Solo Yo

Capítulo 37

Capítulo 37

Jordan

 

Vamos, Jojo, es una excelente idea. —Me asegura Jazmine al teléfono—. Una pijamada solo nosotras, una noche de chicas.

Suspiro ante su insistencia.

—¿Vas a invitar a Willow y a Blake? —cuestiono.

¿Qué pregunta es esa? —inquiere, indignada—. Claro que las voy a invitar.

—¿Y crees que ellas quieran ir? —La fila para pedir el café avanza, llegando mi turno—. Un cappuccino, por favor.

 —¿Nombre? —pregunta la chica con una expresión de fastidio.

—Jordan —contesto y camino hacia una mesa vacía a esperar mi orden—. No veo a Willow y Blake como el tipo de chicas a las que les gusten las pijamadas —le digo a Jaz.

Habrá alcohol, eso es suficiente para atraer a Willow, y chocolate para Blake, es imposible que digan que no.

Río por la bajo. Jaz tiene razón, ellas no se van a negar.

—Pero tu hermana y Haylie van a estar presentes —le recuerdo—. ¿Te arriesgarás a tener alcohol cerca de dos adolescentes?

Rose y Haylie no beben ningún tipo de bebida alcohólica por su régimen alimenticio en tiempo de entrenamiento.

Parece que Jaz ya lo tiene todo cubierto. Lo que me intriga es por qué quiere hacer una pijamada con las chicas, hasta donde llega mi conocimiento, ella odiaba esas “tonterías de niñas”, sus palabras, no mías. Pero no tengo tiempo de preguntar, porque dicen mi nombre para entregarme café.

—Jaz, te llamo luego, ¿sí?

Te envío los detalles de la pijamada en un mensaje y me dices qué agregar.

—Por supuesto, cariño —acepto, sonriendo en agradecimiento al chico que me entrega el café y toma el pago—. Hasta luego.

Ciao, bella —se despide Jaz y cuelga.

—Este es su cambio —anuncia el chico.

—Gracias —le digo, tomando las monedas que me tiende.

Girándome, con la vista clavada en bolso mientras guardo con una mano el cambio y el teléfono y con la otra sostengo el café, empiezo a caminar hacia la salida.

—¿Jordan?

Alzo la vista para encontrarme con la cara de Haylie y, tras ella, al hombre causante de los problemas de mi novio.

—Hola, linda. —Dejo caer el móvil y las monedas dentro, sacando la mano del bolso para luego acercarme a ella y darle un abrazo—. ¿Cómo estás?

Hace una mueca.

—No muy bien. —Le da una mirada de reojo a su padre cuando él se para a su lado—. Me enfermé en la escuela.

—¡Oh, lo siento! —Poso una mano en su hombro—. ¿Fue grave?

—No —niega al tiempo que me sonríe—, solo un mareo porque me salté el desayuno.

—Y has estado entrenando muy duro —riñe su padre.

Lo miro por unos segundos y cuando esos ojos tan iguales a los de sus hijos se clavan en los míos, aparto la mirada rápidamente.

—Lo haces sonar como si me mato entrenando —ella rueda los ojos, pero puedo notar el cariño que le tiene—. Por cierto, papá, ella es Jordan, la…

—…novia de Kurt —termino por ella, mirando a la cara al hombre para captar su reacción.

El reconocimiento inunda su cara y asiente.

—Sí, te recuerdo. —Extiende una mano hacia mí—. Es un placer conocerte, Jordan. Mi nombre el Kenneth.

—El placer es mío.

Él me da una mirada escéptica, no se cree mis palabras. Bueno, yo tampoco me las creo del todo.

—¿Te gustaría acompañarnos a un café? —invita, señalando las mesas a nuestro lado.

—Me gustaría, pero… —detengo la excusa que iba a soltar al notar la cara suplicante de Haylie. Esta niña me supera—. Bien, pero no podré quedarme por mucho tiempo.

—Bien, iré por unos cafés, ustedes busquen una mesa.

Miro al hombre alejarse, rumbo a la barra. Me sigue impresionando el parecido que tiene con Kurt. ¡Es que son iguales!

Haylie toma mi mano y me arrastra hacia la primera mesa en el camino.

—No te preocupes, no tienes que decirle nada que no quieras, él entiende —me tranquiliza, aunque sigo sintiendo que no debería estar aquí.

—No es que no quiera hablar con él, es que no creo que a Kurt lo haga particularmente feliz que esté aquí. Sabes cómo es.

La sonrisa de Haylie cae y asiente.

—Lo sé, te meterías en problemas —dice en voz baja—. Pero es que él necesita hablar con alguien que conozca a Kurt y Blake antes de encontrarse con ellos. No quiere ir a la deriva en la conversación. —Haylie me da una mirada suplicante—. Él es un buen hombre, que, como todos, cometió errores, pero los quiere enmendar.

Como ya dije, esta niña me supera.

Cierro los ojos unos segundos antes de asentir.



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En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

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