Umbrael

Capítulo 1: Ecos en la Niebla

La noche cubría la ciudad de Praga con un manto oscuro, mientras la niebla danzaba entre las antiguas calles empedradas. Cada rincón parecía susurrar secretos olvidados, y los faroles iluminaban sombras que creaban figuras caprichosas en la penumbra. Alaric, un niño de once años con ojos curiosos y un espíritu indomable, se adentraba en el laberinto de callejuelas, persiguiendo un eco inquietante que lo llamaba como un canto lejano. La ciudad, conocida por sus leyendas, ocultaba un mundo de maravillas y terrores, que Alaric empezaría a descubrir esa noche.

Las historias contadas por su abuela resonaban en su mente: seres mágicos acechaban en las sombras, príncipes y criaturas ancestrales aguardaban en el alba, y el destino de su linaje estaba profundamente entrelazado con un antiguo verano desgastado por la guerra. Sin embargo, la advertencia sobre los peligros del conocimiento prohibido había sido clara. “Nunca busques lo que está oculto, niño,” había dicho con voz temblorosa mientras tejía pulseras de hilos de colores. Pero curiosidad y valentía eran su esencia; la historia lo llamaba, y él no podía resistirse.

Bajo el halo amarillento de un farol, un libro antiguo se encontraba abandonado en el suelo. La cubierta de cuero estaba desgastada, y letras doradas brillaban débilmente, como si el tiempo lo hubiera preservado como un tesoro en medio de la decadencia. Alaric se agachó, sus dedos rozando aquel objeto que le pareció un portal hacia otro mundo. Con un susurro apenas audible, las páginas se abrieron, revelando ilustraciones de criaturas mitológicas y mapas de tierras desconocidas. El aire a su alrededor cambió; una corriente palpable de energía le erizó la piel.

La noche había cobrado vida. Alaric sintió que cada latido de su corazón se sincronizaba con una energía desconocida. Sin pensarlo dos veces, cerró el libro, lo guardó bajo su abrigo y siguió su camino. Pero no pudo ignorar la sensación de ser observado. La bruma se espesaba, y cada paso resonaba en su mente como un tambor de guerra. De repente, un grito desgarrador rompió el silencio, resonando desde un callejón cercano, penetrando en su alma como un cuchillo.

El instinto de Alaric lo llevó hacia el sonido, su curiosidad luchando contra el miedo que se apoderaba de él. Al cruzar la esquina, se encontró con una figura encapuchada, que apuntaba hacia el cielo. Una sombra alargada, desprovista de forma y esencia, se retorcía en el aire, tomando la forma de un enorme dragón. La criatura tenía ojos llameantes que penetraban el alma de quienes la miraban. Alaric se detuvo en seco, capturado en una mezcla de asombro y terror.

“Eres el elegido,” murmuró la figura enigmática, “pero el camino que elijas marcará el destino de muchos”. Sin comprender del todo, Alaric se sintió atraído por la promesa de aventuras y la sombra del peligro que siempre había presentado su abuela. “¿Elegido para qué?” preguntó, su voz resonando con una confianza que no sentía. Pero antes de que pudiera recibir una respuesta, un estallido de luz deslumbrante tiñó la noche. La figura desapareció, dejando solo la niebla danzando en su lugar.

El libro bajo su abrigo comenzó a vibrar, irradiando calor. Alaric lo sacó, sintiendo la urgencia de desentrañar el misterio que lo rodeaba. “Debo descubrirlo”, pensó, su corazón latiendo al ritmo de las antiguas leyendas que habían comenzado a cobrar vida en su propia historia. Pero la realidad era insidiosa, y el eco de aquel grito resonaba en su mente, como un recordatorio de que el peligro acechaba.

Así comenzó su viaje, una travesía que lo llevaría a cuestionar la naturaleza del bien y del mal, donde cada elección revelaría la complejidad del mundo a su alrededor. Con la niebla envolviéndolo, Alaric se adentró más en la oscuridad, sin saber que cada paso lo acercaba a una revelación que cambiaría su vida para siempre. La historia de Umbrael apenas comenzaba, y el destino aguardaba en las sombras, ansioso por entrelazarse con el de aquel valiente niño.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.