
Mientras Tiziano estaba en el despacho con Andrew y Dave, Henry obviando su malestar, cumplió con su responsabilidad como obligado anfitrión de aquella chica.
Esto obedecía a que Henry en cualquier circunstancia les daba el mismo tratamiento a las personas independientemente de si estas pertenecían o no a su clase, de manera que escucharlo dirigirse a una mujer de otra forma que no fuese mi lady, resultaba sumamente extraño. Y en el caso del mismo Henry, por primera vez le resultaba imposible llamarla de otro modo.
La expresión de Henry debió ser memorable, porque Kayla soltó una muy impropia carcajada mientras él intentaba sacar de su cabeza imágenes de aquella chica vistiendo sus finas camisas. No obstante, la estricta educación inglesa vino en su auxilio adoptando de nuevo su fría expresión antes de hablar.
Aunque Bill se estaba divirtiendo horrores, pensó que mejor sacaban a aquella chica de allí o el pequeño Lord Rochester iba a sufrir un colapso, y Whitby debió estar pensando de forma parecida, porque fue el que intervino.
Bill se dejó de delicadezas y sujetándola por un brazo comenzó a arrastrarla tras Whitby.
Henry que seguía en el mismo lugar mientras ellos se alejaban, comenzó a pensar que realmente su primo había perdido el juicio, porque una cosa era que se llevase bien y quisiese ayudar a alguien como la pequeña Paula que era dulce y educada, y otra muy diferente que se molestase ni siquiera de forma mínima por alguien que a todas luces lo detestaba. Otra cosa que lo incomodaba mucho era que hubiese decidido llevarla justamente a su casa, porque si bien él ya la conocía y la había escuchado dirigirse a Tiziano siempre en los mismos términos, de ninguna manera se había imaginado teniendo que tratar con ella y menos aún tener que servirle de anfitrión. No obstante, antes de poder llegar a una conclusión y ciertamente no estaba ni siquiera cerca de eso, se presentó Hans.
Henry se llevó la mano en forma automática al bolsillo, pero recordó que había dejado el aparato en el bolsillo de su abrigo, mismo que se había quitado al llegar.
A Henry lo alteraban mucho los timbres de cualquier especie, de manera que, si bien utilizaba su móvil tanto como cualquier joven de su edad, éste jamás repicaba de forma escandalosa como los de los demás.
Henry sabía que horas era imposible, porque hacía más bien poco tiempo que había llegado a casa, pero hizo eso a un lado, porque Hans siempre había sido exagerado.
Con el asunto de Tiziano, Henry se había olvidado que después de todo lo que Tiziano y él le habían dicho a Hans con relación a que era muy necio no haber preguntado al menos eso, él había dicho que hablaría con su padre para averiguarlo.
Editado: 26.02.2026