Cap. 34 Aclaraciones

Antes de ir al salón a hablar con sus primos, Tiziano había expuesto su idea ante unos asombrados Andrew y Dave, o al menos una parte de la misma.
- Murray —había dicho apartándose de la ventana —asumo que está usted en capacidad de conseguir una licencia matrimonial ¿no es así?
Andrew se sorprendió por dos motivos diferentes, el primero porque, aunque a lo que él dedicaba la mayor parte de su tiempo era a deshacer matrimonios y no a lo contrario, ciertamente podía hacer lo que le había preguntado, aunque no entendía por qué lo había hecho; y segundo, por el brusco giro que había dado la conversación.
- ¡Murray! —exclamó Tiziano pues en su opinión el individuo aquel se estaba tomando demasiado tiempo para responder
- Desde luego, señor —contestó Andrew
- Bien, porque necesito una y la necesito ya
- Habitualmente eso demora…
- No le estoy preguntando cuánto demora, le dije claramente que la necesito ya, así que va retrasado
- De acuerdo —dijo Andrew sacando una lapicera —¿Quiénes son los contrayentes?
- ¿Cómo que quiénes? Yo mismo y la señorita Sahin
Si había un nivel superior de asombro, ni Andrew ni Dave lo conocían, pero como Tiziano seguía metiéndole prisa al abogado, el aturdido sujeto se puso de pie y cuando caminaba hacia la puerta Tiziano lo detuvo.
- Manténgase en comunicación con Bill, y cuando lo tenga todo preparado él le indicará a donde debe llevar al individuo que se encarga de estas cosas ¿ha comprendido?
- Sí señor
- Y no olvide que quiero eso resuelto hoy mismo y con tanta discreción como siempre
Andrew asintió de nuevo, pero mientras abandonaba el lugar a toda prisa, pensó que hasta ese día se había considerado un hombre con suerte al haber conseguido ese trabajo, pero ahora ya no estaba tan seguro y no porque no fuese capaz de hacer lo que le había ordenado Tiziano, pues con dinero cualquier cosa era posible y ese chico lo tenía en cantidades industriales, sino porque cuando sus parientes se enterasen y sin duda iban a hacerlo, posiblemente a Tiziano no le sucedería nada, porque los niños como él siempre salían bien librados de sus locuras, pero los que los ayudaban a llevarlas a cabo pasaban a convertirse en historia.
Dave por su parte y si bien sujetos como Zach, decían con frecuencia que Dios había cometido un error al dotarlo de una lengua que parecía imposibilitada a guardar reposo, en aquel momento la súplica que Zach llevaba más de media vida haciendo parecía haberse hecho realidad, porque en verdad y por primera vez en la suya, Dave se había quedado mudo. En un inicio, lo que había estado pensando mientras Tiziano hablaba con el abogado, era que le recordaba en forma desagradable a su progenitor, por la forma de dirigirse al sujeto, pero al escuchar lo que acababa de ordenar, fue que su mente quedó en blanco y perdió su tan cuestionada capacidad de hablar. Pero como Tiziano no, una vez que despachó a Andrew, se volvió hacia él.
- Dave, como tengo claro que eres un sujeto inteligente, asumo que entendiste mi plan, así que ahora necesito…
- Espera, espera —lo detuvo cuando recuperó su capacidad de hablar —agradezco la opinión, pero la verdad es que, si había algo que entender, me lo perdí
- Vamos hombre, pero si está clarísimo
- Tal vez para ti, pero, aunque nuestro señor ha sido muy benévolo al otorgarme la capacidad de pensar, aun no me da la de leer las mentes ajenas
- Bien, déjame ponértelo así. Los Dalton tienen enormes cantidades de dinero, razón por la cual pueden comprar cualquier cosa y eso incluye a la policía y a los jueces, de manera que a estas horas deben estar emitiendo una orden de captura para Caramelo. La buena noticia es que yo estoy en la misma posición, pero si bien Tiziano Wellignton podría comprar la libertad de Kayla Sahin, eso posiblemente demoraría algún tiempo que ella tendría que pasar en la cárcel y no queremos eso, mientras que nadie en el mundo civilizado se atrevería a procesar a Kayla Wellington ¿comprendes?
De comprender, era posible que comprendiese, pero había varios fallos importantes en aquel razonamiento, comenzando por el pequeñísimo detalle del matrimonio.
- Hooola —dijo Tiziano moviendo la mano frente a los ojos de Dave —¿Sigues conmigo? —le preguntó
- Ven aquí, muchachito —le dijo sujetándolo por un brazo y haciendo que se sentase en un sillón —Comprendí todo lo que dijiste, pero sucede que la gente no va por allí metiéndose en un problema para salir de otro
- ¿Metiéndose en problemas? —preguntó —Yo no he…
- ¡Ah sí! —lo interrumpió Dave —Créeme que un matrimonio puede ser uno muy serio —agregó y Tiziano sonrió en forma maligna
- Tenía entendido que los de tu equipo estaban a favor de esa empresa
- No seas necio, Tiziano, lo estamos cuando se efectúa por los motivos correctos, y dudo mucho que no hayas notado que Cara la mitad del tiempo quiere golpearte y la otra mitad de hecho lo hace, así que en cuanto menciones la palabra matrimonio, tu aristocrática cabeza irá a adornar el panteón familiar de los Wellington esté donde esté eso.
- Bien, pero como no se lo diré yo, mi cabeza seguirá en su lugar y podremos continuar
- Es difícil casarse con alguien si ni siquiera se lo pides —le dijo, pero al ver la mirada de duende travieso y la sonrisa a juego, fue Dave quien quiso golpearlo —¡Ah no! —exclamó —Si a ti no te preocupa el destino de tu cabeza, yo sí le tengo aprecio a la mía
- ¿A dónde se fue tu espíritu de sacrificio, Dave?
- No ha ido a ningún lugar y está donde debe estar al igual que mi natural instinto de conservación
- De acuerdo, se lo diré yo —dijo poniéndose de pie —pero conste que tú serás el responsable de mi muerte, y creo que eso califica como pecado de omisión