Cuenta la leyenda que, al pedir deseos a las fuentes, ellas los cumplirían.
La de Sombras en Suiza no era así…
No porque no cumpliera deseos, sino porque cumplía aquellos que, aunque no eran los que querías, eran los que ella creía mejor para ti.
Quizá esa era la razón por la que algunos no llegaban a cumplirse.
Porque la fuente de Sombras en Suiza sabía cosas que sus habitantes no.