicieron —afirmo—. ¿Crees que deberían hacerlo? Hablar con él, digo.

No lo sé, no creo que haga ninguna diferencia, pero tendrían respuestas.

Asiento, aunque no me esté mirando.

—Pienso lo mismo —concuerdo. El sonido de un instrumento de metal cayendo en la cocina me recuerda por qué estoy llamando a Alex—. En realidad, te estaba llamando para algo más.

Una ambulancia que pasa cerca de Alex me impide escuchar su reacción, pero intuyo que fue de sorpresa.

A ver, quiero escuchar lo que necesitas de mí —comenta divertido.

Tomo aire.

—Kurt ha estado callado desde que vio a su padre, no sé qué está sintiendo ahora y me preocupa. —Alex permanece callado, esperando que termine—. ¿Qué hago?

El sonido de autos se va empequeñeciendo mientras Alex piensa qué responder.

Pídele directamente que hable contigo, Jordan. De otra forma, no lo hará —aconseja—. ¿Qué está haciendo ahora?

—Cocinando.

Bien, déjalo cocinar y cuando vayan a comer, le pides que te diga lo que está pensando. —Creo escucharlo suspirar—. Está cocinando porque es un medio de escape para concentrarse en otra cosa mientras se reprocha que el encuentro con su padre haya ocurrido sin él tener el control. Kurt odia este tipo de sorpresas por que no puede manipular la situación como él quiere que pase y se echa la culpa cuando pasa.

Bueno, esto no lo sabía. Hablar con Alex fue lo más acertado que pude haber hecho.

—Gracias, Alex —digo sincera.

Estoy aquí para lo que quieras, Jojo.

Río, porque dice mi mote como lo dice Willow cuando quiere burlarse de mí.

—¿Te quedaste mucho tiempo después de que nos fuimos? —cuestiono, con intención de saber que todo está bien.

No, me quedé solo unos minutos más para intentar hablar con Haylie, pero su madre no la dejó sola en ningún momento. Aunque Rose me prometió que me haría saber cualquier cosa.

—¿Viste al padre de los chicos?



#23 en Joven Adulto
#1352 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.