Un día lluvioso era el que arropaba a Susan, Edward y Jessica, quienes iban en camino hacia un restaurante, donde, Jessica iba a reencontrarse con sus padres. Jessica estuvo ansiosa durante todo el día, pero Diane le regaló algunas prendas que ya no usaba pues no consideraba correcto que fuera con lo que ella tenía. Casi empapados, llegaron hacia el lugar, Edward y Susan entraron sentándose en otra mesa mientras Jessica, iba a pasar en unos momentos después.
–"Yo... Puedo... yo..." – Pensaba para sí misma. – "No, no puedo..." – Se debatía dentro de sí.
Pasó cinco minutos en la entrada, entonces, Edward y Susan volvieron.
–¿Estás bien? – Preguntó Susan.
–Lo siento...
Jessica estaba a punto de llorar, entonces, Edward bajó la mirada.
–Entiendo, no tienes que-
–Siento tanto haberles mentido...
Ambos regresaron su mirada a Jessica desconcertados.
–¿De qué hablas?
Susan se acercó a Jessica y puso su mano en su hombro luego de preguntárselo.
–Sobre todo... yo mentí, lo que dije, lo que les dije... fue toda una mentira. Mis padres no me hicieron todas las cosas que dije... pero yo... me sentía tan mal que... cuando escapé, pensé que, si no tenía una buena razón, nadie iba a sentir empatía conmigo...
Susan y Edward guardaron silencio, dejando a Jessica hablar, quien les contó lo que en realidad había pasado. Después de quince minutos, los padres de Jessica se levantaron y pasaron por la entrada, pues Jessica, nunca había llegado, entonces.
–¿Jessica? – Dijo el padre completamente sorprendido
Jessica, quien estaba terminando de decir los hechos, cerró sus puños y sintió un corte en su pecho, en ese momento nadie dijo nada, sin embargo, todos sentían algo. Las manos de Jessica temblaban, y cuando sus padres dieron un paso hacia ella, empujó a Susan que estaba a su lado, y...
–Corre...
Dijo para sí misma, mientras bajo la lluvia y pasando la calle, corrió y corrió. Los demás, comenzaron a seguirla, sen embargo, había conseguido ventaja pues, justo después de pasar la calle, muchos vehículos pasaron, el primero casi chocando con ella.
–¡¿Quiénes son ustedes?! – Preguntó el padre mientras corrían.
–¡Somos amigos de Jessica, tratamos de ayudarla con esto! – Respondió Susan, mientras trataba de mantener el paso.
Mientras corría, recordó todo lo que había pasado con ella.
///
–Esta vista es muy bella. – Dijo Jessica. – ¡Gracias por mostrarme un poco la zona!
–Jajaja, no es nada, me gusta conocer personas nuevas, pero tú en especial te veías en apuros.
–Bueno, aun me cuesta acoplarme a todo esto, vivir sola es un poco complicado, he tenido un poco de ayuda de alguien, pero, no lo sé, me siento incómoda.
–Debe ser muy dificil sola, es verdad, pero, ¿Quien te ayuda? – Preguntó Susan apoyándose en el costado de un puente que estaba sobre el mar, bastante alto.
–Es un profesor que tuve, él me encontró tiempo después de que llegué aquí jaja, pero, aunque me agrada, cuando lo veo recuerdo a... mi antigua vida, y eso me hace sentir mal.
Jessica y Susan miraron hacia abajo, en el agua, luego, Susan miró a Jessica y dijo:
–Ya no vas a estar sola.
///
–La perdimos... – Dijo exhausto Edward.
–Carajo...
Todos estaban recuperando el aire, no sabían hacia donde ir.
–¡EL PUENTE MEMORIAL!
Susan gritó antes de caer rendida al suelo.
–¿Qué? – Preguntó la madre confundida.
–Ella está... En el puente Memorial, Bunker Hill... – Respondió entre jadeos arrodillada en el suelo.
La lluvia los cubría a todos.
–¡Lo encontré, es ese de allí, solo hay que girar por aquí! – Dijo Edward revisando su teléfono.
Entonces Edward los padres de Jessica siguieron corriendo, luego de darle las gracias a Susan.
–No... vas a estar sola... Jess.
Y allí estaba, entre la lluvia, al borde del puente, mientras pocos autos pasaban.
–Este sonido... es tan molesto... – Dijo en voz baja con los ojos cerrados. – "Si tan solo pudiera callarlo" – Pensó de vuelta.
...
–Hija...
Toda la mente de Jessica volvió a entrar en caos al escuchar esa voz.
–¡YA DEJENME EN PAZ!
–Espera... por favor...
Su cuerpo temblaba, y su respiración se hacía mucho más errática, mientras sus padres y Edward se acercaban lentamente.
–Edward... – Dijo agitada.
–Jessica, cálmate. – Respondió Nervioso.
–Siento que... tus esfuerzos hayan sido en vano... Lo siento por todo, siento haberte molestado.
Ella giró su rostro hacia él mientras separaba los brazos de su cuerpo.
–"Otra vez no..." – 'Pensó Edward recordando lo que ocurrió con su hermano.
...
– ¡JESSICA! – Gritó el padre desesperado.
Entonces antes de caer, su madre se lanzó, usando su brazo izquierdo como ancla, lanzando con su peso, el cuerpo de Jessica de vuelta al suelo, terminando ella, abajo de su madre, mientras las gotas de lluvia caían alrededor de ambas, pero, a pesar de estar cubierta por el cuerpo de su madre, Jessica seguía mojándose, por las lágrimas de su madre
–Por qué pensaste en hacer eso... – Chilló su madre con los ojos llenos de lágrimas.
–No fui... yo...
–Perdóname... por todo lo que hice... debí... debí ser una mejor madre para ti...
–No, no es tu...
Jessica, trataba de contener sus emociones, pero desde que Edward y Susan la encontraron en su departamento, ya no podía contenerlo más.
–No es tú... n-no...
El padre se acercó y sentó a Jessica y a su madre mientras él estaba arrodillado.
–Jessica...
–P-papá.
El las abrazó, y ambos padres comenzaron a llorar, pero Jessica no regresaba el abrazo, mientras su mano temblaba contra el mojado asfalto, ella miró a Edward, quien estaba lagrimeando.