Temporada 5: Sentimientos, murmullos y revelaciones.

Capítulo 6 parte 2

Capítulo 6 "Primero es la obligación que la devoción."

Escena 9

La noche cayó sobre el vecindario, pero nadie estaba pensando en dormir. En medio de la calle, los vecinos se habían reunido para ayudar a la familia de Soren. Ramiro y Sara sostenían una fotografía grande de su hijo; Sara tenía los ojos llenos de lágrimas.

Sara: —Por favor... ayúdennos a encontrarlo.

Ramiro: —Es nuestro hijo, no sabemos dónde está. Cualquier información puede ayudarnos. —Los vecinos asintieron.

La búsqueda comenzó; todos caminaban por las calles, todos gritaban su nombre.

Vecinos: —¡Soren! —Pero no había respuesta, no había ninguna señal, Soren seguía desaparecido.

Mientras tanto, en la casa de Josué, Sara intentaba contener el dolor.

Edith: —Sara, tienes que tener fe, vamos a encontrarlo.

Sara: —Es que no entiendo... ayer estaba aquí, estaba feliz, estaba empezando una nueva vida. —Sus lágrimas comenzaron a caer. —No sé dónde está mi hijo. —Desde el segundo piso, Josué escuchaba todo, estaba detrás de la puerta y, aunque no decía nada, estaba sufriendo igual, porque él también quería encontrar a Soren, porque para él Soren ya no era solamente un vecino nuevo, era alguien que había llegado a su vida y la había cambiado.

________________________________________

Escena 10

Al día siguiente, cuando todos los alumnos salieron del salón, la profesora llamó a Josué.

Profesora: —Josué, necesito hablar contigo.

Josué: —Sí, maestra. —La profesora lo miró preocupada.

Profesora: —Yo sé que eres un buen estudiante y también sé que eres una buena persona. —Josué bajó la mirada. —Pero veo que tienes miedo de algo, te pregunto por última vez... —Se acercó. —¿Sabes algo de Soren? —Josué se puso nervioso.

Josué: —No, maestra... perdón, me tengo que ir porque no quiero llegar tarde a mi casa. —Josué salió rápidamente; la profesora se quedó observándolo, sabía que algo no estaba bien.

________________________________________

Afuera del salón, Josué se encontró con Barreto.

Juan Carlos Barreto: —¿Qué le dijiste a la profesora?

Josué: —Nada. —Intentó pasar. —Déjame en paz, Barreto. —Pero Barreto lo detuvo.

Juan Carlos Barreto: —Más te vale. —Lo miró con una sonrisa fría. —Porque si dices una sola palabra de lo que pasó ese día... —Se acercó. —Te juro que soy capaz de hacerle algo a tu hermana. —Josué quedó paralizado, Barreto se fue y, por primera vez, Josué entendió que el miedo lo estaba destruyendo.

________________________________________

Escena 11

Esa noche, en la casa de Josué.

Josué: —Ma, ¿por qué no has salido a vender casas?

Edith: —Porque no quiero dejarlos solos... Si a mí me estuviera pasando lo mismo que a Sara, estaría desesperada pensando que algo les pudo pasar a ustedes.

Josué: —O muerto. —Su mamá quedó seria.

Edith: —Ya estuvo, Josué. —Se acercó. —Sé que algo pasa contigo. —Silencio. —Esta es la última vez que te pregunto. ¿Sabes algo de Soren que nosotros no sabemos? —Josué evitó mirarla.

Josué: —Porque es obvio pensar que a estas alturas puede estar muerto, sobre todo si no han pedido un rescate por él.

Edith: —Eso no lo puedes asegurar.

Josué: —Claro que sí.

Edith: —¿Por qué estás tan convencido?

Josué: —¿Ahora dudas de mí? —Lis intervino.

Lis: —Ya basta, por favor. —Josué, molesto, tomó su plato.

Josué: —Mejor ya déjenme. —Subió a su habitación; su mamá quiso detenerlo, pero Lis negó con la cabeza.

Lis: —Déjalo, ma. —Y por primera vez, su mamá sintió que algo se le estaba escapando de las manos.

________________________________________

A la mañana siguiente, Josué llegó a la escuela, pero algo lo detuvo; en una pared estaba pegada una fotografía de Soren.

"SE BUSCA".

Josué sintió un nudo en el pecho, entró al baño, pero Barreto lo siguió. Cuando Josué entró, Barreto lo acorraló.

Josué: —¿Qué te pasa, imbécil?

Juan Carlos Barreto: —Escúchame bien. —Lo miró fijamente. —No me importa si están ofreciendo dinero por encontrar a Soren. Tú dices una sola palabra... —Se acercó. —Y tu hermana se muere. —Algo dentro de Josué explotó; los años de miedo, las burlas, las amenazas, todo salió de golpe.

Josué golpeó a Barreto y perdió el control; después de unos segundos, Josué reaccionó y se alejó.

Josué: —Ya basta. —Respiraba agitado. —Tú sabes muy bien lo que intentaste hacer. —Pausa. —Y si vuelves a amenazarme a mí o a mi hermana, voy a decir toda la verdad. —Miró hacia la puerta. —Y mucho cuidado con decir que yo te golpeé. —Josué salió.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.