Todavía es Ella

Capítulo 24

Capítulo 24: La confesión

Amado se derrumbó.

Se quedó de pie en la puerta un segundo más, como si las piernas no le respondieran, y luego se dejó caer de rodillas junto a la cama. Las lágrimas que había contenido durante meses brotaron de golpe, calientes y descontroladas, rodando por su rostro demacrado.

Confesó entre lágrimas, la voz rota, entrecortada por sollozos que parecían arrancarle el pecho.

Las pastillas que tomó del blíster mientras ella dormía. Los placebos que compró en el mercado negro, idénticos, perfectos. El deseo egoísta que lo había consumido desde aquella tarde en el parque.

—Quería un hijo tuyo —dijo al fin, mirando el suelo, incapaz de enfrentar sus ojos—. Quería que tuviéramos algo nuestro. Algo que durara.

Vivi lo miró en silencio, el rostro pálido, los labios apretados. Cuando habló, su voz era un cuchillo frío.

—¿Y mi vida? ¿Qué hay de mi vida?

Amado levantó la vista, los ojos rojos, suplicantes.

—Pensé que los médicos exageraban —murmuró, como si esas palabras pudieran justificar todo—. Que si te cuidaba bien, si rezaba lo suficiente…

—Vas a matarme —lo interrumpió ella, cada palabra pesada como una piedra—. Y lo peor es que lo sabías.

El silencio que siguió fue peor que cualquier grito. Amado abrió la boca, pero no salió nada. Solo un gemido ahogado, como un animal herido.

Se levantó tambaleante, sin mirar atrás. Salió de la habitación cerrando la puerta con cuidado, como si temiera romper algo más.

Esa noche durmió en el sofá de la sala, acurrucado bajo una manta vieja, el cuerpo temblando no por frío, sino por lo que acababa de perder.

Primer exilio.

Dentro de la habitación, Vivi se quedó mirando la puerta cerrada, la mano sobre la barriga que se movía con vida ajena.

El odio ya no era una semilla.

Era un árbol entero, con raíces profundas.

Y la tormenta afuera seguía rugiendo, como si el cielo mismo llorara por lo que ya no tenía remedio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.