Un amor a contraluz

Jueves 20 de Abril

De nuevo se me hizo tarde en la biblioteca como casi todos los días.

Pero esta vez me quede revisando por decimoquinta vez mi ensayo de Macbeth para asegurarme de que no tuviera ningún fallo.

La señora Davis, la bibliotecaria ya me conocía y no se quejó de mi presencia hasta estas horas.

Ella sabía que yo cogía el autobús de las 17:15 en vez del de las 16:30 como el resto de estudiantes.

Precisamente por eso. Para evitar a todo el mundo.

La luz de la tarde se reflejaba por las dos puertas de cristal de la salida y lo único que quería hacer era llegar a casa darme una ducha de agua caliente y acostarme un rato en el sofá viendo una película mientras comía comida basura.

—Mira quien está aquí— dijo la voz de Chloe a mis espaldas materializándose delante de mí sin avisar— La erudita estaba rezando para que los libros le den amigos.

A su lado apareció Marienn con su uniforme escolar perfectamente planchado y Liam se quedó en una esquina apoyado contra las taquillas del pasillo.

—Déjenme pasar— dije esforzándome para que el temblor de mi voz no se notara.

—¿Tan rápido? —pregunto Liam interponiéndose en mi camino cuando intente esquivar a Chloe y Marienn— No has asistido a nuestra bienvenida postvacacional. Creíamos que te habría gustado nuestro regalo de la leche. Le da un toque único a tus cosas ¿no crees?

Marienn soltó una risita ahogada y Chloe sonrió con suficiencia sin ningún tipo de reparo.

—Fue muy patético Liam— dije forzando un tono de aburrimiento que realmente no sentía— Deberías de empezar a madurar ya. Tiene una edad.

Intente pasar por su lado de nuevo, pero uno de sus brazos me lo impidió.

Su mano grande y fuerte se aplasto contras las taquillas justo delante de mi cara y me lanzo una mirada burlona.

—¿Patético? —repitió como si la palabra le causara gracia— Patético es estar todo el día sola en la biblioteca porque tus habilidades sociales son una mierda. Patético es que tu hermano no te quiera lo suficiente como para quedarse y dejarte aquí sola.

La mención de Samuel fue un golpe bajo. Una puñalada directa al estómago.

—Al menos yo tengo uno— sonte sin pensar y fue algo que sabía que le dolería.

Liam no tenía hermanos, solo a su padre que era un fantasma en su vida. Y todos lo sabían.

—Cuidado con lo que dices Fourni…

Se detuvo en seco a mitad de mi apellido llevando su vista a sus espaldas siguiendo el ruido del motor que acababa de estacionar en los aparcamientos.

Me puso de puntillas para observar por encima de su musculoso brazo para encontrarme algo que me dejo estupefacta.

El coche que acababa de aparcar justo frente a la puerta en la que estábamos era un Audi A4 negro reluciente y con la matricula personalizada con DZ.23.

Conocía ese coche.

Denzel

Pero ¿Qué hacia el aquí? ¿le había pasado algo a Samuel? ¿Había ocurrido algo en casa?

El terror me inundo todo el sistema nervioso, pero Liam no me dejo moverme.

Cuando giro de nuevo su cara hacia mi vi su expresión.

Estaba… tengo y en el ceño fruncido.

—Vaya— dijo recuperando el tono burlón que tenía hace un momento, pero evidentemente forzado—¿la pequeña Yvonne consiguió un novio? O acaso es el chofer que contrato tu hermanito para que no te pierdas. Porque amigos no tienes.

—Cállate Liam— murmure, aunque mi mente ya estaba en otra parte.

¿Por qué estaba Denzel aquí? Denzel no se pasaba por la escuela secundaria por nada. Y menos por esta.

—¿Ese es Denzel? —pregunto Marianne con un interés que me repugno— el que jugaba al rugby con los nacionales en el equipo del Norte. El que se fue a la uní de económicas.

—Ese es— respondió Chloe acomodándose el pelo— Esta buenísimo.

Liam les lanzo una mirada asesina a ambas antes de volverse de nuevo a mí.

—¿Y qué? —pregunto estrechando los ojos en mi dirección molesto— ¿necesitas que venga tu guardaespaldas? ¿tan indefensa estas?

Sus palabras trataban de hacer daño, pero yo notaba el trasfondo en ellas.

Celos.

Crueles y despiadados celos.

—¿Qué pasa Liam? ¿Estas celoso?

El silencio que le siguió a mis palabras fue ensordecedor. Marianne y Chloe pasaron la mirada de mi a Liam como si nos hubiera salido una segunda cabeza y él se quedó estático observándome como si hubiera revelado su secreto más vergonzoso y más oculto.

—Váyanse— dijo Liam dirigiéndose a Chloe y Marianne sin siquiera mirarlas— Ahora.

—Pero Liam… ¿no íbamos…? —pregunto Chloe poniéndole una mano delicadamente a Liam en el brazo.

El la aparto como si el contacto le causara urticaria.

—¡He dicho que no me gusta que me toquen! —ladro en su dirección haciéndola saltar— ¡Y he dicho que largo! ¡Ahora las dos! ¡O acaso estáis sordas!

Chloe y Marianne intercambiaron una mirada confundida antes de poner caras de indignación y marcharse quejándose por lo bajo.

—¿Celoso? De quien ¿De ti? ¿De ese tipo con pinta de matón de cuarta? —repitió soltando una risita seca— Por favor, estar celos de que estes con ese tipo sería una ridiculez.

—Entonces porque te has puesto así— insistí cruzándome de brazo siendo yo ahora la que le impedía irse a el— ¿Por qué te has enfadado tanto? ¿Por qué has echado a tus amiguitas si según tu no estas celoso?

—Porque me da igual— mintió y por primera vez vi algo más que crueldad y arrogancia en su mirada. Vi irritación consigo mismo— Simplemente… ese tipo no pega aquí ¿Qué se cree que es mejor porque está en la universidad y jugo en el equipo nacional?

—Eso no tiene ningún tipo de sentido— dije más segura de mí misma de lo que había estado estos últimos meses— Denzel no ha avisado que venía a por mí. Y aunque así fuera ¿a ti que te importa? Dices que soy patética, que estoy sola y que mi hermano me abandono ¿Por qué te afecta tanto que alguien pueda interesarse por mí?

Liam desvió de nuevo la mirada hacia el coche negro de Denzel donde él ya se había salido y estaba apoyado contra la puerta del conductor con los brazos cruzados sobre el pecho y mirando en nuestra dirección bajo sus gafas de sol oscuras.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.