En mis planes no estaba enamorarme; era algo totalmente descartado, pero apareciste tú. Emma Astley, un ángel que vino a darme esperanzas para seguir viviendo.
Esa noche lo único que quería era desaparecer, pero tu voz tan dulce y a la vez tan traviesa, que sin querer me hizo sonreír por primera vez en mi asquerosa vida, hizo que tomara conciencia de todo lo que iba a perderme.
Cómo olvidar lo entrometida que eras; debo admitir que para nada me agradaba esa idea. Al principio me molestaba, pero poco a poco fui entendiendo tu forma de ser, y eso fue lo que te hizo diferente.
Había escuchado que odiabas tu cabello con frizz, tu color de piel y tu baja estatura, pero Dios, Emma… era lo que más amaba de ti.
Te aseguro que lo que menos quería en este mundo era hacerte daño; odiaba tan solo la idea de pensarlo. Preferí que él me hiciera daño a que te hiciera algo peor.
Ahora que sabes la verdad, fue egoísta pedirte ser tu novio sabiendo cómo iba a terminar todo. Ojalá supieras lo mucho que me hubiera gustado serlo, gritarle al mundo lo feliz que sería a tu lado, presumirles que me saqué la lotería.
¿Nuestro primer beso? Nunca lo olvidaré. Quería besarte como si no hubiera un mañana, pero me contuve para que no pensaras que estaba loco… y es que en realidad sí lo estaba, lo estaba por ti.
Cada noche me imaginaba a tu lado, una mini Emma o un mini Noah. Formar una familia contigo era lo que más anhelaba. Luché con todas mis fuerzas para permanecer siempre a tu lado, pero mi cuerpo no resistía más.
Te he dejado con el corazón hecho mil pedazos, ¿cierto? Perdóname por ser egoísta, por quererte solo para mí. Realmente no me quería ir, no quería dejarte sola con el corazón en las manos.
No sabes lo mucho que me dolió ver tus ojos, que gritaban ayuda al momento de encontrarme tendido en el suelo. Tú saliste corriendo hacia mí con la esperanza de poder salvarme, pero ya era un poco tarde.
Me hace feliz saber que lo último que vieron mis ojos fue tu rostro. Agradecí con todo mi ser poder sentir tu cálido tacto una última vez.
Eres un sueño hecho realidad, así que no podía irme dejándote sufrir más. Decidí ir a la fuente que cumple lo que es mejor para ti. He pedido que, si algo como esto llegara a pasar, borrara todos los momentos lindos que pasamos juntos y… borrarme de tu mente.
Es posible que empieces a olvidarme poco a poco; mientras eso pase, por favor ven a visitar mi morada final todos los días, hasta que no recuerdes nada de mí.
Mi amada Emma, desde el cielo estaré observándote muy detenidamente, admirándote como siempre lo hice. Por favor, sé feliz.
Por mí no te preocupes, siempre te llevaré en mi corazón.