El bolso no cae donde ella quería. Fue a dar en el suelo y luego de verlo ahí, se arrepiente, yendo hacia él para levantarlo. Se desploma en el sillón largo, cerrando los ojos un momento. Evoca lo que fue esta cena con Pierre Renoir. No sabe cómo sentirse ahora que pudo compartir con él, hasta el grado de divertirse.
Cuando le prometió a Pamela, actuar decentemente en esa reunión, lo hizo muy bien. Hasta Pierre cumplió su promesa de portarse como todo un caballero. Conversaron hasta altas horas de la noche, y cuando comenzó a sentir la helada noche, prefirió volver a casa. Y para sorpresa, Pierre estuvo de acuerdo.
Él mismo la dejó en la puerta de su edificio, tan sólo unos minutos atrás. Su despedida fue más que correcta e inesperada. Eso la dejó algo confundida. Estaba preparada para su acoso y su insistencia de molestarla. O provocarla hasta que nazca su odio, como lo hacía antes. Nada de eso pasó. Muy por el contrario, ha sido una reunión agradable con su ex.
Su teléfono suena haciéndola levantarse de mala gana. Lee el nombre de su amiga en su pantalla. Era de esperar que su amiga estuviera comunicándose a estas horas. Seguro está con su curiosidad hasta el cielo para averiguar cómo estuvo todo. Acomodándose en el sillón, alcanza su teléfono y acepta la llamada antes que Pamela tenga un colapso nervioso.
Desde que supo que ella era una parte importante para esa firma, su molestia con Pierre, aumentaba a cada minuto que se acercaba la hora de esa cena. Estuvo muy a la defensiva desde que llegaron a ese restaurante. Pero un hombre distinto cenó con ella. Nuevamente comparte un grato momento con él.
Conversando un rato más, termina despidiéndose de su amiga y socia. Si Pierre Renoir pone algún tipo de problema con esto, confirmará sus intenciones de seguir manejando este proyecto a su gusto. Además de colocar a ella como condición, no sería ético de su parte.
Si Pamela no logra nada, lo hará ella. Se dispone a ir directo a la cama. El efecto agradable que le dejó la cena, ya terminó su efecto. Ahora viene la parte de confrontamiento. Necesita estar con la mente fría, y un buen dormir tendrá que funcionar para lo que tiene mañana por la mañana. Cerrando los ojos busca dormir... mañana es un día crucial.
A la mañana siguiente... su cuerpo se adelantó unos minutos antes de su alarma. Ahora su silueta se refleja ante el espejo, vistiéndose lo más elegante posible, dando gala de su sociedad de una agencia turística. Ha dejado atrás los jeans y las zapatillas, para usar pantalones de tela, y sandalias altas. Es una nueva Cristina que le sonríe en el reflejo ante ella. Debe colocar varios puntos en las íes a su nuevo socio del proyecto de cruceros.
Conduce su auto en dirección al edificio donde debe estar Pierre. No hay necesidad de llamarlo, ni tampoco pedir una cita. Tendrá que atenderla. Ella también puede sacar provecho de esa loca admiración de ese hombre, para que la atienda de inmediato.
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Editado: 01.08.2026