Capítulos 26 y 27 integrados: Las 18 horas
Semana 38.
Las contracciones reales llegaron en la madrugada, sin aviso, como un puñetazo en el vientre. Vivi despertó con un gemido ahogado, el dolor irradiando desde la espalda hasta las costillas. Eran diferentes a las falsas: profundas, implacables, que la doblaban en la cama del hospital.
Las enfermeras la llevaron rápido a la sala de labor. Monitores pitando, luces blancas cegadoras, el olor a desinfectante que le revolvía el estómago vacío.
El dolor era indescriptible.
Vivi gritaba, maldecía. Maldecía a Amado, que esperaba afuera, prohibido entrar como en esos tiempos. Maldecía al bebé que la desgarraba desde dentro. Maldecía a Dios, al destino, a la vida misma.
Dieciocho horas de agonía.
Dilató lento, centímetro a centímetro, el cuerpo luchando contra sí mismo. La presión arterial subía y bajaba como una montaña rusa, los médicos entrando y saliendo con caras tensas, preparando la cesárea de emergencia si el corazón fallaba. Le pusieron oxígeno, sueros, calmantes que apenas rozaban el dolor.
Amado esperaba en el pasillo, sentado en una silla dura, la cabeza entre las manos. Escuchaba los gritos a través de la puerta cerrada, cada uno como un cuchillo en su pecho. Se odiaba a sí mismo. Rezaba aunque ya no creía en nada.
Hora tras hora.
El sudor le empapaba la camisa. Las enfermeras pasaban sin mirarlo a los ojos.
Al final de la hora dieciocho, un silencio súbito cayó sobre la sala.
Amado se levantó de golpe, el corazón en la garganta.
Luego, un llanto débil, frágil, pero vivo.
La puerta se abrió. El doctor salió, la bata manchada, el rostro exhausto.
—Es niña —dijo—. Madre e hija sobrevivieron.
Amado se tambaleó, las piernas flojas.
—Es un milagro —añadió el doctor, casi como una acusación.
Y esa palabra quedó flotando en el aire, grabada para siempre.
Amado se dejó caer contra la pared, llorando en silencio, el alivio y la culpa mezclándose en un nudo que no se deshacía.
Dieciocho horas.
El mismo tiempo que tardaría, décadas después, en pagar la deuda final.
Pero eso aún no lo sabía.
#1199 en Novela contemporánea
#1714 en Otros
#366 en Relatos cortos
amor/dilemas morales, suspense/maternidad de alto riesgo, romance/tragedia romántica
Editado: 08.01.2026