Trabajo Cuidando A Una Chica En Silla De Ruedas

CAPITULO 14: UN CONSEJO

–Bien, Dime ¿Sobre qué querías hablar?

–A decir verdad, es un poco raro hablar de esto con alguien más, pero pensé que tú no me juzgarías.

–¿Que ocurre Charlotte? – Preguntó Claire de vuelta.

–Bueno... Es esto. – Respondió Charlotte para luego enseñarle su teléfono.

En el teléfono estaba en pantalla la foto de Jessica y Edward en la cuenta de Jessica.

–Hm... ¿Quiénes son? – Preguntó Claire tomando el teléfono en sus manos.

–Son Edward, un amigo mío y Jessica, una chica que toca con él en una banda...

–Y... ¿qué pasa con ellos?

–Me cuesta espera un momento...

Mientras Charlotte miraba sus manos apretando su falda hacia abajo, Claire miraba la foto y de vuelta a Charlotte, así tres veces, luego Charlotte habló.

–Es que... no sé si ellos están... tú sabes...

Claire arqueó la ceja izquierda

–Saliendo.

–Y ¿cómo vas a saberlo viendo una imagen? Puedes preguntarles.

–No puedo, ese es el problema.

–¿Por qué no puedes?

–Porque van a pensar que él me gusta. – Respondió jugando con la pajilla del vaso.

–Y si no te gusta, ¿Por qué lo quieres saber cariño?

–...

–Jajajajaja.

–¿Desde hace cuánto te diste cuenta? – Preguntó Charlotte.

–Desde que vi la imagen, alguien como tú no me llamaría para vernos por... un chisme.

–Tampoco nos conocemos hace mucho para que deduzcas eso.

–Pero me llamas para hablar todos los días.

Charlotte se avergonzó.

–Y eso me hace feliz, gracias por confiar en mi, la verdad es que me divierto.

Dejando la vergüenza de lado Charlotte levantó la mirada a Claire de nuevo, quien tenía una sonrisa en su rostro.

–Entonces... ¿Yo no te molesto?

–¿Molestarme? Para nada, Charlotte, mi vida era muy aburrida... no puedo decir que ya no lo es, sin embargo, hablar y salir contigo me ha hecho sentir un poco más viva que antes.

Charlotte agachó la mirada.

–Entonces, ¿quieres hablar sobre esto? – Preguntó Claire.

–Si...

–Bien, pues realmente no sé cómo sea tu relación con él, ni la de ellos dos, pero, las personas suelen fotografiarse con gente a quienes estiman, no necesariamente con su pareja, quiero decir, imagina si las cosas fueran así jaja.

–Hasta donde sé, se conocen hasta no hace mucho... unos cuantos días.

–Y este chico...

–Edward.

–¡Edward! ¿Es del tipo de persona que se enamoraría tan rápido?

–Bueno yo... Creo que no.

–Sabes, decía algo de verdad al inicio, lo mejor es que se lo preguntes a él, aunque dudo que lo sean.

–Pero-

–Tampoco te digo que lo preguntes directamente, se sutil. – Interrumpió Claire.

–¿Cómo? – Preguntó Charlotte de vuelta.

–Bueno, ¿tú la has visto? En persona, claro.

–Si, ambos la conocimos.

–En ese caso puedes decirle (¿Recuerdas a esa Chica... Jessica? Es bonita, ¿Tu qué piensas?) O algo por el estilo.

–Bueno... Es que no quiero hablar con él.

–Eso es un problema. ¿Por qué?

–Es que... desde que me di cuenta de que me gustaba un poco... no lo sé, me he sentido muy rara, yo antes no había sentido esto y él es mi amigo... Por eso cuando lo vi el otro día, quería evitar que de alguna forma lo notara... porque como nunca había vivido algo así, soy mala ocultando esto.

–Solamente hay una forma de superar eso. – Respondió Claire para posteriormente ofrecerle el teléfono a Charlotte de vuelta.

–No puedo...

–Es la única forma para que puedas superar tu miedo y tu duda, de otra forma, solamente puedes complicar más las cosas. Enfrentar las cosas es la manera correcta, si huyes para siempre, eso te perseguirá también, y es mejor aceptar lo que es en el momento, que arrepentirte de lo que no, por mucho más, créeme, yo he vivido muchas cosas.

...

–Ah... Bien... Dame el teléfono.

Charlotte tomó el teléfono y buscó el contacto de Edward, suspiró, para luego marcar. Mientras el teléfono sonaba, Claire miró a Charlotte a los ojos, quien se veía algo estresada, le lanzó una sonrisa y levantó su pulgar hacia arriba.

–Oh, hola Charlotte, que sorpresa jaja, casi nunca llamas primero. ¿Pasa algo? – Dijo Edward emocionado.

...

–Háblale, tranquila. – Susurró Claire.

–Hola Edward. Bueno yo quería saber cómo estabas, después de todo, como me he estado sintiendo mal, no hemos podido vernos.

–Oh, bueno estoy bien, pero me gustaría saber si te estás mejorando, no respondiste mis últimos mensajes y me preocupé un poco jaja.

–Si... Aún no estoy completamente bien, pero creo que para el próximo ensayo lo voy a estar.

–Que alivio, entonces ese día pasaré por allí para recogerte, no quedan muchos ensayos antes del evento.

–No Edward no tienes que-

–No insistas, de todos modos, terminará pasando jaja, por cierto, ¿Por qué se escucha tanto ruido? ¿no estás allí?

–A-ah bueno... es que... quería probar algunos tipos de sonidos de fondo para calmarme y estoy ahora con esto, aunque sea raro hay personas que escuchan esto para dormir jaja...

–No lo había escuchado... pero es igual, siempre hay de todo jaja.

–Si... Y Edward, respecto al otro día...

–Lo siento Charlotte, yo, solo traté de que te sintieras lo menos incomoda posible, y terminé poniéndonos en la situación más incómoda, en serio yo no quería...

–No, no te preocupes yo... está bien, incluso si... hubiéramos tenido que cumplir, eran las reglas del juego supongo...

–Pero tú dijiste que no querías que tu primer beso fuera así, sería egoísta ignorarlo.

–Bueno... eso es verdad, pero, ¿tú tampoco querías que fuese así verdad?

–Oh, bueno, si soy sincero en el caso de estar obligado, no me molestaría que hubieras sido tú, frente a las demás, no las conozco después de todo, no sería... tan raro contigo. Pe-pero no quiero decir que me gustaría besarte, es solo en esa situación hipotética jaja.



#1255 en Novela contemporánea
#2239 en Otros
#585 en Humor

En el texto hay: romance, romace drama, romcom

Editado: 04.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.