Tres años para romper el silencio.

Capitulo 18

20 de diciembre de 2019

Ocurrió una pandemia.

No pensé escribir sobre esto porque no quería darle importancia, pero parece que va en serio. Es una enfermedad que ataca el sistema respiratorio y la verdad sí que me asusta. La escuela cerró y todos tuvimos que quedarnos en casa. Para salir hay que tomar medidas de seguridad: usar mascarillas y caretas, usar gel antibacterial. Todo cambió de golpe. Ya no podemos intercambiar saludos ni ir al mercado en familia; el cine y los centros de entretenimiento están completamente cerrados para evitar contagios. Comenzamos a tomar clases en línea.

Ya no habrá salidas con mis amigos ni escapadas a la plaza como cuando no teníamos clases. No voy a volver a ver a Arleth ni a Elías, y mucho menos a Alonso en esos cambios de clase.

Pero creo que la pandemia, de alguna forma, me benefició.

Le pedí perdón a Alonso cuando logré que me desbloqueara. Desde entonces hablamos todos los días sin falta. Incluso durante las clases en línea estamos en llamada, escuchando las clases del otro. Disfrutamos mucho de nuestra compañía.

Ah, y es cierto: ya somos novios oficialmente. Aunque no pudimos vernos para decirlo de frente, ya lo éramos. Hubiera querido algo más lindo... tal vez una confesión acompañada de una flor, un dulce o una carta de amor. Pero al menos Alonso vino a hablar con mis padres y ellos estuvieron de acuerdo con nuestra relación. Me veían feliz con él, así que estaban felices por mí.

Alonso y yo nos veíamos una vez a la semana desde que ocurrió esto. Su casa queda tal vez a una hora de distancia de la mía, pero es más difícil salir juntos con esta pandemia.

Una forma sana de pasar tiempo juntos era ayudarnos con las tareas por videollamadas. Si yo iba a comer, él, detrás de la pantalla, me veía comer; si me lavaba los dientes, él estaba ahí acompañándome. Incluso llevaba mi cargador a todos lados para que la batería no se agotará. Aunque creo que la batería sí se está dañando, porque durante las noches Alonso no se va hasta que yo voy a dormir y lo confirma durante la llamada.

En fin, también estoy muy feliz porque pude comprar mi primera consola para jugar juntos.

Todo parecía ir bien.

Aunque la pandemia seguía siendo alarmante, algunos amigos que viven cerca de mi casa me invitaron a salir. Son amigos de secundaria que no veía desde hace años. Me emocioné porque al menos, cerca de mi casa, podría socializar un poco. Se lo conté a Alonso.

Pero no le gustó la idea.

No sé por qué, pero me dijo que si salía, lo dejaría solo. Que no le parecía bien que yo saliera con amigos varones. Alonso dijo que ellos no eran mis amigos y que, si lo fueran, no dejarían de haberme hablado durante mucho tiempo. Pero yo entiendo que todos nos ocupamos cuando entramos a la preparatoria...

Él no veía bien estas acciones, y creo que tiene razón de alguna forma. ¿Si fueran mis amigos, por qué hasta ahora se acuerdan de mí? Alonso tiene razón. Además, se preocupa de que se hayan vuelto unos morbosos; él no podría cuidarme si ellos intentan algo malo conmigo. Si él no está ahí para protegerme, entonces no pienso ir a ningún lado.

De todos modos, no quería hacerlo enojar ni que pensara cosas que no eran sobre ellos. Después de todo, aún los considero mis amigos a pesar de nuestros alejamientos... Pero lo que piense Alonso es más importante para mí. Así que cancelé cada salida a la que me invitaron. Cancelé cada llamada entrante de ellos.

Solo quiero pasar tiempo con Alonso.

Eso es lo importante.

Para que él esté feliz.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.