No se fue de mi casa.
Liam llevaba dos noches durmiendo en el suelo de mi habitación en un saco de dormir junto a mi casa.
Dos noches sin tener pesadillas. ´
Ahora estaba de pie junto al campo de rugby. Charlotte y Sara me habían llevado después de clases a la cafetería lo que acabo pasando la mayor parte de la tarde en las gradas de campo.
El equipo ya había terminado de entrenar hacia quince minutos y estaban todos en los vestuarios.
Charlotte estaba sentada detrás de mi en las gradas con una botella de agua y las piernas cruzadas. Sara estaba a su lado de pie al igual que yo con la sudadera con el numero 14. El de Jake. Mientras hablaba con Charlotte.
Llevaban un rato enfrascadas en una conversación que al principio trate de seguir, pero fue imposible.
Mi atención estaba puesta en otra cosa.
Algo llamado vestidos.
Para un evento llamando graduación.
Faltaban dos semanas y media y todavía no tenia idea de que iba a ponerme.
Había mirado todo tipo de vestidos. Con brillantinas, lentejuelas, corte largo, por encima de las rodillas.
Ninguno de convencía.
Tampoco es que estuviera especialmente emocionada en asistir.
Si no fuera porque Samuel estaría allí y le haría ilusión ni asistiría.
Los vestidos de la pagina web no me convencían ninguno.
—¿Tienes ya vestido?
Levante la vista de mi teléfono para encontrarme a ambas mirándome.
Tarde un momento en darme cuenta que me habían preguntado a mí.
—Todavía no he encontrado nada.
Era mentira.
Encontrar había encontrado cientos, pero ninguno me convencía.
—¿Cómo que no? —pregunto Charlotte—Pero si hay cientos ¿Cómo lo quieres?
Me encogí de hombros.
—No se. Aun tengo tiempo.
Sara soltó un resoplido poniendo los ojos en blanco.
—No sé cómo puedes tomártelo con tanta calma—comentó abrochando la sudadera—Yo tengo colgado el mío en la puerta de mi habitación desde hace un mes. Mi madre no me dejo hasta que lo compramos.
—Mi madre esta trabajando siempre—respondí— no es que me metan mucha prisa.
Charlotte me lanzo una mirada que no supe interpretar.
—Bueno, con lo mona que eres cualquier cosa te sentara como a una modelo.
Resople divertida.
—Claro.
Nos quedamos en silencio después de eso.
Ambas regresaron a su conversación y yo seguí navegando por páginas web buscando algún vestido decente que no me echara diez años encima.
—Ay, ay, ay— canto Sara en voz baja— Ahí vienen.
Levante la cabeza y seguí su mirada hacia una esquina del campo.
A un par de metro de donde estábamos Jake, Torre y Liam se acercaban a nosotras.
No preste atención en ninguno de los dos primero porque mis ojos se quedaron clavados en Liam.
Vaqueros anchos, sudadera negra con la capucha medio subida y el pelo mojado todavía goteando un poco.
Camino directo hacia mi ajustando en asa la bolsa de deportes gigante en su hombro.
—Es un gorila— comento Sara en un susurro y no supe si se refería Jake o Liam.
Valdría para cualquiera de los dos.
—Sara— la regaño Charlotte.
—Es un cumplido— se defendió— Es un gorila muy atractivo.
Antes de que pudiera darme cuenta ya estaban a nuestro lado.
Jake rodeo a Sara con sus brazos pegándole a él y Torre se sentó junto a Charlotte dándole un beso rápido en los labios.
—¿Qué miras?
Justo en el oído.
Antes de que pudiera reaccionar unos brazos me rodearon y mi espalda choco contra algo firme pero blando.
—¡Liam! —jadee sorprendida.
Pero el no me soltó.
Una de sus manos se separo para agarrar con rapidez mi teléfono y levantarlo a su altura para mirar la pantalla.
—¿Vestidos de graduación? —pregunto con diversión con una ceja levantada.
—¡Liam! —grite tratando de forcejear con su agarre— ¡Devuélvemelo!
—¿Yvonne está mirando vestidos? —pregunto sara separándose de Jake— Enseña ahora mismo.
—¡No!
Trate de alcanzarlo nuevamente con uno de mis brazos, pero estaba tan lejos que no llegaba.
Maldito gigante de uno noventa y malditos sea mi metro sesenta.
—Vamos Fournier— murmuro justo en mi oído— ¿Qué es lo que te gustaría? ¿Algo ceñido? ¿Corte sirena?
—¡Liam devuélvemelo ahora mismo!
Rio haciéndome vibrar contra su pacho.
—No.
—¡Imbécil!
—Enana sin reflejos!
Le clave el codo en las costillas, pero no pareció notarlo.
—Yo vi el otro día uno precioso— menciono sara asomándose por encima de mi hombro para ver la pantalla— Blanco. Y tenia transparencias.
—A mi me gustan de color rojo— aporto Charlotte asomándose por el otro lado de Liam.
Liam sostenía mi teléfono fuera de mi alcance sujetándolo con una de sus monstruosas manos.
—A ver, a ver— canturreo desplazando el dedo por la pantalla— Este no. Este parece un disfraz…Mm… mejor.
—¡Para ya! —me retorcí tratando de morderlo—¡Eso no es asunto tuyo!
Me miro con una ceja levantada cuando estuve apunto de clavarle los dientes en el antebrazo.
—Todo lo que trata de ti tiene que ver conmigo.
Gruñí furioso pataleando, pero era imposible soltarse de su agarre.
—Eso es lo mas estúpido que has dicho en tu vida Liam Croft— grazne entrecortadamente.
Su única respuesta fue apretarme más contra él.
—Déjame ver…—susurro elevando mas el teléfono— Este parece echo con el mantel de mi abuela.
—¡Liam!
—Espero— pidió.
Sus dedos dejaron de moverse sobre la pantalla y se quedamos inmóviles solo sujetándolo.
Aproveche su parón para saltar intentando alcanzarlo de nuevo, pero no fue posible.
—No llegas enana.
Me quede quieta observándolo con furia. Pero el parecía mas centrado en el teléfono.
—¿Qué has visto?
Una sonrisa perturbadora se abrió en su cara.
—Lo tengo.
—¿Cómo?
Me miro de reojo ensanchando aun mas la sonrisa si acaso era posible. Luego borro la pagina y me tendió el teléfono aflojando apenas su agarre.
#105 en Joven Adulto
#915 en Novela contemporánea
instituto, secundaria badboy y chica buena, enemiestolovers romance odio amor
Editado: 28.03.2026