Solo Yo

Capítulo 36

Capítulo 36

Kurt

 

Observo la pantalla de mi móvil como si se tratase del anticristo. Sabía que no bastaba con decir “no” para que este asunto terminara, lo que no sabía era que iban a empezar a fastidiarnos tan pronto, creí que me darían más tiempo para pensar qué hacer. Pero debía saber mejor, esta gente no se va a tomar su tiempo en lograr algo que quieren, no van a aceptar que alguien se les niegue.

—Odio estar en esta posición de nuevo —masculla Alex a mi lado, levantando su vaso de tequila para luego vaciarlo en su garganta—. Esos tipos tienen la certeza que son dueños de nuestras vidas.

Doy media vuelta, quedando de frente al resto del establecimiento. Cuando recibí un mensaje de Liam esta tarde, donde decía que Danger quería hablar con nosotros de nuevo, llamé a Alex para reunirnos aquí y decirle del mensaje. Habíamos venido aquí antes, cuando trabajábamos para Billy y queríamos escapar de sus vigilantes. Este sitio se encuentra al otro lado de la ciudad, lejos del alcance de Danger y su gente y libre de personas que puedan reconocernos. Era nuestro escondite, y odio tener que usarlo de nuevo. Aunque esta vez, no solo nos escondemos de Danger, también de Blake, que puede olerse que algo está mal a kilómetros de distancia, como mamá.

—Tenemos que plantarle cara a ese idiota y dejar claro que no queremos saber de ellos nunca más. —Paseo la mirada por el lugar—. No voy a permitir que me fastidien la vida ahora que todo está empezando a ir como quiero.

—Tampoco le eches tantas flores a tu vida, querido, mira que todo el asunto de tu padre no es nada fácil.

—Gracias por recordármelo —resoplo, mirándolo de reojo.

—Para eso estoy, para recordarte tus desgracias.

—Un excelente trabajo el que haces.

—Gracias, me alegra estar haciéndolo bien.

Sonrío, pese a que tengo el corazón en un puño. Por eso mantengo a Alex siempre cerca, me hace reír en los momentos más complicados gracias a su ingenio. Bueno, eso y que es el único que se aguanta mi mal carácter.

—Iremos a verlo —Alex me lanza una mirada, ceñudo—, a Danger. Le plantaremos cara y nos negaremos a lo que sea que vaya a decir, que sepa que no le tememos. Si cree que causa un poco de miedo en nosotros, va a seguir insistiendo.

—Claro, demostrar que no le tenemos miedo —repite Alex, no me pierdo el tono irónico que emplea—, aunque, en realidad, nuestras piernas estén temblando como gelatinas. —Me giro hacia él al tiempo que lanzo mi mano hacia su nuca—. ¡Ay! ¡Idiota, eso duele!

—Te lo ganas por gallina. —Tomando mi whisky, le doy un trago profundo—. Blake es más valiente que tú.

—Blake es más valiente incluso que tú, así que tu comentario no me molesta en lo más mínimo.

Eso es tan cierto, Blake es capaz de enfrentarse a quién sea con tal de que  no le sea arrebatada su libertad.

—Yo soy igual de valiente que Blake —refuto, no dispuesto a admitir nada.

—Ajá, sí, claro.

Puedo negarlo todo lo que quiera, pero Alex sabe la verdad. Sin embargo, nunca me oirá admitir que mi hermana menor es más valiente que yo. Quedaría mal parado delante de todo el mundo.

—¿Cuándo crees que deberíamos ir a ver a Danger? —pregunto, cambiando de tema.

—No lo sé, tal vez la próxima semana, así le estaremos enviando el mensaje de que no vamos a ir a verlo cada vez que nos llame.

—Sí, estaba pensado lo mismo —coincido—. El sábado de la próxima semana me parece bien. Espero haber salido de la conversación con mi padre para ese día.

Alex me mira, sus ojos abiertos y la clara sorpresa en su cara.

Oh, creo que no le había contado de mi decisión de hablar con Kenneth.

—¿Vas a hablar con tu papá? —cuestiona y yo asiento.

—Sí, Blake y yo hemos decidido hablar con él —le informo—. Queremos superar ese tema y solo lo lograremos escuchándolo. Aunque él no haya tenido la decencia de buscarnos.

Alex, aún asombrado, le hace señas a la mujer detrás de la barra para que le traiga otro trago, luego me mira.

—Eso es bueno, Kurt. Todo este asunto con tu padre cada vez se estaba haciendo más complicado, ustedes no querían hablar del tema y me preocupaba que se cerraran tanto a esa conversación que terminara siendo un asunto prohibido.

Decir que sus palabras me tocan una fibra sensible es quedarse corto. Tenía la certeza de que Alex pensaba igual que nosotros, él estuvo durante todo el tiempo pre y post partida de mi padre, creí que estaba de acuerdo con nosotros al no querer hablar con el Sr. Carlan.

La mujer viene, nos sirve otro trago a ambos y se va.

—¿Por qué no me dijiste esto antes? —inquiero, un poco dolido. Me habría gustado escucharlo decirlo antes.

—Porque tenía miedo de que tú o Blake me mandaran al carajo por dar mi opinión —confiesa—. Prefería callarme porque sé que es mejor hacer silencio con algunos temas.

Vaya, no sabía que podíamos llegar a ser tan inflexibles. Otro rasgo heredado de mamá. Pero me duele que Alex tenga que callarse algunas veces ante nosotros cuando él debería ser una de las primeras personas en hablarnos de frente.



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En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

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