Un hijo para el C.E.O.

Capítulo 4

 

Clary ni siquiera tuvo tiempo de poder procesar lo que Mark le estaba diciendo, simplemente lo dejó sin ropa en la cama. Quería hacer el amor con el alfa, pero no podía hacerlo con él en ese estado.

— No te vayas, me gusta tu olor —dijo Mark hacia la omega, quien se quedó quieta en su lugar—. Eres muy hermosa.

— Nunca me habías dicho eso antes, ¿Estás seguro de que te encuentras bien?

— Lo estoy, me encuentro en perfecto estado en este momento —sonrió encantado—. Nunca te lo había dicho antes por qué tenía miedo, pero ahora viéndote mejor, eres muy hermosa, pero no quiero o debo estar contigo por lo que tu padre le hizo a mi madre…

— ¿Cómo dices? —preguntó confundida—. ¿Qué mi padre le hizo a tu madre?

— Que te lo diga él —chasqueó la lengua—. Yo no voy a decírtelo, no me interesa tener relación con tu familia.

— Yo nunca te hice algo malo, sin embargo, siempre me trataste con indiferencia como si yo fuera la culpable de todos tus males —recogió la ropa que estaba en el piso y la dejó en algún sitio de la habitación de manera ordenada—. Yo nunca te pedí que me odiaras… 

— No me sentí mal en ese momento por haberte hecho pasar esa vergüenza, algo dentro de mí me dijo que lo hice bien, porque de alguna manera pude vengarme del miserable de tu padre —se sentó en la cama—. Necesito quitarme esto.

— No, no harás nada —volvió a dejarlo en la cama.

— Ahora quiero quitarme esto —Mark puso sus manos en el dobladillo el bóxer.

— ¡No! —gritó Clary—. Escúchame, no hagas esto…

— ¿No es lo que querías hacer conmigo? —sus mejillas se pusieron rojas—. No me digas que no querías esto. ¿No quieres tener sexo conmigo?

— ¿Cómo puedes pensar yo haré algo como eso contigo? —murmuró aún más roja—. Estás borracho con solo tomar un par de copas.

— Te deseo —la agarró del cuello con ambas manos y luego la besó.

Sé quedó un momento en completo shock, no podía procesar lo que estaba pasando. Él la estaba besando, no era su primer beso, había besado a algunos chicos en el instituto y a Piero delante de sus padres y todo se debía a la obligación. Las manos de Mark comenzaron a bajar por su espalda, lo que logró que lo empujara hacia la cama, a lo que él terminó por reírse.

— Sigues siendo virgen, pero sabes besar muy bien —lo vio pasarse la lengua por los labios de manera lenta—. Sé que te vas a casar con Piero, sé que no lo quieres y que tienes miedo.

— No me voy a casar con Piero —volvió a sentarse—. Me asusta hasta verlo.

— El casarte con alguien que no quieres es muy peligroso —Mark se pasó las manos por el pecho—. Me siento muy caliente.

Clary pasó saliva en seco, no pudo detenerlo porque cuando quiso hacerlo, Mark ya tenía sus manos sujetadas y el olor a las feromonas del alfa llenaron la habitación. Él no la tocó, simplemente la dejó ahí sentada en la cama y comenzó a tocarse con ella mirándolo. Estaba demasiado roja, él en verdad hizo y lo peor de todo es que ella se robó su esperma en cuanto él terminó y cayó rendido en la cama. Salió de la habitación de Mark a hurtadillas y se metió en la suya sin pensarlo dos veces.

Lo puso en el congelador de su pequeña nevera… Luego de unos minutos de ida, se dejó caer de rodillas frente a su cama y ocultó su rostro entre las sábanas, ella había tomado el esperma de otra persona.

— Ay, Dios —se golpeó la frente varias veces—. Estoy muerta. Van a matarme.

— ¿Quién va a matarte? —Clary saltó al escuchar la voz de su hermana Carolina—. Habla.

— Nadie que te importe —se quitó las zapatillas y se puso de pie—. ¿Qué estás haciendo aquí?

— Dejando el recado que te mandó Piero —entró a la habitación mirando todo a su alrededor—. Que le respondas el teléfono.

— Me quedé sin batería y ya estamos lejos de la ciudad para tener señal —se quitó el vestido—. Ya te puedes ir, no es necesario que te quedes a vigilarme.

— Tengo que hacerlo —Carolina le tomó una foto sin que ella se diera cuenta—. Soy tu niñera desde que nuestra madre murió, así que me toca ser la de tu perro faldero.

— No creo que sea por mucho tiempo, ya que te vas a casar pronto, ¿por qué no dejas de meterte tanto en mi vida? ¿Qué ganas con eso?

— ¿Quién te dijo que me voy a casar?

— Piero se tomó la molestia de decírmelo cuando hablamos —se encogió de hombros—. Parecía muy feliz al decirme eso, todo parece indicar que se cansó de ti.

— ¿Qué se cansó de mí? Eso es imposible.

— Eres mi hermana, pero eres demasiado orgullosa, ¿pensaste en algún momento que nuestro padre podría tenerte un poco de respeto por el simple hecho de que te lleves disque bien con nuestra madrastra? ¿Eres estúpida o te haces? —abrió la puerta del baño—. No sé a qué se debe que estés por aquí, sin embargo, ten por seguro de que te vas a casar en los próximos días.

— No me casaré.

— Sal —dijo arrugando la nariz—. Si tienes más preguntas que hacer, ve a donde papá y él te puede dar todas las respuestas. Necesito dormir porque mañana será un largo día.

Carolina tensó la mandíbula y salió de la habitación dando un enorme portazo.

♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

Mark despertó tarde al día siguiente y fue por el ruido que había al otro lado de la puerta. Lo primero que notó era que se encontraba desnudo y que su cuerpo se encontraba manchado de lo que parecía ser su propia esencia masculina. Frunció el de ceño al no ver a nadie a su lado, levantó la sábana a su lado y tampoco vio nada, era una completa basura todo eso.

Él cometió el error de acostarse con alguien y lo peor de todo es que no recordaba a la persona. Pasó saliva en seco al no ver ningún condón, de seguro embarazó a alguien y tendría que pagar por eso. Se llevó ambas manos a la cabeza y contó hasta diez para ver su cabeza volvía en sí, pero era un completo fracaso, falló miserablemente.




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