Solo Yo

Capítulo 43

Capítulo 43

Jordan

 

Kurt, haciendo alarde de sus dotes en la cocina, anuncia que va a preparar pasta a la boloñesa y yo estoy encantada. Lo observo sacar los ingredientes y sonrío feliz al ver que tiene de todo en sus almacenes. Hace tiempo le pregunté al respecto y me dijo que Blake siempre fue de las que hacía las compras completas por si un día le daba por cocinar algo especial. Él, al vivir por tanto tiempo con ella, y anteriormente con su madre que también hacía lo mismo, se acostumbró y ahora no puede no hacerlo. Además, Kurt también cocina casi tan bien como su hermana y su madre, es normal que tenga muchas reservas.

¿Se imaginan vivir con un hombre que cocina? Es un sueño y el mío se está cumpliendo. Puede que no nos casemos hasta después del parto –ni siquiera me ha pedido matrimonio del todo–, pero este hombre ya es mío, y no lo digo por el embarazo, lo digo porque me ama mucho y yo a él. Si viene alguna lagarta a intentar quitármelo, voy a pelear con uñas y dientes. Además, vamos a tener un hijo, si nos llegamos a separar en un futuro –que no creo que pase–, tenemos un lazo que nos unirá para siempre.

Sin embargo, ahora yo solo puedo soñar con irnos a vivir juntos –cosa que he estado haciendo desde hace tiempo– y planear una vida junto a él.

¿Ahora sí se decidirá a pedirme que me venga a vivir con él?

O, tal vez, deberíamos buscar un lugar más amplio, tanto este apartamento como el mío son pequeños. Cuentan con dos habitaciones, lo sé, pero un bebé abarca espacio, aunque sea una cosa diminuta.

¿Y si buscamos una casa? Es una mejor idea. Cam y Blake también están buscando una y me encantaría que pudiéramos ser vecinos.

Escúchate, no te ha pedido vivir con él y ya estás planeando comprar una casa.

Ignoro a la voz de mi cabeza y me fijo en Kurt.

—Estoy esperando que empieces a hablar —canturreo, soltando el guante de cocina que tenía en las manos para luego entrelazarlas.

Kurt alza la vista de los tomates y me mira a través de sus pestañas.

—Estoy pensando en una forma de decirte las cosas sin que te enfades.

—Vamos —agito la mano, instándolo a hablar—, no lo endulces, solo dilo.

Kurt hace un gesto de derrota, cerrando los ojos y sus hombros cayendo. Deja el cuchillo a un lado y se yergue en toda su altura.

—No quería contarte lo que estaba pasando, me negaba a que te entrometieras y al momento en que apareciera delante de ti tendría que soltar todo lo que te he ocultado. —Tenía razón al decir que me iba a enfadar—. Entonces, después de hablar de nuevo con Danger, me dije que era momento de contarte todo, pero lo pospuse un día tras otro, diciéndome que aún no estaba preparado para implicarte, y así se me pasaron los días. Te extrañaba como un loco, pero me repetía una y otra vez que era mejor no buscarte aún. —Se detiene, la culpa reflejada en toda su cara, está arrepentido, cometió un error pero sé que no volverá a hacer algo así, y por esa certeza es que, internamente, le perdono que no haya venido a buscarme antes—. Lo lamento mucho, Fresita, no volverá a suceder, te lo juro.

Espero unos segundos con el gesto inexpresivo antes de sonreír.

—Bueno, no puedes ser perfecto, algún defecto tienes que tener para desencantarme de vez en cuando.

Kurt ríe, sus hombros sacudiéndose mientras toma de nuevo el cuchillo y regresa a su labor de cortar tomates.

—Y yo que creía tener un montón —ironiza—. Ahora resulta que tengo solo uno.

—Oh, sí que tienes un montón, pero me gustan —confieso—. Pero, por favor, continúa con la preparación de la cena, me estoy muriendo de hambre.

—A tus órdenes siempre.

—Me gusta como sonó eso.

 

***

 

Blake, Haylie, Jazmine, Rose, Lucy y yo salimos de paseo al centro comercial el fin de semana siguiente. Kurt y yo tenemos pensado dar la noticia del embarazo esta noche, ayer fuimos a consulta con el obstetra y nos dijo que todo estaba bien, que el bebé se está desarrollando como debe, así que tenemos vía libre para dar a conocer nuestro secreto.

La cena se va a llevar a cabo en casa de Lucy, Kurt le pidió a su madre que nos diera el honor de hacer una cena en su casa porque queremos reunirnos todos en un solo sitio y ese es el más grande. Lucy está sospechando sobre el motivo, sabe que algo tenemos que anunciar, pero creo que ella piensa que se trata de que Kurt me ha pedido matrimonio.

Kurt también invitó a su padre y a Hadley, me contó que él y Blake fueron a cenar a su casa el día pautado, pero Lucy estuvo indispuesta ese día y no pudo acompañarlos. Me habría gustado estar allí, verlos interactuar, sobre todo porque Kurt me dijo que fue bien, que Hadley les cayó de maravilla y que no hubo percances en toda la velada. Me alegra que así haya sido, significa que están avanzando.

—¡Oh, miren! —chilla Haylie, señalando hacia una tienda de ropa de bebés—. ¡Vamos, Blake!

Tomando a su hermana por la mano, la arrastra hacia la tienda y las demás no tenemos más remedio que seguirlas. Jaz y Rose van detrás de ellas y Lucy y yo al último.



#23 en Joven Adulto
#1352 en Novela romántica

En el texto hay: pasado, amigos, romance

Editado: 15.02.2022

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.