Temporada 6: Ahora o nunca.

Capítulo 1

Capítulo 1: Lo que queda cuando el silencio habla.

El silencio dentro de la habitación pesaba como si estuviera hecho de plomo; las luces tenues apenas alcanzaban a iluminar los pósteres pegados en las paredes. Había fotografías de rodajes, premios que habían conseguido con esfuerzo, recuerdos de giras, capturas de videos y pequeños momentos que alguna vez representaron la felicidad más grande de sus vidas. En todas esas imágenes aparecían Kenneth y Cyrus sonriendo, abrazándose, celebrando cada logro y prometiéndose que, pasara lo que pasara, siempre permanecerían juntos.

Ahora, cada una de esas fotografías parecía burlarse de ellos, como si pertenecieran a otra vida, como si aquellos dos chicos felices nunca hubieran existido. Esa noche, por primera vez desde que todo había comenzado, la distancia entre ambos parecía mucho más grande que todos los sueños que habían construido juntos.

Sobre la cama, el celular de Cyrus no dejaba de vibrar. Una notificación y otra, menciones, hashtags, mensajes de amigos, mensajes de fanáticos preguntando qué estaba ocurriendo. Pero él no respondía, no quería, no podía. Sentía que bastaba con abrir cualquiera de esos mensajes para terminar de romperse por completo.

Mientras tanto, al otro lado de la puerta, Kenneth permanecía inmóvil con una mano apoyada sobre la manija; llevaba varios minutos respirando hondo, intentando reunir el valor suficiente para entrar. Sabía que esa conversación iba a doler, que no existían palabras capaces de reparar el daño que había provocado. Se acomodó la gorra intentando ocultar un poco su rostro, respiró profundamente una última vez y abrió la puerta con cuidado.

Kenneth: —Cyrus... tenemos que hablar. —Su voz salió mucho más baja de lo que esperaba.

Cyrus permanecía sentado sobre la cama con el teléfono entre las manos; al levantar la vista y encontrarse con Kenneth, este sintió que algo dentro de él terminaba de romperse. Los ojos de Cyrus estaban completamente rojos, había llorado durante un largo rato y se levantó de golpe.

Cyrus: —¡Aléjate! —Kenneth se quedó inmóvil. —¡No vuelvas a tocarme, Kenneth! —Aquellas palabras cayeron como una piedra sobre el pecho de Kenneth; aun así, dio un pequeño paso hacia él.

Kenneth: —Cyrus... por favor... déjame explicarte. —Cyrus dejó escapar una risa amarga mientras negaba lentamente con la cabeza.

Cyrus: —¿Explicarme qué? —Hizo una pausa intentando contener las lágrimas. —¿Cómo pudiste hacerme esto? —Kenneth bajó la mirada.

Kenneth: —¿Hacerte qué, Cyrus?... ¿Seguir con mi vida? —La confusión apareció en el rostro de Cyrus; no entendía cómo Kenneth podía reducir todo a algo tan simple. Kenneth continuó hablando con la voz temblorosa. —Sé que no fue la mejor manera... sé que hice muchas cosas mal... pero esto no tiene por qué separarnos. Somos un equipo; tú y yo siempre hemos sido eso. —Cyrus lo observó durante varios segundos, pero ya no veía al niño con quien comenzó aquella aventura, no veía al compañero que siempre caminaba a su lado; frente a él había alguien que había tomado una decisión importante sin detenerse a pensar cuánto podía lastimarlo.

Cyrus: —P-Pues ya lo hizo, Kenneth. —Su voz se quebró. —P-Porque lo hiciste sin que te importaran mis sentimientos. —Kenneth abrió la boca intentando responder, pero ninguna palabra salió, porque, muy en el fondo, sabía que Cyrus tenía razón y bajó la cabeza.

Durante un instante, Cyrus sintió deseos de acercarse; quería preguntarle por qué, decirle todo lo que llevaba años guardando, confesarle que durante mucho tiempo había alimentado sentimientos que nunca tuvo el valor de expresar. Sin embargo, el dolor terminó siendo más fuerte que cualquier confesión; las palabras murieron antes de abandonar sus labios.

Cyrus: —Aquí el más estúpido fui yo. —Kenneth levantó lentamente la cabeza. —Por creer en algo que nunca fue verdad. —Respiró con dificultad. —Por creer en una ilusión... que nunca iba a pasar. —Cada palabra era un golpe para ambos; Cyrus caminó hasta la puerta.

Kenneth: —Cyrus... —Pero él no se detuvo.

Cyrus: —Ahora solo quiero estar solo. —La puerta se cerró con suavidad y Kenneth quedó completamente solo.

La habitación donde durante años habían imaginado videos, canciones, bromas, proyectos y sueños ahora parecía enorme y completamente vacía. Kenneth permaneció inmóvil mirando aquella puerta cerrada; repasó cada decisión que había tomado, convencido de que estaba protegiendo a Cyrus.

¿Realmente había valido la pena?

¿De verdad lo había protegido?

¿O simplemente había conseguido perderlo?

Apenas unos segundos después, unos pasos apresurados rompieron el silencio del pasillo; la puerta volvió a abrirse. Paula fue la primera en entrar; detrás de ella aparecieron Iker y Paulo. Los tres habían notado que algo muy grave acababa de ocurrir.

Paula: —¡Kenneth! —Él levantó la vista; Paula mezclaba tristeza con una evidente molestia. —¿Qué demonios hiciste? —Iker cruzó los brazos; no tenía la expresión relajada de siempre, era una mezcla de decepción e impotencia.

Iker: —Bro... —Negó lentamente con la cabeza. —Le rompiste el corazón. —Kenneth cerró los ojos.



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En el texto hay: kennethlavill, cyrus, santos bravos

Editado: 07.08.2026

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