Isabella
Cuando los jugadores de hockey calientan es la cosa más ardiente del mundo. Sé que posiblemente tengo las mejillas sonrojadas observándolos porque es como si quisieran follarse el hielo, y aunque soy de las que se toman su tiempo y no dejan que su cuerpo tome el control de sus decisiones, en este precioso momento no puedo apartar los ojos de Logan y de cómo hace esos movimientos de cadera. Creo que Camille se da cuenta porque se ríe y yo me sonrojo un poco más al ser descubierta. Ella se coloca a mi lado y suspiro despacio, concentrándome en el trabajo que estaba haciendo para evitar que note como siento pena de mi misma en este momento.
—Qué bien comes, mujer. —Mi sonrojo aumenta con su risa porque, al mirar a Logan, de verdad que tengo que controlar mis hormonas el día de hoy.
—¡Camille! —la regaño y ella se ríe más fuerte.
—Pero es que no puedo evitarlo, míralo, seguramente así te folla —me guiña un ojo y yo me sonrojo aún más, haciéndola reír, aparto la mirada porque eso no es lo que está ocurriendo—. Espera —dice, deteniendo su risa—. ¿Sí han follado? VCuando me quedo callada, ella abre y cierra la boca. —Pero es Logan Reed, pensé que estabas montándotelo a todas horas. —Podría desmayarme de la vergüenza que siento en este momento.
—Estamos llevando las cosas con calma —le hago saber, enfocándome de nuevo en lo que debo estar haciendo, pero levanto la mirada hacia Logan, quien se pone de pie. Parece sentir mi mirada porque me busca y, cuando me encuentra, me regala una pequeña sonrisa y me guiña un ojo.
Me siento de nuevo como una adolescente enamorada, las mariposas en el vientre, los latidos agitados y no puedo evitar sonreír como tonta, pero de verdad, este hombre me gusta demasiado. Cierro los ojos disfrutando de la sensación y cuando miro a Camille, ella tiene una sonrisa aún más deslumbrante que antes porque acaba de ver el intercambio entre nosotros.
—Te encanta ese hombre. —Me encojo de hombros y me muerdo el labio inferior.
—Sí, pero aún hay cosas que estamos llevando paso a paso. Hay heridas que no sanan de la noche a la mañana —murmuro y ella suspira.
—¿Tú crees que Logan volverá a fallarte?
Camille y yo hemos estado hablando mucho. La verdad es que la considero una amiga y ella a mí. Le conté mi pasado con Logan con más detalles, omitiendo algunas cosas que creo que son muy privadas.
La verdad es que no me di cuenta en el pasado de que América no era realmente mi amiga. Con Camille las cosas son diferentes, me escucha, me aconseja y no busca la manera de imponer sus opiniones o lo que ella cree que debo hacer por encima de mi bienestar. Además, sé que mantener oculta la relación de Logan y yo es algo que ella, como mi jefa, no debería aprobar, pero ya me dejó en claro que mientras no descuide mi trabajo, lo que pase entre Logan y yo no es un problema. Realmente siento que estoy con una persona que verdaderamente me entiende.
Sin embargo, la pregunta hace que mi sonrisa desaparezca un poco. No porque me moleste escucharla, sino porque es exactamente la misma pregunta que me hago cada vez que estoy sola por las noches. Mis dedos juegan con el bolígrafo que sostengo mientras observo a los jugadores moverse sobre el hielo y tardo varios segundos en responder.
—No lo sé —admito al final. Camille no dice nada, simplemente espera. —Quiero creer que no lo hará. De verdad quiero creerlo porque veo cuánto ha cambiado, veo la manera en que mira a Thiago y cómo intenta recuperar cada segundo que se perdió de su vida. Veo todo eso y una parte de mí piensa que jamás volvería a hacerme daño. Porque Logan está demostrándome cuánto le importamos a él.
—¿Y la otra parte? —Suelto una pequeña risa sin humor.
—La otra parte recuerda perfectamente lo mucho que dolió la primera vez. —Camille suspira.
—Eso es normal, Isabella.
—¿Tú crees?
—Si, ustedes tienen un pasado dificil que irán superando poco a poco, no es como de la noche a la mañana dejes atrás todo lo que sufriste, pero recuerda que si le estás dando una oportunidad, es porque lo quieres en tu vida y desconfiar de que te peuda lastimar, hará que la relación entre ustedes sea mucho más dificil.
Y realmente lo sé. Sería extraño que no tuviera miedo después de todo lo que pasó. Durante años tuve que aprender a vivir sin él, a convencerme de que lo había superado, a construir una vida donde Logan Reed era solo un recuerdo doloroso. Ahora ha regresado y de alguna forma ha vuelto a ocupar cada espacio de mi corazón como si nunca se hubiera ido.
Es aterrador.
Porque lo amo.
Y porque precisamente por eso tiene el poder de destruirme otra vez.
Levanto la mirada hacia el hielo justo a tiempo para ver a Logan esquivar a uno de sus compañeros durante un ejercicio. Se mueve con una facilidad insultante, completamente concentrado en lo que está haciendo. Como si sintiera que lo estoy observando, gira la cabeza. Nuestros ojos se encuentran y entonces me sonríe.
Solo una pequeña sonrisa.
Pero es suficiente para que mi estómago dé un vuelco, para que mi corazón haga un baile de latidos acelerados y para que sienta la imperiosa necesidad de besarlo mucho, al menos durante mucho tiempo.
—Dios mío —murmura Camille a mi lado.
—¿Qué?
—Nada. Solo estoy viendo cómo ese hombre te mira y sinceramente no entiendo cómo sigues dudando de él. —Mis mejillas vuelven a calentarse.
—Porque una mirada no arregla todo lo que pasó.
—No, pero tampoco parece la mirada de un hombre que planea irse a ninguna parte. Ese hombre que estás viendo en el hielo, se nota que te ama y que haría cualquier cosa por ti, deberías dudar menos y hacer lo que quieres. —Giro el rostro hacia ella obervando la sonrisa que tienen en los labios.
—¿Y qué es lo que quiero hacer? —ella se muerde el labio inferior.
—Eso es obvio, quieres comerte a ese hombre —y cuando causa mi sonrojo ella vuelve a reirse, pero esta vez yo tambien lo hago.