11 de marzo de 2020
Yo sé que perder a alguien es lo más doloroso del mundo... y sé que esto que ha ocurrido durante estos días es algo que no podré olvidar fácilmente. Me inunda la mente y no puedo dejar de pensar en ello durante las noches.
Hablé con la madre de Alonso durante algunos días. Era una mujer muy buena. Nunca la conocí en persona, pero ella sabía de mi existencia. Me hacía sentir feliz porque decía que veía a Alonso más feliz que nunca, que jamás lo había visto así en ninguna otra relación. Eso me llenó el corazón de completa felicidad. Tener la aprobación de su mamá se sentía hermoso.
Alonso y yo parecíamos tener una buena relación. Pero las cosas comenzaron a ponerse difíciles. Enfermaron varios familiares suyos y, lamentablemente, uno de sus tíos murió. Podía entender la carga que él llevaba; lo sentí también cuando murió mi tía. Me vi reflejada en su dolor, en esa tristeza profunda que no se va.
Escucharlo llorar la mayor parte del tiempo era sumamente difícil para mí. Deseaba que no cargara con nada de eso. Ojalá pudiera quitarle ese sufrimiento, cargarlo yo para que él no tuviera que hacerlo. Está pasando por tanto. Me preocupa todo el tiempo su estabilidad emocional.
Pero parecía que el mundo quería verlo sufrir más.
Y luego...
Su mamá enfermó.
Y murió también. Por esa enfermedad por la cual comenzó la pandemia, además de complicaciones por otras enfermedades que se vinieron encima.
Antes de morir, hablé una última vez con ella mediante textos. Me dijo que cuidara a Alonso, que él había sufrido mucho por culpa de ella y de su padre. Me pidió que nunca lo dejara, que lo cuidara, que lo amara y que estuviera ahí para él como ella jamás había estado con su hijo.
Eso me conmovió profundamente... y dejó un peso enorme sobre mi cuerpo.
Alonso estuvo ausente durante días. Todo le cayó de golpe. Incluso en su cumpleaños, que no pudimos vernos, traté de animarlo con juegos, música y mensajes, pero no parecía funcionar. Se estaba deprimiendo.
Ahora tenía que soportar a su padre completamente solo.
No quería que pasara por esto. Quería ayudarlo, pero me sentía atada de manos... como una novia inútil.
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Editado: 21.03.2026