Capítulo 5 — "Haters y hashtags"
Advertencia: A partir de aquí comienza ya el dolor emocional, y quién sabe si las cosas entre Kenneth y Cyrus vuelvan a ser como antes.
El atardecer caía lentamente sobre el departamento de la tía Lety; la luz naranja entraba por la ventana y pintaba la sala con una calma que no combinaba con lo que estaba pasando dentro. Porque Cyrus estaba sentado en el sillón, estaba solo en estos momentos. Se supone que debería estar feliz después del éxito de la telenovela El precio de amarte, como todos los fans amaron la química de los personajes de Martín y Gerardo; incluso Cyrus pensó que por fin lo que estaba sufriendo con los haters había quedado atrás, pero una vez más se volvió a equivocar.
En estos momentos tenía su celular en la mano y la pantalla llena de palabras que cada día pesaban más.
"No eres suficiente."
"Sin Kenneth no eres nadie."
"Pronto todos sabrán la verdad."
Cyrus deslizó la pantalla, una y otra vez, como si leerlo muchas veces pudiera hacerlo doler menos, pero eso lamentablemente no funcionaba.
Cyrus: —¿Por qué no me dejan en paz? —Su voz salió bajita, cansada.
La puerta de la cocina se abrió; era la tía Lety con una bandeja de té.
Tía Lety: —A ver, chamaco. —Cyrus levantó la mirada; la tía Lety dejó la bandeja sobre la mesa. —¿Qué traes en la cabeza? No me digas que otra vez son esos mensajitos, porque ni creas que no me he dado cuenta. —Cyrus intentó sonreír.
Cyrus: —No es nada, tía... cosas de redes. —Pero ella lo conocía demasiado, tanto que nunca podría engañarla por más que Cyrus lo intentara. Se sentó a su lado.
Tía Lety: —Cyrus. —Él bajó la mirada. —La gente siempre va a hablar. —Le acomodó un poco el cabello. —Hoy te pueden criticar y mañana estar aplaudiendo. —Respiró. —Pero tú no puedes dejar que esas voces te apaguen. —Cyrus tragó saliva. —Tú sigue siendo tú. —Por primera vez en mucho tiempo... Cyrus sintió que alguien había entendido sin que tuviera que explicar todo.
Cyrus: —G-Gracias, tía. —Su voz se quebró un poco. —Neta necesitaba escuchar eso. —Ella sonrió.
Tía Lety: —Siempre voy a estar aquí, mijo. —Y durante unos minutos... el peso bajó, solo un poco, pero bajó.
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Más tarde, Cyrus salió a caminar; necesitaba despejarse, pero en realidad sabía la verdad: no solo estaba caminando, estaba buscando valor porque ya no podía seguir escondiéndolo, tenía que decirle todo a Kenneth antes de que de verdad pueda ya ser demasiado tarde.
En el camino se encontró con Valentina, y de ella de manera inmediata se dio cuenta de que algo le estaba pasando a Cyrus por la expresión que traía en su rostro, cosa que por supuesto sorprendió a Cyrus porque este encuentro fue totalmente inesperado y llevaba la guardia baja.
Valentina: —Oye. —Cyrus se sorprendió. —¿Qué te pasa? —Cyrus se pone nervioso.
Cyrus: —N-Nada. —La respuesta salió demasiado rápido. Valentina cruzó los brazos.
Valentina: —Cyrus. —Pausa. —No me mientas. —Él guardó silencio. —Lo que sea que te esté pasando, no les des poder. —Se acercó un poco. —Y si es algo más... —Su expresión cambió. —No lo guardes solo. —Cyrus miró al suelo.
Cyrus: —No quiero preocupar a Kenneth. —Valentina frunció el ceño. —Él ya tiene suficiente con todo.
Valentina: —Ahí estás mal. —La frase fue firme; Cyrus levantó la mirada. —Si hay alguien que debe saber cómo te sientes... es precisamente Kenneth. —Eso golpeó justo donde dolía, porque era verdad. Cyrus respiró profundo.
Cyrus: —Voy a reunirlos.
Valentina: —¿A todos? —Cyrus asintió.
Cyrus: —Ya no puedo seguir escondiéndolo. —Cyrus estaba decidido a decir la verdad esta misma noche y para eso necesitaría el apoyo de todos.
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Esa noche, la casa de Kenneth estaba tranquila; él había salido con Iker para hablar primero con él, con la intención de confesar sus sentimientos a Cyrus, porque, sin contar a Cyrus, Iker para Kenneth es su mejor amigo, a quien le tiene más confianza.
En cuanto a Paula, Paulo y Valentina estaban por llegar, así que en estos momentos Cyrus estaba solo sentado esperando, pero el silencio hizo que todo regresara.
Abrió el celular y los mensajes seguían ahí.
"Eres una farsa."
"Todo el éxito es por Kenneth."
"No engañes a nadie."
Su mano comenzó a temblar.
Cyrus: —Tranquilo... —Cyrus intentaba respirar profundo. —Esta noche todo se va a terminar. —Pero era más fácil decirlo que hacerlo.
Al oír el timbre de la puerta, Cyrus se levanta rápidamente y ve que son Paula, Paulo y Valentina.