Un lindo adiós

Día 1

Como se ve avecinar una tormenta,

empezó mi ansiedad y desdicha.

No tengo ni idea qué debo hacer,

no me dieron manual; la tempestad

se siente más cerca junto con ella:

el frío y la soledad.

Los pensamientos soplan sin parar,

el “¡hubiera dicho!” comienza a tronar.

Aún se ve un rayo de sol mezclado

con los tonos grises que pintan los recuerdos.

Todo el camino después de la ruptura

se sentía correr la brisa fría,

y la fuerza de mi mano sobre el acelerador.

Decidí dejar las cosas y aceptar;

esta nueva realidad puede pesar.

La decisión y la acción

fueron duras de pensar.

En realidad no sé qué estoy sintiendo:

¿ira?, ¿tristeza?, ¿decepción?, ¿miedo?,

¿desilusión?, ¿amor?, ¿odio?

Qué coincidencia que las nubes hoy

ya no soportaron más el peso,

así que las acompañé,

porque no aguanté más.

Solo pude hoy sentarme y llorar,

llorar cuando nadie puede ver,

aquellas horas donde las luces se apagan

y todos se duermen.

Esta noche duele tanto;

saber que ya no estarás

me hace sentir fatal.

Gotas y gotas salen de mis ojos,

al igual que las gotas caen de las nubes.

Abrazada a mi peluche,

con la lluvia de fondo,

mi almohada húmeda

y mis ojos hinchados,

sin mirar las horas,

se fueron cerrando poco a poco

hasta quedar dormida.

𝒵𝒽𝒶 𝐵𝓁𝑜𝑜𝓂




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.