Torbellino: El Vuelo de la Mariposa (volumen 3)

Capítulo 11

—Kendall, preguntan por ti en la entrada —comunicó aquella misma enfermera a la joven estudiante y pasando de su lado con rapidez, la dejó atrás.

—¿Quién podrá ser? —Masculló Sam para sí misma. Allí no había nadie de quien ella pudiese esperar la fuesen a buscar. En todo ese tiempo no había hecho ningún tipo de amistad o relación cercana con nadie más que no fuera Lorie. La curiosidad pudo más que ella y apresurándose a llegar hasta la entrada del hospital, observó como el Capitán Crowe se encontraba, de pie y muy firme, esperando por su persona.

No hace falta mencionar que, en cuanto éste la vio, caminó de una forma muy resuelta hasta que convergió junto a ella en un mismo punto.

—Dra. Kendall —pronunció, entonces, por medio de tonos amables y respetuosos; aunque esto no le permitió dejar de lado la seriedad de su rostro—. Aquí me tiene como me lo indicó —le dijo.

Al instante Sam recordó las indicaciones dadas una semana atrás.

—Oh, si —mencionó cerrando, por un segundo, los ojos frente a él—. Viene usted a que le retiren los hilos de su herida, ¿cierto?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

—Así es.

—Ahora mismo le llamo a una enfermera para que lo atienda —pronunció ella desligándose del tema y mirando hacia ambos lados, comenzó a buscar quien pudiese hacerse cargo de su caso.

—Disculpe —Se apresuró él e interfiriendo en su búsqueda, se aseguró de obtener de nuevo su atención—; si no es mucho pedir y si no le causo molestias —le dijo—, le agradecería que fuese usted misma quien me atienda. Sabe, confío más en un médico que en una enfermera.

Sam se mantuvo mirándolo sin saber qué contestar.

—Lo que sucede —resolvió decir luego de unos pocos segundos— es que, en realidad, yo aún no me he recibido, ¿sabe? Así que, técnicamente, todavía no tengo mi doctorado, señor.

—Pero lo obtendrá muy pronto, ¿no es así? —Mencionó él esbozando una noble sonrisa frente a ella.

—Si, bueno, yo…

«Ah, qué más da», pensó Sam.

—Venga usted conmigo, por favor.

Y conduciéndolo una vez más hasta uno de los cubículos, le pidió que pasara.

—Descúbrase el brazo —le indicó allí mismo y procediendo a preparar todo el instrumental, con suma calma, Sam le dio la espalda y se concentró en lo que hacía.

El Capitán obedeció de inmediato; se despojó, de nuevo, de todo su equipo y lo puso sobre la camilla. Bajó la cremallera de su uniforme de vuelo y lo dejó caer hasta la base de sus caderas; entonces cruzó ambos brazos sobre su abdomen y los elevó con rapidez, despojándose de la camisa; quedando semidesnudo mientras escuchaba como ella le indicaba que tomase asiento.

—¿Dónde, aquí? —Preguntó él señalando la camilla.

—Si, señor —respondió Sam y girando el cuerpo hacia él la asaltó, de una, un rubor traicionero que le ardió las mejillas frente al Capitán. Se vio obligada a darle la espalda, una vez más, siguiendo los sobresaltos de sus movimientos. Nunca antes le había sucedido algo así con algún paciente. Con ningún otro hombre en su vida entera y no supo cómo conducirse. De pronto se vio siguiendo, con los ojos, la torpeza de sus manos y la forma tan estúpida con la que se adueñaba del instrumental médico que necesitaba para atenderle.

—¿Se encuentra usted bien? —Preguntó él notando su nerviosismo.

—Si, señor, es sólo que…

—Ya le he dicho que no me llame así, por favor. Al menos no cuando estemos a solas —pronunció el Capitán y obligándola a que le volviese a ver, debido a la gentileza de sus palabras, le obsequió una amable sonrisa con la que ella tendría que lidiar de allí en adelante; pues viéndose en deuda con su amabilidad no tuvo más remedio que sonreír también, sin poder evitar que se le subieran los colores al rostro por segunda vez.

Pero ante todo Sam era una profesional o al menos, eso era en lo que pretendía convertirse; así que obligó a la mujer que habitaba en ella a ocultarse detrás de su vocación de médico y se cubrió de sobriedad. Puso toda su concentración de nuevo en lo que hacía y procedió a revisar la sutura que, ella misma, había tejido sobre la piel del Capitán días antes.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.