Tres años para romper el silencio.

Capitulo 20

16 de junio de 2020

Volví a encontrarte, diario. Te había dejado muy abandonado dentro de una caja después de limpiar mi cajón.

¿Qué puedo contar? Han pasado muchas cosas. Todo está bien. Alonso parece estar mejor. A veces se enoja, otras veces se deprime, pero yo lo asocio a la pérdida tan profunda de su tío y de su mamá. Incluso un día, jugando, me dijo idiota. Sé que no quería herirme.

Comencé a subir muchas fotos nuestras a redes sociales. Parecía animarle tanto cuando yo presumía de nuestra relación. Pero dijo que quitara las fotos que tenía donde yo salía sola, ya que ahora estábamos en una relación y tenían que verme con él.

Acepté.

Tiene razón. Ya no estoy sola como para exhibirme así frente a todos mis contactos.

Dejé de subir fotos mías. Las eliminé por completo. Incluso sentí lástima por borrar fotos donde enseñaba mis intentos de maquillaje.

A él no le agradaba que me maquillara. Pensaba que era algo ridículo y que eso solo lo hacen mujeres para llamar la atención de otros hombres. Dijo que no necesitaba esas cosas, así que dejé de maquillarme. De todos modos, no quiero hacerlo enojar.

La rutina iba en calma y haciéndose un hábito. Pasábamos las clases y presentamos proyectos de nuestra carrera desde casa. Entregamos todo a tiempo, así que teníamos más tiempo para nosotros. Jugábamos en línea casi todos los días.

Ya no salía mucho de mi habitación. Incluso subía mi comida de la tarde para pasar tiempo con Alonso y no interrumpir nuestras partidas. No quería dejar a Alonso solo.

Algo que me parece tan tierno es que Alonso me expresaba su miedo constante de encontrar a alguien mejor que él y que lo abandonara. Pero jamás encontraría a alguien mejor. Si me trata como el amor de su vida, como la única mujer que más le importa en el mundo... Agradecí sus palabras y traté de consolarlo para que siguiera sintiéndose seguro a mi lado.

Dijo que yo no estaba haciendo lo mismo. Si para mí él fuera el único hombre en el mundo, no necesitaría tener amigos, porque él es suficiente y no necesito a nadie más.

Y tiene razón.

Bloqueé a todos mis amigos de mis redes sociales. No necesitaba hablar con nadie más que no fuera él. Eso nos acercaba más y lo hacía sentirse seguro conmigo.

Me dijo que un acto de confianza sería que él tuviera mis cuentas de redes sociales y yo las suyas. Me pareció bien. No tenía nada que ocultar. Él puede revisar todas mis conversaciones y así ve que yo no hablo con nadie más, que jamás podría engañarlo. Eso lo hará estar más seguro.

Y con esto, hasta hoy, las cosas han ido bien y tranquilas. Incluso no hemos discutido, no me ha gritado y mucho menos me ha bloqueado.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.