Tiempo Extra

Capítulo 4

Logan

No quería volver a los entrenamientos porque eso significa que veré menos a Isabella y ya me estaba acostumbrando a tenerla en mi casa a todas horas, así que ahora debo hacerme a la idea de que tendré que esperar la noche para poder besarla como Dios manda, sin embargo, al menos en mi descanso iré a ver a Thiago, eso es lo que más me gusta de estar aquí.

Dexter se me acerca y me palmea el hombro, estamos solos en los vestidores y aunque sé que este imbécil quiere hacerme preguntas, también sé que ha tratado de darme espacio, como hicieron los demás, pero es que hasta aquí puedo oler la curiosidad que emana.

Me quedo en silencio a la espera para saber qué es lo que tiene Dexter por preguntar y cuando sus curiosos ojos se posan en mí, controlo la expresión para no reírme.

—¿Tienes un hijo?—no hay rodeos en su pregunta y debo aplaudirle por haber esperado tanto para preguntar—. ¿O eres el padrastro del niño? ¿O eres el papá legal? Tengo curiosidad por todo lo que dijo Kitty sobre Isabella y tú. —Miro a nuestro alrededor para asegurarme de que no viene nadie y cuando sé que nadie vendrá, sonrío.

—Soy su papá, Dexter. —Mi amigo se levanta de la banca mirándome con sorpresa.

—No me jodas, ¿es en serio? —Asiento y gruño cuando el bastardo de la emoción me golpea fuerte el hombro. —Joder, soy tío, qué puta mierda más buena es esta. ¿Cuándo me dejarás ver al pequeño demonio que salió de tus testículos? —Frunzo el ceño y le lanzo una mirada de muerte.

—Vuelve a llamar a mi hijo de esa forma y te golpearé la maldita polla.

Él se ríe divertido justo cuando Isabella entra al vestidor. Ella se paraliza al encontrarse con Dexter porque hace unos minutos le envié un mensaje haciéndole saber que estaba solo.

Los ojos de Dexter caen en Isabella y se forma una sonrisa burlona. Ella se queda quieta sin saber qué hacer, por lo que me levanto y cierro la puerta pasándole el seguro porque no quiero que vaya a venir alguien más. Al menos con Dexter aquí podemos fingir que algo ocurrió. Como mi amigo ya sabe que esta mujer me trae loco, la tomo por la cintura y ella se tensa un poco, pero cuando la beso frente a otra persona no me corresponde. Tengo que ponerle algo de empeño para que se relaje bajo mi toque y me bese con suavidad.

—Ya quería besarte, he estado todo el día esperando este momento—susurro en su oído para que solo ella escuche. Isabella sonríe un poco y se aparta de mí.

—Dios, son bonitos, pero me están haciendo sentir solito aquí. —Ruedo los ojos ante la voz de Dexter, es un maldito corta momentos.

—No sabía que Logan estaba acompañado—comenta ella encogiéndose de hombros.

—Solo lo atrapé para que me cuente sobre ese sobrino mío. —Isabella se sorprende y me mira, haciéndome reír. —Tranquila, creo que esperé mucho tiempo y como ya me confirmó que sí tenemos un sobrino en la pista, quiero que cuando puedas me lo presentes. Te apuesto a que seré el tío más consentidor del mundo.

Las mejillas de Isabella se ponen rojas y me mira con los ojos muy abiertos sin saber qué decir.

—Paso a paso, Dexter, que la asustas. —Él se ríe y se acerca a ella, le pone las manos en los hombros para que Isabella lo mire.

—Confía en mí, lo llevaré por buenos pasos, para cuando crezca sea tan popular como yo y tenga a tantas chicas a las que...

Le golpeo la cabeza al ver la cara horrorizada de Isabella al caer en cuenta de que Dexter es posiblemente el hombre que más anda follando y con mujeres en el mundo, así que entiendo de dónde viene ese pánico.

—La estás asustando, imbécil, y mi hijo es muy bien educado, todo un caballero, no será un don Juan como tú—gruño apartándole la mano de encima.

—Soy un caballero, solo que tengo un corazón enorme para muchas damas—es la respuesta que me da Dexter.

Isabella se aclara la garganta y yo le paso las manos por la cintura porque me gusta tocarla. Ella no se queja porque ya al menos frente a Dexter no me tengo que estar controlando.

—Todavía no me siento cómoda con la idea de que sepan de mi hijo. Como sabes, este trabajo no permite las relaciones entre los jugadores y las enfermeras. —Dexter hace un puchero como si ese dato no lo recordara. —Así que te pido discreción. Aunque sé que todos tienen dudas, Logan puede aclararlas, pero al niño aún no lo conocerán. Espero que comprendas. —Ella luce nerviosa y Dexter sonríe.

—Solo si me prometes que seré el tío favorito. —Isa sonríe.

—Creo que ya mi pequeño tiene un tío favorito, pero puedes ser el segundo. —Y la risa de Dexter es lo que la relaja cuando se da cuenta de que no lo ha ofendido con sus palabras.

—Tomaré eso entonces —escuchamos como están gritando su nombre y él gruñe —parece que mi culo es el más buscado del planeta —se queja, vemos como él camina hasta la puerta y luego gira —y definitivamente, le enseñaré muchas cosas a ese niño —con un guiño lo vemos salir del vestidor.

Cuando Dexter por fin se marcha porque el entrenador está a punto de empezar a gritarnos a todos para que salgamos al hielo, Isabella suelta un suspiro que llevaba conteniendo desde que entró al vestidor. La observo divertido mientras se lleva una mano al pecho y niega con la cabeza.

—Tu amigo es demasiado intenso.

—Dice la mujer que me dio un infarto cuando apareció de nuevo en mi vida y con un regalito de cuatro años que me llama Superman. —Isabella me lanza una mirada asesina y yo sonrío porque adoro verla así, sobre todo ahora que ya no hay distancia entre nosotros.

—No fue exactamente así y lo sabes.

—Lo fue para mí.

Ella rueda los ojos, pero la sonrisa que intenta ocultar me hace saber que no está enfadada. Aprovecho la oportunidad para acercarla otra vez a mí, rodeándole la cintura con ambos brazos y enterrando la cara en su cuello. Joder, había olvidado lo mucho que me gustaba esto. Tenerla cerca. Poder tocarla cuando quisiera. Besarla sin sentir que iba a desaparecer de nuevo.




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