Capítulo 5
Las semanas pasaron muy rápidamente para la agencia de esas tres amigas, con todos los preparativos de su gran proyecto. Se acerca la inauguración.
Será en el salón de eventos en el mismo crucero en que se realizarán los viajes.
Las invitaciones fueron repartidas a muchas personas, entre empresarios turísticos y de gobierno. Así como también celebridades y algunos influencer que podrían dar un realce importante a ese evento.
También sus familias y amigos.
- ¿Segura que están todas las invitaciones entregadas? -pregunta Pamela repasando su listado en el piso del departamento de Cristina.
- ¡Sí, Pamela... ya la revisamos miles de veces! -aclara Lorena.
- ¡Sólo lo repasamos cinco veces, por mí lo revisaría mil veces, querida! -dice Pamela leyendo su listado.
- ¡Pamela, toma aire... estás muy tensa! -dice Cristina mientras se pone su mascarilla facial.
Las tres amigas reunidas en uno de sus departamentos, toman una noche de chicas para su pequeño spa. Realizan actividades de limpieza, y purificación de sus cuerpos. Además, aprovechan de dejar listo cualquier detalle de su gran proyecto.
- ¡Estoy tranquila y nerviosa a la vez! -dice Pamela, dejando de lado su carpeta para atender a sus uñas.
- ¡Todo está saliendo bien! -exclama Cristina, justo en el momento en que suena su timbre.
- ¿Esperas a alguien, bribona? -pregunta Pamela.
- ¿Acaso no será Fernando, el hermoso? -pregunta Lorena elevando sus cejas.
- ¿Fernando, el hermoso? -pregunta Pamela divertida.
- ¡Así le puse, su rostro parece estar más puro y limpio que el mío! -dice Lorena haciendo reír a sus amigas. Cristina se acerca a la puerta, sabiendo muy bien quién es.
- ¡No es Fernando, es una amiga que quise que participara! -dice Cristina abriendo la puerta, y apareciendo Ginette ante ellas.
- ¡¡Buenas noches, chicas!! -saluda Ginette entrando con una bata, con pantuflas y un cintillo para spa.
- ¿Viniste vestida asi? -pregunta Pamela riéndose al ver a su nueva amiga totalmente lista.
- ¡Sí, me trajo mi chofer... pero en el ascensor todos me veían raro! -dice ella llegando a sentarse en el suelo.
- ¡Siempre lista, como buena boyscouts! -dice Ginette.
- ¿Fuiste boyscouts? -pregunta Cristina con sus serias dudas.
- ¡NO, pero siempre quise decir eso! -dice Ginette provocando más risas entre ellas.
La hora de limpieza se extiende un poco más con la llegada de Ginette que las divertía con sus aventuras amorosas. Tiene tantas historias por contar, que parece no terminar nunca. Amores y desamores también fueron parte de su conversación. Algunas la ponían contenta, otras no tanto.
- ¡Ahora pasamos a las películas! -dice Lorena buscando el control, yendo directo a las películas programadas.
- ¡Dejen a Ginette ser la primera en elegir! -dice Cristina.
- ¡Está bien! -dice Lorena pasando el control remoto a la nueva integrante de su noche de chicas.
- ¡Son muchas! -dice Ginette revisando las carátulas en la pantalla- ¿Las veremos todas? -pregunta ella.
- ¡No, hay series que perfectamente podemos ver esta noche hasta quedarnos dormidas! -dice Pamela.
- ¿Dormiremos en el suelo? -pregunta Ginette.
- ¡No, dormiremos en esto! -dice Cristina llegando con varios sacos de dormir y almohadas para cada una.
- ¡Genial! -dice Ginette eligiendo una serie como sugirió Pamela.
- ¡Excelente elección, amiga! -dice Pamela.
- ¡Sí, esa me encanta... pero más me encanta él! -dice Lorena suspirando cuando se muestra la foto de una serie juvenil.
- ¡El final no me gusta! -dice Cristina acomodando su saco en el piso.
- ¡Es la ley de la vida, cariño... no todo es final feliz! -dice Pamela.
- ¡Dímelo a mí! -dice Cristina en otro tono.
- ¡Ay, Cristina... si quieres puedo cambiarla! -dice Ginette.
- ¡No, no, no... esa es la elegida, y esa veremos! -dice Cristina resolviendo meterse de una vez en su saco.
Cada una de sus amigas, hizo lo mismo. Buscaron su acomodo, mientras Cristina saboreaba las palomitas previamente listas. También las cervezas fueron repartidas. Y la serie comenzaba ante sus ojos. Corrió la hora, luego otra más, y así llegaban los últimos capítulos de la útlima temporada de la serie. Pero Cristina se da cuenta que Pamela y Lorena son las primeras en caer en un profundo sueño.
- ¡Están agotadas! -comenta Cristina.
- ¿Mucho trabajo? -pregunta Ginette apagando el televisor, quedándose sólo con una tenue luz de una lámpara.
- ¡Sí, bastante! -responde Cristina.
- ¡Cristina, yo sé que ha pasado algunas semanas desde la fiesta en el club! -dice Ginette.
- ¡Giny, no quiero hablar de eso! -dice Cristina.
- ¡Cris, una amiga los vio en el sector de los baños, y me contó cómo se comportó mi hermano! -dice ella, dejando a Cristina alerta.
- ¿Hablaste con él? -pregunta Cristina.
- ¡Sí, le reclamé... él se enojó conmigo, pensó que lo había visto en redes sociales, se puso como loco buscando alguna cosa en internet! -cuenta Ginette- ¡Pagó una gran suma a una página que tenía fotos de ustedes! -dice Ginette.
- ¡Seguro no quería provocar los celos a su amante! -comenta Cristina.
- ¡No, estás equivocada! -dice Ginette- ¡Sus palabras fueron: Debo evitar que hablen de Cristina, no puedo permitir que ensucien su reputación! -cuenta ella.
- ¿Lo hizo por mí? -pregunta Cristina.
- ¡Sólo por ti! -dice Ginette.
- ¡Nadie se lo pidió, él provocó ese escándalo! -dice ella molesta- ¡Ahora a dormir, no quiero saber más de tu hermano! -resuelve apagando la luz.
- ¡Hasta mañana, Cris! -dice su amiga en la oscuridad.
- ¡Hasta mañana, Giny! -dice Cristina envolviéndose en su saco.
Justo al cerrar sus ojos, buscando el abrigo de su saco, una notificación suena de su teléfono que dejó en una mesita, muy cerca de ella. Se estira un poco para tomarlo, y leer. Es un mensaje de un número desconocido. Sintiendo curiosidad, lo abre para leerlo.