Tres de enero

0. Como vapor al viento

Metió sus manos en los bolsillos de la campera y suspiró apesadumbrado, incapaz de quitar la vista de su espalda, alejándose cada vez más. Esa despedida no contenía ninguna certeza. Lo único certero para él era que, a pesar de todo lo ocurrido, jamás sería capaz de odiar a su gran amor. Lo supo siempre, desde aquella noche donde él dio el primer paso y se consumieron mutuamente. Lo supo siempre, desde que la chispa en sus ojos le entibió el corazón y robarle sonrisas se convirtió en la más grande de sus prioridades. Lo supo siempre, desde que hicieron el amor por primera vez y, al despertarse, no tuvo que preocuparse por nada; porque había permanecido allí, y dormía profundamente a su lado. En ese momento lo supo. Supo que, sin importar lo que fuera, él ya había perdonado todo lo que pudiese llegar a hacer.

¿Eso era amor? No lo sabía.

Se habían herido, habían arañado sus armaduras hasta derribarlas sin sus consentimientos. Se habían empujado hacia un abismo ruidoso y angustiante del cual no pudieron salir. Incluso ahora, luego del tiempo transcurrido, sentía como si aún permaneciera allí, asfixiándose, oyendo la voz que ya no podría ser suya.

El silencio dolía. Su ausencia dolía.

Y su espalda desapareció entre la nieve.

Suspiró dentro de su bufanda y cerró los ojos. «Pensar que un tres de enero igual a este, pero un año atrás, fue donde todo comenzó». Aún guardaba sus palabras consigo. Sentía el frío de la ciudad en el rostro, y sus manos se comprimieron al extrañar la calidez de su cuerpo. Ahora se daría la vuelta y comenzaría a andar, camino a casa. Abriría la puerta, dejaría su abrigo en el perchero; haría la cena, se iría a dormir, y eso sería todo. Luego, abriría los ojos e iría a la cocina para prepararse un café. Saldría, y por la noche volvería. Colgaría el mismo abrigo en el mismo perchero, y repetiría el ciclo una y otra vez. En silencio, solo, a oscuras. Ya nada volvería a ser igual.

Porque, ahora, su gran amor no estaría con él. Se habría ido, habría desaparecido como vapor al viento.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.