Capítulo 19: El odio germina
Semana 12. La primera ecografía.
La sala era fría, con paredes blancas y un aparato viejo que zumbaba como un insecto atrapado. Vivi se tendió en la camilla, la gelatina fría sobre su vientre aún plano, los ojos fijos en el techo. El doctor movió la sonda con cuidado, buscando. Y allí apareció: una forma diminuta, del tamaño de una ciruela, con un corazoncito latiendo rápido, como alas de colibrí en la pantalla gris.
El doctor sonrió.
—Todo bien. Corazón fuerte.
Amado, de pie junto a la camilla, se llevó las manos a la boca. Lágrimas le rodaron por las mejillas, una felicidad pura que le iluminaba el rostro. Se inclinó para besar la frente de Vivi, susurrando "es nuestro milagro" entre sollozos contenidos.
Vivi miró la pantalla sin emoción. Ni una sonrisa. Ni una lágrima. Solo una frialdad que le helaba las venas. El latido era fuerte, sí. Pero cada pulsación parecía recordarle que esa vida la estaba consumiendo desde dentro.
La diferencia era abismal. Él lloraba de alegría. Ella sentía que algo oscuro crecía en su pecho.
De vuelta a casa, en el auto viejo que traqueteaba por las calles empedradas, el silencio fue denso al principio. Amado conducía con una sonrisa que no se borraba, tarareando bajito.
Vivi giró la cabeza hacia él, la voz baja pero afilada como un cuchillo.
—Tú hiciste esto.
Amado apretó el volante, la sonrisa vacilando.
—Fue un accidente —dijo, sin mirarla—. Ya lo sabes, mi amor. Los médicos...
—¿De verdad? —lo interrumpió ella, con un tono que no admitía mentiras.
Silencio culpable de él. Sus manos temblaron ligeramente en el volante. No respondió.
Ella sabe.
Todavía no tiene pruebas. No puede señalar el cajón, las pastillas desaparecidas, los placebos. Pero lo sabe en las entrañas, como había sabido del anillo en la playa. Lo sabe en cada mirada que él evita, en cada caricia que ahora le quema.
El odio germina.
Pequeño aún, como el bebé en su vientre. Pero profundo. Irremediable.
Y mientras el auto seguía adelante, Vivi apoyó la cabeza en la ventanilla, tocando su anillo con dedos fríos.
El latido de la ecografía aún resonaba en su cabeza.
Como una cuenta atrás.
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amor/dilemas morales, suspense/maternidad de alto riesgo, romance/tragedia romántica
Editado: 08.01.2026